sábado

12-07.- LAS ISLA DE VIS Y VISEVO

A pesar de que las previsiones son de vientos fuertes para mañana y pasado, decidimos aprovechar para cruzar a la Isla de Vis y hacer gasoil, ya que en Hvar, no hay fondo bastante para el velero y no llevo petacas para ir con la zodiac.

Llegamos al puerto de Vis y tenemos seis barcos por delante, entre ellos todos motoras una muy grande que tarde casi una hora en repostar y conseguir desatracar a pesar de los dos motores y las hélices de proa y popa. Detrás de nosotros hay haciendo cola otros cuatro veleros.

Es un placer ver maniobrar con el motor a mi hijo, acostumbrado a atracar los ferris de Acciona.
A pesar del viento aconchante de casi 20 nudos, ha dejado el barco parado en su sitio, un muelle de cuatro metros de largo, y atado con esprín desde la amura a la popa.

Pero lo que ha dejado boquiabiertos a todos a sido la maniobra de salida a pesar del viento. Esprín a la tierra desde la cornamusa de los obenques, marcha avante hasta que el barco ha sacado la popa al viento. Paladas atrás y libres. Se ha quedado rojo de vergüenza cuando han empezado los aplausos. A mi se me ha caído la baba de orgullo.

Hemos parado a comer entre los islotes de Budikovac y hemos estado a punto de tocar fondo, pues la carta marcaba un paso de 5 metros entre islotes, pero de repente he visto a una persona ponerse de pie en mitad del canal y salir hasta la cintura. Marcha atrás y fondeo en la primera mancha de arena en 12 metros y a unas dos esloras del paso. Es el primer buceo con algunos peces y sin cascos de botellas y porquería. Un curioso sistema de pesca submarina era practicado allí. Caña de un metro con metro y medio de hilo, plomo y anzuelo. Con el snorkel se sigue al pez hasta la cueva, se le planta delante el anzuelo y si pica… se le recoge con un salabar y al cesto. ¡Oiga, funciona!.

En Visevo, no podemos visitar la cueva azul, el sol ya no la ilumina y hay mucho oleaje, así que nos vamos a Komiza y ante el aviso de viento nos atracamos por popa al muelle cadena por delante. El problema es saltar a tierra, pues no llevamos escala.

Así todo salimos y deambulando por las callejuelas y ya casi a punto de volver al barco, tropezamos con un restaurante montado en un antiguo secadero de pescado. Una construcción de madera anclada al fondo en la que entra el mar, que baña una iluminada jaula de langostas (800 kunas=110 € kilo).

El resto de la comida, muy buena y barata. Probamos un Atún que estaba delicioso.
En el puerto la noche es muy ventosa por culpa de los Catabaticos (vientos encajonados en los valles). Dos barcos que al no tener sitio se han fondeado en el abra dan unos latigazos terribles.
Os pongo fotos en:

www.captainteach.com/taberna/2008-07-12_Vis

Hasta mañana.

viernes

11-07.- CUMPLEAÑOS EN HAVR

Hoy me toca cumplir años y aguantar las llamadas de familiares y amigos que te recuerdan el inexorable paso del tiempo.

Caen 63 y me he dedicado a pensar sobre que dejaría y que cambiaría y esas zarandajas, y he llegado a las mismas conclusiones que en años anteriores y en otro gran numero de fines de año.
¡Valiente pérdida de neuronas en vana tarea!

Buena comida a base de cordero a la sepulvedana. (Magnífica toda la carne que hemos comprado en Croacia) y cena de marisco español que llevábamos en el congelador desde la salida para esta ocasión. Sidra asturiana y vino de rioja para regar.

Fondeo a mediodía en la cala de Lovisce de la isla de Scedro y parada a dormir en la muy bonita rada de Havr, en la isla del mismo nombre.

Es como un puerto de Venecia y, como no, lleno de turistas.

He cedido el mando a mi hijo hasta que se marche el próximo martes.

Lo primero que ha hecho ha sido cambiar el ritmo horario, para adaptarlo a sus salidas nocturnas. Son las 9 de la mañana y no se mueve nadie. Luego nos llevará a toda máquina pues le faltarán las cuatro horas de luz, pues aquí amanece casi dos horas antes, con el mismo horario de reloj.

He pedido al velero español que me mande la pieza a Split por DHL, aunque después de muchas pruebas hemos encontrado un aparejo de fortuna que más o menos funciona.
Han empezado los grandes yates, y los clíperes de pasajeros.

