sábado

19-21 julio 2018 De Lefcada a Corfú

Derrota de Abelique a Varko
Durante la noche pasada con las tripulaciones del Petit Marie y Miss Regina les comento lo contentos que estamos con nuestra barbacoa de carbón de coco y como también comentamos sobre los "achicharramientos" que los griegos hacen al pescado, todo termina en una propuesta de hacer una barbacoa de sardinas para comer en la playa al día siguiente.
Marie conoce a un pescador en Bhaty y sale a buscar las sardinas, pero le dan largas y aparece el mediterráneo "mañana" y a la vuelta del mercado nos comunican que van a aprovechar para marcharse hacia el sur.
Así que nosotros aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y a la vista de que hay aviso de norte fuerte, soltamos las amarras y cruzamos la bahía de Lefkada hasta una ensenada que conocemos enfrente y resguardada del mar del norte, aunque no de los vientos que soplan fuertes, aunque el fondeadero es muy bueno
Ensenada de Varko
Vamos cortos de tiempo, así que decidimos navegar hasta Corfú directamente a través del Canal de Lefcada. Un mensaje nos avisa de que "el Rapaz 1" está entretenido en  Crotone y su intención de salir de noche para llegar al islote de Othonoi, al norte de Corfú. Con lo que tardarán dos dias en llegar. Un pequeño cálculo me permite recomendarles que sigan viaje hasta Casoppeto. Les paso las coordenadas y quedamos en ese pequeño puerto el día 21 en lugar de Corfú el 22.

Derrota de Varko a Two Rocs
Hace años que no pasamos el canal de Lefcada y nos llevamos la agradable sorpresa de que han balizado, dragado y mejorado el servicio de apertura. La última vez casi no había fondo y solo un estrecho canal para acceder por el norte y no era raro encontrar barcos embarrancados en el canal sur.

Al pasar por la marina de Lefkada y por el puerto observamos que está todo abarrotado, aunque el ojo de águila de Lola descubre el último atraque posible en la zona gratuita del puerto. No paramos aquí y tampoco la haremos en Prevezza, a pesar de mi vicio con los bombones de una pastelería cerca del puerto.
Canal de Lefkada
Nuestro destino, aprovechando el día de margen que nos han regalado nuestros amigos, es la ensenada de Two Roks, que aún no está demasiado llena y es un sitio con un encanto especial para nosotros.
Ensenada de Two Rocks
La decepción es comprobar que la temperatura del agua este año no hay manera de que suba y la encontramos lo suficientemente fría como para no pasar del juanete de uno de los pies. Cosas de viejo que recuerda sus largas hora de pesca submarina en el cantábrico protegido escasamente por una camiseta. Hoy hasta que el barco no marca que el agua está a mas de 26 grados ni bajo la escala.

Playa de Two Rocs
Casi de madrugada  (06:00 AM) salimos en dirección a Kasoppeto. Ni hecho a propósito, nos encontramos con el "Rapaz" (al que hace rato llevo localizado por el AIS) en la bocana del puerto.

Derrota Two Rocs a Kasoppeto
Desde lejos veo con los prismáticos que solo queda un sitio en el muelle de cierre y lo mismo ha debido de ver otro barco que comienza a acelerar para entra en puerto antes que yo. Es una pelea que me disgusta, pero con los colmillos afilados después de tantas millas, derrape incluido consigo colarme en el hueco ante los atónitos ojos de mis amigos y la frustración del italiano que sale del puerto francamente frustrado.

He hecho la maniobra así porque conozco el puerto y sus sondas y además sé que para un barco de las características del "Rapaz", un poco mas pequeño que el mio, se podrá habilitar un hueco en el paseo al oto lado del puerto en algún hueco entre los pequeños barcos.

Abrazos, besos, y alegría que no nos va a abandonar en la próxima semana recorriendo el Jónico con nuestros compañeros de tantas travesías invernales en el estrecho de Gibraltar.

Todo comienza bién. hacemos una cena en un excelente restaurante que descubrimos hace años y que se ha superado a si mismo.
El pequeño puerto de Kasoppeto

miércoles

16-18 Julio Nisos Meganissi Ayos Abelique

Derrota de Petala a Abelike
 Decidimos saltarnos muchos de los lugares emblemáticos de esta zopna y navegar directamente a una de las calas mas queridas por nosotros y pasar el máximo de dias en este lugar. La ensenada d Abelike en el norte de la isla de Abelike, una de las decenas de calas que se pueden encontrar en esta isla.
Algunas de las calas de Meganissi 
¿Por qué esta cala y no cualquier otra? No hay ninguna razón de peso, tan solo que la primera vez que llegamos a estas aguas y horrorizados por el gentío, las aguas sucias y las malas pulgas de los vecinos en Bicho, donde habíamos quedado con el Alea, encontramos una cala casi solitaria, con una rustica tasca y un pequeño muelle para atar la auxiliar, aguas en las que veíamos el ancla clavada a mas de doce metros y donde puedes escoger entre fondear a la gira, como hacíamos al principio de nuestro aprendizaje o con lineas largas por popa como hacemos ahora, ya con mas experiencia.
 
