martes

08 a14 de Agosto De Monenvasia a Porto Heli

Amanecer sobre Monenvasia
 La misma tarde de entrar en Monenvasia arrecia el viento del norte y nos obliga a estar atracados en Monenvasia durante cinco días, lo que nos da tiempo para hacer largas caminatas y pasear plácidamente por la ciudad medieval de Monenvasia.

El puerto es gratuito, hay un pantalán donde caben unos diez barcos, aparte de otros quince abarloados al dique principal, y dos torretas de suministro eléctrico gratuito, muy manipuladas y que constantemente saltan los diferenciales.

El motivo es muy simple. Las torretas están diseñadas con cuatro enchufes cada una y con limitadores de carga de conexión, previstos solo para un consumo mínimo, del alumbrado interior de los barcos y poco mas que una carga lenta de algún parque de baterías.

Pero la avalancha masiva de horteras náuticos veraniegos, con billetes a punta pala que alquilan catamaranes que "tengan de too" se amarran y saltan como posesos a hacerse con una de las bornas libres o en su defecto liberar una por las bravas, para conectar sus aparatos de aire acondicionado, toda la luminaria que ya quisieran muchas fiestas populares. Incluso cocinas de inducción para calentar el café.

El resultado es que saltan los plomos y todos sin energía eléctrica. Y aunque no falta quien lleva generadores de Electricidad por Gasoil, el ruido ( menos de 28 DbA.) y los gases de la combustión, tratan de evitarlos por las molestias.

Imposible tratar de hacérselo entender. Y es que a eso se suma que también se ha incrementado la presencia de nautas de procedencia valcánica y de la zona Rusa.  Y no es xenofobia, que no tengo nada en contra de los rusos ( y menos de las rusas a tenor de las fotos que me manda mi amigo Agustín).

Lo que tengo es una autentica fobia a todo el que no respete un par de principios que son necesarios para codearse con el resto de la manada.

 1º.-Que nuestra libertad debe acabar donde empieza la de los otros
 2º.-Aquella máxima repudiada por ser franquista de " piensa en los demás"

Las broncas son constantes, entre los ataques de verborrea de los latinos, y la exhibición de musculo del que suelen hacer gala los del Este.

La cosa puede acabar muy mal. 
Derrota de Monenvasia a Gerakas
 En el primer hueco que encontramos en la meteorología, y saliendo con las primeras luces para coger dormido al viento, dejamos Monenvasia para dirigirnos a uno de nuestros sitios favoritos, Gerákas.

Amanecer en el Peloponeso
 En Gerakas, son cada vez mayores las facilidades que se dan a los visitantes, y creo que ya me he referido a la instalación de la plataforma de baño, escaleras y ducha de agua dulce que han construido en el pequeño muelle.

La piscina de Gerakas ¡¡Chapeau!!
 Aquí también se ha implementado el servicio de agua y electricidad, pero se ha hecho con una concesión administrativa a un tal Georgios Kouloris, al que hay que llamar por teléfono para que te haga la conexión previo pago de una cantidad que no es excesiva. El problema es que el tal Georgios te puede contestar que " hoy no le apetece ir o que no le interesa ir hasta mañana y encontrarte que cuando viene a conectarte tu ya estas de preparativos para marcharte, ya que el tiempo de estancia de los barcos suele ser de un día
 
Si... pero no
 Hay que tener cuidado pues la existencia de una laguna al final del fiordo hace que grandes cantidades de algas y plantas estén flotando con la posibilidad de enredos en las hélices y obstrucción de las tomas de agua.

