sábado

12 a 14 de julio de 2019 Reponiendonos del susto




      Parece que fuera una condena el hecho de que cada vez que tenemos algún problema en Grecia, sea lejos del lugar donde nos lo puedan solucionar y con días de fiesta de por medio, como nos sucede después del tornado.

      En este puerto en el que estamos, no hay agua, no hay electricidad y no hay víveres, ya que el supermercado está desconectado y se le ha estropeado toda la mercancía de los frigoríficos y congeladores.


      Tan solo tenemos un pequeño barco que hace cada hora el viaje a Neo Mármaris, el pequeño pueblo donde intentamos atracar el día anterior y donde tampoco hay gran cosa. Nos desplazamos hasta allá para intentar comprar pan y algo de comida, pero todo se queda reducido a sentarnos en una terraza de uno de los pocos sitios abiertos a tomar una cerveza, mientras viene el barquito a recogernos.

      Pero afortunadamente en el puerto hablando con otro de los afectados por el temporal, nos enteramos que ha quedado citado con un fabricante de velas de la ciudad de Thessaloniki, la segunda mas grand de Grecia, que viene a repararle el toldo.

      Consigo una entrevista con él, que resulta ser un antiguo regatista de la clase Soling y con el que había coincidido en mi época de navegante de la clase star. Es el representante en Grecia de las velería Elstrom y se compromete a tener una vela hecha en una semana. Se lleva el toldo que se ha descosido en varios puntos y me lo trae reparado al día siguiente por 50 €.


     La vela que se ha perdido era un génova 150 J pero decido hacerla esta vez mas pequeña, sacrificando la posibilidad de navegar con ventolinas, cosa que no hacemos casi nunca y evitar tener que andar enroscando con 15 nudos. El presupuesto de la vela es de 1900 € contra los 3200 € que me pide el que hasta el día de ayer ha sido mi velero en España. Además de los precios de transporte y el tiempo necesario.
 
      La forma en que trabajan es que la vela te la ponen en cualquier puerto por una cantidad muy pequeña (unos 30 euros) y una cantidad por colocarla en el barco. Zanasis, el velero, me propone dos sitios donde recoger la vela. Thessaloniki o Volos, donde tiene tiendas. Estudiamos lo de ir a Thessaloniki, pero supone un viaje por una zona no conocida y donde son pocas las oportunidades de fondeo o puerto, que es la subida de toda la costa de la península de Kassandra, y donde además los puertos son los mas caros de Grecia y sin apenas servicios, ya que no son claramente otra cosa que lavaderos de dinero negro de los cercanos Valcanes. Hasta Thessaloniki hay unas 95 millas y luego descender hacia el sur por la costa del continente también son otro montón de millas hasta llegar a las Sporadas.

      Ahora viene el tema del seguro. Me pongo en contacto con Sergio Ponce, mi corredor de seguros, al que he conocido a través de los foros de náutica y todo han sido facilidades, aunque dentro de unos trámites muy estrictos con el pago del iva, que lo único que han hecho ha sido encarecer la factura final en un 24% ( el IVA Griego), algo legal y todo eso , pero que para mi a efectos logísticos ha supuesto un problema, ya que muchos de los mejores profesionales con los que cuento, se niegan a trabajar si tienen que hacer una factura  con IVA. Es mas, Zanasis, el velero, se me ha quedado mirando como a un bicho raro, cuando le he dicho que quería una factura oficial para el seguro. luego a subido los hombros y solo me ha dicho que la vela me costaría 456 Euros mas.

      La compañía de seguros que me ha contratado Sergio es AXA, que me pone en contacto con un perito Griego, que avalará que los daños son reales y ahora queda pedir un presupuesto de reparación, que creo que en lo relativo al casco dejaré para el invierno, para hacerlas en mi varadero ya que no son demasiado urgentes.


     El puerto, después de razonar con ellos, que para estar sin agua , sin electricidad, sin ningún tipo de servicio, estaba mejor en un fondeo, no me han cobrado la estancia de tres dias, y salimos para dirigirnos hacia el sur a la ensenada de Koufo.

¿ Como describiros las sensaciones de recibir la primera ráfaga de viento de nuevo en el mar? Son apenas 11 millas que hacemos con el corazón en un puño, y dando respingos a cada pequeña racha de viento que golpea sobre nuestra vieja vela mayor. Mi cerebro manda razones a mi cuerpo de que con 10 a 15 nudos de viento, estamos de paseo. Mis instintos se amedrantan con cada ola, con cada escora, con cada soplo. Nunca había entendido a esos que de repente dejan la náutica y malvenden su barco. Hoy ya lo sé. Incluso ahora cuando escribo este relato (han pasado seis meses y estoy confortablemente sentado en mi casa) un repelús sube por mi espalda al rememorar aquella noche.