Ensenada de Abelike

Frente a la taberna hay una carretera que, con pendientes dignas de una competición ciclista de montaña, conduce al cercano Bathy o puerto de la isla, donde hay atraques y un par de lmuelles donde incluso duermen todo el invierno algunos barcos de amigos españoles.

Con el tiempo hemos descubierto un atajo, que atravesando el pequeño bosquecillo, reduce el trayecto a un paseo

Frutería en Bathy (puerto) de Meganissi
 Un par de pequeños supermercados y una "bakeria" ( panadería) permiten hacer acopio de los productos de consumo diario, a precios no excesivos, aunque es prudente comprobar las fechas de caducidad.

Otra cosa ha hacer notar, es que lasa verduras y frutas que se ofrecen, han ido ganando en belleza de presentación, pero mostrando al ojo un poco crítico , que ya no son de procedencia local, sino de las producciones industrializandas que inexorablemente obliga la gran afluencia de visitantes. A mi , sinceramente cuando veo las cebollas tan igualitas y redonditas, se me pone la mosca detrás de la oreja y las miro y remiro tratando de evitar que al quitar la primera capa me encuentre la sorpresa de un producto que está quemado por el frió de las cámaras.

Y mientras la almiranta anda a higos....
 La vuelta con la carretilla llena para una semana no es posible hacerla por el atajo y no queda otra que dejarse los pulmones en la cuesta arriba arrastrando la carga y maldiciendo por no haberte puesto a dieta total... sobre todo si el reparto de pesos lo gestiona el  enemigo.
.... El Capi se pelea con la carretilla
 Una de las cosas que nos gusta de Abelike es que hay una pista, camino, que recorre casi toda la isla por su perimetro y permite hacer grandes caminatas por terreno horizontal, comprobando que casi está ocupado cada metro de agua disponible.

Barcos fondeados en una de las calas
 Muchas de las calas terminan en una pequeña playa de guijarros que suele ser aprovechada para hacer reuniones multitudinarias de amigos, que serian imposibles en cualquier barco. Nada que ver con las cenas "prediseñadas" de las flotillas o de los patrones de charter, diseñadas para lucro de sus patrocinadores.
Cualquier punto es bueno para socializar
 Al segundo día de nuestra estancia aparecen dos barcos españoles, (con sus correspondientes banderas belgas, como manda la ordenanza) El Petit Marie, un Maramú Santorini, con Marcos y Marie y el Mis Regina y su solitario patrón Javi.
Los he conocido gracias al foro de La taberna del Puerto, y están haciendo sus primeras singladuras por aguas de Grecia.
Lo cierto es que no les doy casi opción a pensar y los ayudo a atracar con lineas a tierra y comienza el cruce de cervezas y anécdotas.

Mis Regina, Petit Marie y Capitan Teach
 Al caer la tarde desembarcamos en la taberna y dando cuenta de unas cervezas mas seguimos con la charla, llena de proyectos, historias, dudas, preguntas, y como no, aprovechamos para hablar mal "del tabernero". No del griego que nos atiende , que es un encanto, sino del gestor/dueño de la taberna cibernética a la que pertenecemos la mayoría de los navegantes de habla hispana..

La taberna "autentica" de Abelike
 Tanto Marcos y Marie, como Javi, van volcando su experiencia náutica en sendos blogs que podéis enlazar en el lateral de este.
Reunión de pastores... Oveja muerta

domingo

14 y 15 de Julio 2018 DE CORINTO A PETALAS EN EL JÓNICO

Derrota de Corinto a Petalas
Para dejar atrás el Egeo y pasar al Jónico por la ruta del canal de Corinto, hay que hacer unas 110/120 millas cruzando de Este a Oeste los golfos de Corinto y Patrás, y aunque todo el golfo de Corinto tiene muchas calas y puertecitos donde poder pasar los días, siendo de hecho un destino apetecible si se quiere estar tranquilo y huir de los centros turísticos, nosotros vamos un poco cortos de tiempo y lo vamos a hacer en dos etapas de unas 50 millas cada una, con idea de llegar de día a los fondeos donde pasar la noche.

