miércoles

09-julio-2019 Culo Inquieto


Hay un aviso de que el tiempo va a empeorar y debemos buscar un sitio donde estar amarrados seguros y que además nos permita celebrar mi próximo cumpleaños.


Como primera alternativa pensamos que Porto Corfo (abajo a la derecha en la carta) reúne buenas condiciones para pasar un par de días en los que se establece viento del Norte. Tenemos buena información de primera mano y ya hemos estado en ese puerto hace unas semanas, con lo que puede ser una buena opción.


Pero una visita al fondeadero nos deja un tanto perplejos, ya que no existe la posibilidad de amarrar en la zona donde hay fondo suficiente para nuestro barco, los dos espigones están abarrotados, incluso de dos en fondo y hay mas de veinte barcos fondeados a la gira.

En las cercanías, aparte de algún fondeo bastante expuesto, solo hay una Marina y un puerto, de los cuales apenas tengo información ni cartografía, con lo que tengo que recurrir a sacar unas imágenes de Google Heart.

Llamo a la marina de Porto Karras y me encuentro con la marina mas cara de las que conozco en Grecia- 120 € por día- y que tiene varias plazas libres. Fuera de nuestra idea el pagar tanto por lo que serán dos noches mínimo de estancia.


Pero en las fotos de Google aparece un puerto, llamado Neo Marmaris, que pùdiera ser un buen sitio. y nos dirigimos hacia allá.

El puerto es amplio pero está también abarrotado. Hay dos pantalanes flotantes, pero solo se puede utilizar la parte exterior de uno de ellos estando reservados los otros fondeos para barcos de charter de día locales, golondrinas y ski acuatico y sus variantes. Solo queda un semi-sitio al extremo del pantalán, sin apenas sitio para poner las amarras. Hacemos la maniobra tres veces y conseguimos medio abarloarnos a un pequeño velero francés.

A eso de las cuatro de la tarde hay una racha muy fuerte de viento que nos suelta el ancla, mal enganchada en un fondo de algas y rocas, con lo que a pesar de tener mas de sesenta metros en el agua, cuando hace firme de nuevo solo quedan treinta y además henos caido bastante  y estamos casi en medio del puerto, por lo que presentamos la amura de estribor al viento... y a la ola, pues resulta que el espigón exterior esta partido y movido de su sitio.


Se que no vamos a estar tranquilos y tomo la decisión de desatracar y marcharnos a la marina de Porto Carras. El instinto me va a salvar de lo que pudo ser una situación muy peligrosa. El viento está arreciando y perdemos en la maniobra un bichero y las cadenas que había puesto en torno a la estructura del pantalán para poder amarrar. Le pido al francés que se haga cargo de ellas , que volveremos al día siguiente a por ellas.

El atraque en la marina, ya con viento formado es sencilla. Una zodiak con dos marineros vienen a amarrarnos en la parte del interior del "finguer", sin nadie a estribor y solo una motora al otro lado del "finguer".

Parece que hay que dar una vuelta muy grande para llegar a la supuesta "civilización", pero un paseo nos deja sumamente decepcionados. solo un pequeñisimo supermercado y dos tiendecillas de recuerdos y un hotel que solo dispone del "bufet" para los huespedes del hotel.

Cenamos en el barco y ponemos una película. Todo parece en calma, el viento como suele ser habitual ha decrecido mucho con la llegada de la noche. Una noche mas hasta que ... Pero eso es otra historia


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