 

jueves

11 de Julio de 2019.- Tornado

Me resulta muy difícil narrar lo sucedido la noche del 10 al 11 de julio, cuando de repente cayó sobre nosotros un tornado acompañado de una tormenta de granizo. Aun se me ponen los pelos de punta al recordar lo pasado durante aquellos pocos minutos. La escena y el miedo están, aun hoy cuando escribo después de 5 meses,  muy presentes cada vez que me subo al barco.

Los que navegamos por Grecia sabemos que antes o después nos van a coger vientos de 50/60 nudos de los
meltemis. pero la falta de camino hace que las olas no sean excesivamente altas y todo se suele saldar con algún toldo roto y algún garreo inoportuno si estás fondeado.
Pero ¿ Un tornado? La prensa Griega hablaba de vientos que llegaros a 300 km por hora y el anemómetro del barco salió por los aires dejando un record de 90 nudos ( unos 176 km/h) en la pantalla.


Estábamos, afortunadamente, atracados en una marina de altos vuelos. quizás la mas cara de Grecia, la marina de Porto Carras, amarrados a un finger por la banda de babor, con dos cabos por la popa a mas de medio metro del muelle y cuatro defensas por banda y "sprints" desde la cornamusa del centro hacia roa y popa.

Veíamos en la TV una película y acabábamos de cenar. serian com las 11 de la noche y el viento se mantenía sobre los 20/25 nudos, cuando de repente notamos como si algo hubiera golpeado contra el mástil y comienza el tamborileo típico de las gruesas gotas de agua. en ese momento se apagan todas las luces del puerto y salgo al exterior a ver que pasa y le digo a Lola que meta al perro en un camarote para que no salga a la cubierta.


Cuando voy subiendo la escalera una racha de viento tumba el barco casi treinta grados, afloja un poco y carga de nuevo cuando estoy en la bitácora viendo que velocidad tienen las rachas y en ese momento se desata el infierno, comienza a caer un diluvio de granizo del tamaño de aceitunas que golpea contra el toldo inicialmente hasta que se pone a entrar a unos 40 grados por babor y las piedras comienzan a golpearme, mientras el barco toma una escora tremenda que hace que la regala golpee contra el finger. Me despido del toldo y el bímini pues no creo que puedan aguantar este viento y veo horrorizado que un tornillo que sujeta la estructura de los paneles solares salta y comienza a salirse el machihembrado de los tubos superiores.

Como puedo con el,cabo de la grúa amarro las piezas y justo en ese momento se desenrosca el génova que comienza a gualdrapear sin control con casi la mitad de la vela fuera cuando consigo frenar la salida, quemándome las manos con la fricción hasta que consigo enganchar el cabo del enrollador en el Winche y comienzo a cazar cabo rogando a Dios que no se rompa el cabo y se salga toda la vela ( una génova de 145 % J).



Comienzan los relámpagos y le digo a Lola que me mira horrorizada desde la puerta que corte toda la electricidad y compruebe que todo está trincado dentro. Afuera afortunadamente la auxiliar está sobre cubierta y con todas sus trincas colocadas.

Los relámpagos me dejan ver que en el barco de al lado luchan con el toldo y la funda de la mayor y tratan de impedir que una motora que navega a la deriva boca abajo nos golpee. Me sale sangre de una herida que supongo que me ha abierto el hielo en la cabeza, o  me he golpeado con la estructura, o algún palo de los que vienen volando.


Sigo recogiendo vela y en uno de los golpes de escora de una racha, el viento se va al través y la vela se engancha en algún herraje de la motora que tengo al otro lado del finger y.. se produce un desgarro del tejido que con los gualdrapazos rompe en muchas tiras la vela, que queda enroscada gracias al refuerzo que supone la protección ultravioleta compruebo amarras, nudos escotas y todos los pianos y se me acaban las ideas de que mas puedo hacer.


El viento se calma casi de repente y deja de caer el granizo. Estoy molido a golpes y muerto de frío, pues me ha pillado  con solo un pantalón de deportes y tiemblo por mas que Lola trate de revivirme frotándome con una toalla.

Pasado un tiempo prudencial y comprobado que la calma no es el ojo de la tormenta, me meto dentro del barco a entrar en calor y es solo entonces cuando soy consciente del peligro al que hemos estado sometidos.



Pero es en plena resaca, cuando amanece y vemos lo que tenemos alrededor cuando nos damos cuenta del alcance de la tormenta que nos ha pasado por encima,

Lo que mas nos impresiona es que ha desaparecido el bosquecillo que había entre el puerto y la playa. Ahora vemos el mar y los dos edificios aplastados por los árboles, barcos hundidos, palos partidos. Hay incluso un finger que ha volado y caído sobre un barco. a otro le ha dado la vuelta. El parque donde había un juego de niños y un pequeño cine al aire libre, está arrasado. barcos que estaban varados han caído de sus cunas.