Fondeadero, puerto y pueblo de Trizonia
Nuestro primer salto es hasta la isla de Trizonia, donde hay un perto deportivo, terminado y abandonado y un fondeadero muy tranquilo.

La navegación de esta zona del golfo de Corinto no es raro que valla acompañada de vientos fuertes de norte, con lo que hacen imposibles los pequeños puertos del Sur, pero al ser vientos que en general entran por el través, permiten hacer medias muy altas.

Lo que si es aconsejable es llegar de día y no fiarse para nada de la cortografía, que en  muchos casos presenta errores de muchos metros y no es raro verte navegar por encima de los árboles.

El Capitan Teach amarrado al muelle exterior de Trizonia
Encontramos sitio libre abarloados al muelle de cierre delpuerto, aunque no nos gusta este tipo de atraque por dos razones. 1º.-Es incómodo si entra algo de ola y elviento te empuja contra el muelle. 2º es in-solidario con el resto de los barcos que llegan mas tarde, al ocupar casi cinco veces mas espacio de amarre que el de fondeo al ancla y cabos a popa.

El que lo haga así debe estar dispuesto a aceptar que barcos posteriores se abarloen al primer llegdo, con todos los inconvenientes que ello supone.

El puerto abandonado de Trizonia
Es posible en Trizonia encontrar amarre en la parte del puerto abandonado, pero la presencia de embarcaciones hundidas y cabos de todo tipo flotando dificulta y mucho la maniobra..

La playa perfecta ¿para que mas?
En torno a la Isla hay caminos que permiten darse un paseo y estirar las piernas y porque no, darse un baño desde la playa en aguas siempre limpias.

¿No hay gran cosa que hacer? Los amigos del "Petit Marie" a los que aún no conocemos personalmente han pasado varios dias forzados aquí por las lluvias y dejado testimonio en su blog, que podeis visitar buscando el enlace en el lateral de este blog.

En concreto la página a la que hago referencia es: PULSAR AQUÍ-->

Las magníficas fotos de Marie os darán una panorámica del sitio que merece la pena ver

El puente de Rio Antiro
Golfo de Corinto y Golfo de Patrás están separados por el puente de Rio-Aniro, que da continuidad a las Carreteras del Peloponeso y el continente. Se trata de una obra de ingeniería notable por sus dimensiones, con la dificultad añadida de que el tablero está preparado para ondular en caso de terremoto.

De tráfico regulado por separador, es necesario llamar por VHF a los controladores que nos indicarán el punto exacto de paso.

Antigua fortaleza de Antiro
El puente une dos poblaciones que originalmente eran fortalezas de la época otomana que defendian la entrada al golfo de Corinto.

 A cruzar el puente de Rio Antiro
Aunque las alturas del tablero son muy grandes, mas de el doble de la altura de nuestro mástil, no deja de sentirse una cierta intranquilidad de si no noa dejaremos el palo contra el puente.

En esta parte del recorrido , afortunadamente , nunca he encontrado vientos fuertes y suele ser zona de poner a prueba el aguante de nuestros motores.

Playas "privadas" en pleno verano
Habitualmente se suele cortar este tramo en Messolongi, pero otro navegante nos ha hablado de una ensenada situada en la marisma que rodea toda esta costa, desde Mesolongi a Astakos. y decidimos probarla.

En el trayecto hay muchas playas de arena que por la dificultad de acceso están prácticamente vacías, y donde paramos a comer y darnos un chapuzón,  Para llegar a Petalas hay que rodear estas marismas y la navegación se hace estresante, comprobando sondas que no coinciden con las cartas.
La protegida ensenada de Patalas
La ensenada es muy grande y los siete barcos que estamos apenas nos vemos. No hay aparentemente donde ir y el agua está muy turbia y no descartamos que sea por la aportación de las piscifactorías que llenan toda esta zona. El fondo esta a cinco seis metros y es un magnífico agarre. Sitio tranquilo y sin la contaminación lumínica de ninguna ciudad nos permite disfrutar de los cielos estrellados. lástima no llegar dentro de un mes para ver las lluvias de estrellas de las Perseidas.

Agios Panteleimón
Sin embargo, y aunque le agradezco a Javi wsu información sobre este sitio que no conocía, le recomiendo que se de una vuelta por una ensenada un poco mas al norte, mas recogida y hogar de una manada de delfines que no dudan en venir a visitarnos cada vez que fondeamos en ella. la Bahía de Panteleimón. Eso si hay que llegar de día y navegar entre las señalizaciones de las piscifactorías que cubren la entrada a las ensenadas y que os muestro en la fotografía siguiente
Piscifactorias de Mercadona