Pues a pesar de todo...
 Al día siguiente el viento calma y a motor paseamos la costa recorriendo sitios que ya conocíamos  como Kiparissi y nos acercamos por primera vez en al puerto, muy popular entre los charters de Leonidium.
Derrota de Gerakas a Porto Heli
 Este puerto, que permite fraccionar el viaje por estas costas presenta una característica poco habitual, y es su profundidad. Hay que soltar el ancla en 16 metros o mas de fondo, pero por lo demás es un puerto bien protegido y con una hermosa playa y algunas tabernas típicas.
Vista aerea de Leonidium
 El atraque en estas circunstancias con viento entablado es complicada y causa muchos enganches y levantamientos de fondeos.
Puerto de Leonidium
 En este puerto hay un cartel indicando la prohibición de atracar paralelo al muelle, con la intención de permitir atracar al máximo de barcos. Me consta que algunos de mis amigos, con barcos de quillas corridas o semi corridas tengan dificultades para hacer esta maniobra, pero analizada la cuestión con las reglas enumerada para los Rusos, es del todo necesaria.

La cortesía hecha ley
 Nuestra parada es solo a desayunar pues nuestra intención es llegar a Spetec a pasar la noche en la ensenada de la pequeña iglesia y que tanto nos gusta.

La ensenada de la iglesia en Speteck
 Pero como gato escaldado del agua fría huye, al ver que por la tarde el mar comienza a entrar de NNW y eso va a hacer incómoda la noche, saltamos a la abrigadisima ensenada de Puerto Heli, Porto Queli. Nos fondeamos entre decenas de barcos en la esquina SE que es la mas tranquila, en fondo de fango y posidonia, por lo que habrá que estar atentos a si el viento arrecia y comienzan los garreos. No los nuestros, que estamos firmes, sino lode esos catamaranes que tienen de too y que sus patrones han dejado abandonados con el generados a tope, para ir con las auxiliares a cenar al puerto.

Afortunadamente el viento no carga, pues vemos volver alguna auxiliar ya de madrugada, mientras trato de recuperar del fondo de mi memoria que es lo que se hacía hasta altas horas, que no se pueda hacer a las nueve de la noche. Que como ciudadanos de la república independiente de la Costa del Sol, nosotros también hemos trasnochado lo nuestro.

Vista aérea de Porto Heli

domingo

05-07 Agosto- El Peloponeso Sur

Derrotas seguidas por el Peloponeso
Tras unos días descansando en el fondeadero de Methoni, nos disponemos a cruzar el Peloponeso Sur, alternativa al paso del Jónico al Egeo a la ruta por el Canal de Corinto que hemos usado en la ida.

Esta costa está formada por tres puntas, Pta. Acritas, Pta. Tainaro, Punta Maleas, que encierran dos golfos, el Messiaikós y el Lakonikós.

Punta de Acritas
El primer día navegamos hasta la punta de Acritas y luego hacemos proa a la pta de Tainara, dejando atrás dos ciudades grandes y sus puertos como son el fondeadero de Koroni, que siempre nos ha dado malas noches por la peculiar manera en que inciden viento y olas , ya que el viento corre paralelo a la costa y las molas perpendicular a ella, agravando la situación el rebote de las mismas en el muelle, donde curiosamente, con mares en calma puede ser imposible desembarcar desde la auxiliar por el movimiento del mar.

Fondeadero de Koroni
Otro destino posible que dejamos atrás es la ciudad de Kalamata, con puerto y una de las pocas marinas tal como las conocemos en España. No es un sitio a olvidar pues se trata de uno de los pocos sitios donde es posible hacer reparaciones de importancia, bien comunicado y donde es posible encontrar " un poco de todo".

Puerto y Marina de Kalamata
Lo que si hacemos es entrar en un fondeadero poco antes de la Punta de Tainaro, la ensenada de Yerolimenas, que puede dar protección en caso de vientos y mares fuertes de Levante. y enel que no habíamos entrado en anteriores travesías.

Ensenada de Yerolimenas
Playa y algunas tabernas en un pueblo, como todos los de las cercanas calas de las que hemos hablado en otros lugares, con ausencia total de los colores blancos del Mediterráneo, y construidos en piedra vista, que recuerda bastante a la arquitectura de Mallorca.