Os pongo fotos en:

www.captainteach.com/taberna/2008-07-11_Hvar

Hasta mañana.

miércoles

09-07.- THE SHIST FISH CACA (Delicioso pez mierda)

Nuestros planes de encontrar la pieza en el velero de Dubrovnik también han fracasado.
Un sorprendido Croata, al ver que de verdad volvíamos a por la pieza, nos ha dicho que es que hay un problema de transporte y que nueve días no son suficientes para que llegue una pieza de poco más de cien gramos desde Zagreb a cuatrocientos kilómetros. Que puede hacer un esfuerzo e intentar que esté aquí el viernes o lunes siguiente.

Cuando he reclamado el dinero dejado en depósito, me dice que necesita un dia para ir al banco y que “mañana” pero no sabe lo acostumbrado que estoy a esa frase de rodar por las marinas hispanas y le digo que en una hora en la puerta de la oficina de la policía.

No hace falta, me ha llevado el dinero al barco, muy nervioso y olvidando su inglés.

Como hace bastante viento decidimos dar una vuelta por el Dubrovnik no antiguo y para ello utilizamos una guía que quiero advertiros para que nunca se os ocurra comprarla.

Se trata de GUIA VIVA de ANAYA, de las que la de Sicilia ya nos gastó alguna jugarreta.

En un coloreado plano marca una zona a visitar de día y dos buenos restaurantes en esa zona.
Y hacia allí encaminamos nuestros pasos, que se transformaron en muchos pasos por calles empinadas en las que no había nada, absolutamente nada que ver. Y eso lo dice alguien que termina encontrando temas para las fotos en cualquier escombrera.

El primer restaurante es una ruina de muchos años atrás, caído y abandonado. El segundo es el restaurante de un hotel, donde solo estábamos nosotros, obligados por la hora y la lejanía de la cibilización y un grupo de seis croatas ruidosos.


Pescado de Dubrovnik, para dos personas, seis gambas, dos cigalas huecas, un par de calamares y dos “peces”. Todo a la plancha, pero junto. Calamar que sabe a gamba y gamba que sabe a calamar. Y el pez. Una maldita Lisa, Mujol o Muil, que de todas formas se llama por nuestras tierras, típico habitante de los desagües de los puertos, atento al ruido de bombeo de fecales de nuestros barcos.


Inconfundible con su cabeza aplastada, negra y su boca de “mamón”, pequeñita y plana y que suelen dar como si fueran lubinas o roballizas a los incautos de tierra adentro.
En resumidas cuentas algo que no recomendaría ni a un enemigo, por lo que a vosotros, mis amigos solo puedo recomendaros que no compréis las guías de Anaya.

martes

08-07.- Y DE NUEVO DUBROVNIK.


Un día de presión para olvidar.

Levamos ancla a las seis de la mañana y comienza nuestra marcha de treinta millas hasta Dubrovnik, donde desembarcará uno de mis chavales y esperamos que no hayan enviado la pieza de la mayor.

Comenzamos con veinte nudos por la nariz y mar rizada y aumenta hasta marejada con cerca de treinta nudos.

El motor no puede con el barco y el promedio es muy bajo, no mas de tres nudos, pues además hay una fuerte corriente en contra, hasta que de repente salta la señal de temperatura. Hay aire en el circuito de agua de mar.

Tenemos que parar el motor y poner las velas. Bueno solo la trinqueta, la mayor no me atrevo con el aparejo de fortuna del patín.

Y a dar bordos.

Llevo repuestos de la turbina, pero no es ese el problema.

Manteniendo el motor a bajo régimen podemos hacer bordos de 32 grados de aparente, a siete de nudos de velocidad.

Los bordos son de extremo a extremo del canal, pues el aire sopla uniformemente en todo el.
A las 12:30 pasamos el cabo sur de la península de Peljesac. Seis horas y media para hacer dieciséis millas.

Luego otras 18 hasta ACI Marina Dubrobnik en cuatro horas a motor, pero ya con el mar quieto a pesar del viento en el canal entre las Elafiti y el continente.

Un paseo por la ciudad vieja Muralla incluida esta vez y cena con despedida.

Os pongo fotos de la ciudad vieja desde la muralla en:

Hasta mañana

lunes

07-07.- ISLA DE MLJET.

El viento nos hace quedarnos fondeados en la ensenada de Polace.

Estamos en un fondo de unos 15 metros y tenemos soltados 50 metros de cadena. El viento llega a los treinta nudos en las rachas. No hay garreo pero no me siento lo suficientemente tranquilo como para dejar el barco solo. Asi que no pasamos al paque natural que esta a dos kilometros andando.


Música, lectura y cotilleo. Poco mas.


Cerca de nosotros hay fondeado un "parato" un tanto peculiar.



Creo que lo que mejor lo define son las fotos.



Y le he sacado unas cuantas.
Darán juego en las charlas de invierno sobre lo que debe de ser un barco.