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21-06-19 Puerto nuevo en Sykia


Dejar atrás las Islas Diaporos es algo que cuesta trabajo. Es difícil hoy en día conseguir reunir tantos requisitos. Aguas protegidas, buen tenedero, aguas transparentes, playas limpias de arena fina y rodeadas de árboles, temperatura idónea, y en la noche falta de contaminación lumínica que permita ver el cielo en todo su esplendor de estrellas. 

 y una soledad casi total, rota por uno o dos barcos mas y que dan un plus de seguridad.
Pero en este nuestro primer viaje por el norte de Grecia somos nómadas y debemos desplazarnos para cubrir el máximo posible de lugares, de cara a volver para quedarnos mas tiempo en los sitios escogidos.

  Solo un pequeño problema. La última tarde fuimos invadidos por una plaga de abejas, que aunque logramos mantenerlas a raya con pulverizadores de agua con vinagre, aterraban a nuestro cachorro que se pasó la tarde metido dentro del barco y sumamente nervioso.

El descenso por la costa nos vuelve a poner en contacto con la invasión de las playas por los camping y auto-caravanas a los que hay que sumar los bungalows construidos aprovechando containers de  transporte, que con su característica de elemento movil, sortean la prohibición de construir en la linea de playa..


 Vamos a una ensenada al final de la península que ofrece fondeo abrigado para casi cualquier viento y que hemos escogido por ser el punto mas cercano a Limnos, nuestro siguiente destino, dada la imposibilidad de usar la península de Athos.


 Nos han hablado de que hay un pequeño espigón para dejar la auxiliar, si decides bajar a tierra, pero lo que encontramos es casi cien metros de espigón recién construido ( de hecho la maquinaria sigue ahí) y donde solo hay un pequeño barco alemán atracado, que nos informa de que han permitido amarra en él hace solo una semana, Así que ancla y marcha atrás y quedamos atracados en un espigón limpio y terminado a falta de las torretas de servicio que están por montar. Hay posibilidad de hacer agua de la propia obra.
DRako sale corriendo a la playa y hace unos pinitos nadando en la zona que le cubre. Le dá seguridad saber que puede volver a hacer pié con cuatro paletadas. Es un buen nadador, pero no le llama excesivamente la atención, ya que su verdadero disfrute es mojarse tumbado en la orilla y entonces restregarse por la arena, hasta quedar como una croqueta. De nuevo al agua y ... vuelta a empezar

En la playa hay un par de restaurantes, entre ellos uno con una gran cocina y famosos por estas contornas.

Un gran descubrimiento y una gran sorpresa este pequeño puerto de Sykia, aún no invadido del turismo masivo, aunque claro está solo estamos a finales de junio y realmente aún no ha empezado la temporada.


Además Sykia nos reserva otra sorpresa a la mañana siguiente, pero para contarla necesito que veais otro de mis intentos de videos con el Drón.


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