Empiezan a llegar noticias y se habla de varios muertos y multitud de heridos. El viento ha tirado abajo varias torres del servicio de alta tensión y no hay electricidad en toda la península. El supermercado está cerrado toda la marinería está tratando de despejar la zona de arboleda que ha caído sobre la carretera de acceso.



Tenemos varias roturas en la madera que cubre el trancanil, han reventado dos defensas, han desaparecido las cazoletas del anemómetro y el indicador de viento, se ha arrancado un perfil de protección de acero de la regala, que afortunadamente encuentro sobre el finger. Los tirones sobre las cornamusas de popa han hecho que los soportes tengan holgura. El toldo de la auxiliar ha desaparecido y la vela ha quedado completamente destrozada.

Pero lo pero es nuestro estado de ánimo. Es la primera vez que sobre el barco pienso en que todo se puede acabar al minuto siguiente. He pasado miedo. No cuando estaba tratando de salvar los muebles sino después, mientras Lola trataba de hacerme entrar en calor.



Os dejo algunos enlaces a los artículos que sobre el tornado publico la prensa mundial. No puedo pensar en otra cosa que en lo afortunados que hemos sido.

Noticia en la prensa

el universal

Con la gente

ABC

Las provincias

miércoles

09-julio-2019 Culo Inquieto


Hay un aviso de que el tiempo va a empeorar y debemos buscar un sitio donde estar amarrados seguros y que además nos permita celebrar mi próximo cumpleaños.


Como primera alternativa pensamos que Porto Corfo (abajo a la derecha en la carta) reúne buenas condiciones para pasar un par de días en los que se establece viento del Norte. Tenemos buena información de primera mano y ya hemos estado en ese puerto hace unas semanas, con lo que puede ser una buena opción.


Pero una visita al fondeadero nos deja un tanto perplejos, ya que no existe la posibilidad de amarrar en la zona donde hay fondo suficiente para nuestro barco, los dos espigones están abarrotados, incluso de dos en fondo y hay mas de veinte barcos fondeados a la gira.

En las cercanías, aparte de algún fondeo bastante expuesto, solo hay una Marina y un puerto, de los cuales apenas tengo información ni cartografía, con lo que tengo que recurrir a sacar unas imágenes de Google Heart.

Llamo a la marina de Porto Karras y me encuentro con la marina mas cara de las que conozco en Grecia- 120 € por día- y que tiene varias plazas libres. Fuera de nuestra idea el pagar tanto por lo que serán dos noches mínimo de estancia.


Pero en las fotos de Google aparece un puerto, llamado Neo Marmaris, que pùdiera ser un buen sitio. y nos dirigimos hacia allá.

El puerto es amplio pero está también abarrotado. Hay dos pantalanes flotantes, pero solo se puede utilizar la parte exterior de uno de ellos estando reservados los otros fondeos para barcos de charter de día locales, golondrinas y ski acuatico y sus variantes. Solo queda un semi-sitio al extremo del pantalán, sin apenas sitio para poner las amarras. Hacemos la maniobra tres veces y conseguimos medio abarloarnos a un pequeño velero francés.

A eso de las cuatro de la tarde hay una racha muy fuerte de viento que nos suelta el ancla, mal enganchada en un fondo de algas y rocas, con lo que a pesar de tener mas de sesenta metros en el agua, cuando hace firme de nuevo solo quedan treinta y además henos caido bastante  y estamos casi en medio del puerto, por lo que presentamos la amura de estribor al viento... y a la ola, pues resulta que el espigón exterior esta partido y movido de su sitio.


Se que no vamos a estar tranquilos y tomo la decisión de desatracar y marcharnos a la marina de Porto Carras. El instinto me va a salvar de lo que pudo ser una situación muy peligrosa. El viento está arreciando y perdemos en la maniobra un bichero y las cadenas que había puesto en torno a la estructura del pantalán para poder amarrar. Le pido al francés que se haga cargo de ellas , que volveremos al día siguiente a por ellas.

El atraque en la marina, ya con viento formado es sencilla. Una zodiak con dos marineros vienen a amarrarnos en la parte del interior del "finguer", sin nadie a estribor y solo una motora al otro lado del "finguer".

Parece que hay que dar una vuelta muy grande para llegar a la supuesta "civilización", pero un paseo nos deja sumamente decepcionados. solo un pequeñisimo supermercado y dos tiendecillas de recuerdos y un hotel que solo dispone del "bufet" para los huespedes del hotel.

Cenamos en el barco y ponemos una película. Todo parece en calma, el viento como suele ser habitual ha decrecido mucho con la llegada de la noche. Una noche mas hasta que ... Pero eso es otra historia