Poblado de Yerolimenas
El cabo o punta Tainaro, extiende sus lineas hasta transformarse en el punto mas al sur de toda la Grecia continental y separando los golfos de Messianikós y Lakonikós,

Vista aerea de Cabo Tainaro
Aquí decidimos hacer noche en el fondeadero conocido de Puerto Kayio, sitio muy popular de fondeo, donde pasamos la noche un tanto apretados unos quince barcos, a la gira y a sabiendas de que a lo largo de la noche daremos vueltas y mas vueltas por los constantes cambios de dirección del viento.

El fondeo es complicado tanto por la profundidad ( unos 12 metros) como por la presencia de una gran extensión de Posidonia, que contra lo que se predica por los poco lógicos ecológicos de las Islas Baleares, va creciendo año tras año, como si el constante arado de los fondos por nuestras pequeñas anclas, las fortaleciera. Y tiene su lógica, ya que al ser en muchas ocasiones "una sola planta" la que ocupa casi toda la ensenada, el recorte de algunas de sus ramas no le representa mas que lo que a vides, olivos y un gran número de plantas les supone de vitalizante una buena poda.


Fondeadero de Pto Kayio
Al día siguiente y un tanto preocupados por el cambio de previsión meteorológica, que avisa de un fuerte Meltemi en el Sarónico, salimos a escape hacia la última de las puntas. El cabo maleas.

O mejor digamos el Mítico Cabo Maleas, con muy mala fama en cuanto a los vientos que aquí se suelen montar.

Tenemos suerte pues al ser el viento del norte, hacemos todo el paso del golfo Lakonikós a vela con viento del través y la mar bastante plana, y por prudencia con una reducción del trapo desde poco después de superar la isla de Elafonisos.

Zona de Catabáticos llegando a Cabo Maleas
Los fuertes vientos son causados por el efecto catabático  que impulsa la gran pendiente de la ladera del monte, aunque en ningún momento el viento ha superado los treinta nudos en las rachas, en un mar casi plano pues navegamos bastante pegados a tierra.

Vista aérea del Cabo Maleas
Lo que si nos sucede es que al doblar la punta empezamos a encontrar mar y viento de la proa, que para nuestro barco es mortal de necesidad, así que no nos queda otra que "motoceñir" es decir navegar a motor pero haciendo bordos de forma que las velas, muy cazadas, lleguen a comenzar a portar ( unos 28 grados de aparente) eso unido a que las olas las vamos tomando un poco sesgadas, reduce los pantocazos casi a cero y nos permite llevar el barco cerca de los cinco nudos de velocidad y que suponen un avance de 3,5 nudos en la dirección adecuada.

Puerto de Monenvasia
Así conseguimos llegar hasta Monenvasia, que será por unos días nuestro refugio contra el incómodo Meltemi, hasta que podamos encontrar hueco para subir a la zona mas tranquila (meteorológicamente hablando) del Argo Sarónico.

Navegando a vela por el Peloponeso

sábado

01 a 04 de agosto 2018.- De Zakinthos a Methoni

Derrota de Zakinthos a Katakolon
Cruzamos desde la isla de Zakinthos al peloponeso en medio de una densa niebla a base de radar y AIS. La zona es de bastante tráfico, pero todo permaneció bajo control.
Nos dirigimos hacia un fondeo que conocemos en las inmediaciones del puerto de Katacolón, que han adaptado a la llegada de grandes barcos de pasajeros, como escala para llevar a sus clientes a las ruinas de Olimpia.

El fondeo es no muy bueno por la gran cantidad de posidonia  que hay en el fondo lo que hace muy difícil encontrar una mancha de arena. Cada vez mas difícil.

Resulta curioso que siendo este puerto uno de los mas contaminados por los vertidos incontrolados de los grandes barcos, y habiendo desaparecido en pocos años la transparencia de las aguas, sea uno de los sitios donde mas prospera esta planta. Incluso no siendo raro que los grandes cruceros suelten en esta ensenada sus anclas cuando el puerto está lleno.
Puerto de Katakolon
 Si ha esto le unimos que este año hay una invasión de medusas, mas de cinco por metro cuadrado, me pregunto si todo lo que nos cuentan en Baleares sobre la dichosa planta es correcto.

Las medusas son un incordio, pero de no ser por ellas no habría tortugas. Tan monas ellas.
Medusas de Katakolon
 Sin podernos bañar por las medusas y temerosos de que el barco salga garreando por la dichosa planta, no nos atrevemos a salir a tierra, con lo que nos vamos pronto a la cama con idea de hacer la siguiente singladura por la mañana y llegar a hacer compra de productos frescos en nuestra próxima escala.
Derrota de Katakolon a Kiparissia
 Kiparissia, un puerto que encontramos de casualidad en un viaje anterior, es uno de esos sitios preferidos por nosotros. No hay agua, no hay electricidad y la caminata hasta el pueblo es por una cuesta arriba bastante larga. Pero una vez en el interior del pueblo descubres que estás en otro mundo. Una ciudad de unos miles de habitantes que vive de espaldas al fenómeno del turismo Quizás algunos veraneantes a la antigua usanza durante el verano.

Este año, cuando llegamos, el puerto está en obras pues se ha derrumbado parte del espigón que dá al norte y que protege el puerto, pero es fácil de entrar y hay atraque sin problema a pesar de estar en pleno agosto
Puerto de Kiparissia
 Las obras se han comido literalmente la pequeña capilla, una de las mas pequeñas que conocemos, y que casi parece uno de esos exvotos que colocan los griegos en los lugares de los accidentes.

Pequeña iglesia en el puerto de Kiparissia
 Coincidimos en el puerto con un barco de dos españoles con el nombre en griego, que nos dejan admirados de su habilidad para entrar y salir del barco saltando desde el muelle. No creo que sean mas jóvenes en años que nosotros, pero si yo intentara hacer algo por el estilo, acabaría con algun hueso fuera de sitio y con dolores para el resto de la temporada. ¡¡ "CHAPEAU !!

¡¡ Juventud, divino tesoro!!
 De Kiparissia seguimos descendiendo por el Peloponeso Jónico con las dudas de si hacer escala en Pylos.
Derrota de Kiparissia a Methoni
 Es difícil dejar atrás la pequeña u coqueta ensenada de Gialova con su preciosa playa. o fondear en el istmo de la isla de Sfakiria o entrar en la ensenada de Pylos y los posibles y protegidos fondeos de todo su perímetro.
Ensenada de Gialova
 Habitualmente amarramos en una marina abandonada cercana al pueblo. También es un buen lugar para alquilar un automóvil para visitar el interior del Peloponeso. Un "gorrilla" puede hacerse cargo de controlarte el barco, que casi siempre hay que amarra de forma un tanto precaria a la cabeza de un pantalán.

Puerto y marina abandonada de Pylos
 Pero decidimos que esta vez no habrá mas automovil y preferimos seguir unas pocas millas mas para llegar a la ensenada de Methoni, protegida por el castillo de origen veneciano que hay en su punta, dende un torreón casi aislado dice haber sido la morada de un prisionero ilustre, de origen castellano y que manco por una herida en una batalla contra los turcos en el golfo de Patrás, encontró aquí la inspiración para escribir una novela sobre un hidalgo venido a menos, que en su demencia creía ver gigantes donde solo había molinos de viento.

Castillo y fondeo de Methoni
 Lugar tranquilo y donde el mar se queda como un espejo durante la noche, le dedicamos dos de ellas, no sin por ello dejar de hacer los honores a sus calles y al obligado paseo por los aledaños de su castillo tratando de descubrir las tallas de los leones venecianos de sus paredes.

Nuestro Barco en el fondeo de Methoni
 O dirigirnos bordeando su foso hasta la costa occidental para contemplar una nueva puesta de sol a la espera de poder ver el rayo verde, que de momento se nos niega.

El fondeo de Methoni visto desde el castillo

Puesta de sol en Methoni