jueves

11 de Julio de 2019.- Tornado

Me resulta muy difícil narrar lo sucedido la noche del 10 al 11 de julio, cuando de repente cayó sobre nosotros un tornado acompañado de una tormenta de granizo. Aun se me ponen los pelos de punta al recordar lo pasado durante aquellos pocos minutos. La escena y el miedo están, aun hoy cuando escribo después de 5 meses,  muy presentes cada vez que me subo al barco.

Los que navegamos por Grecia sabemos que antes o después nos van a coger vientos de 50/60 nudos de los
meltemis. pero la falta de camino hace que las olas no sean excesivamente altas y todo se suele saldar con algún toldo roto y algún garreo inoportuno si estás fondeado.
Pero ¿ Un tornado? La prensa Griega hablaba de vientos que llegaros a 300 km por hora y el anemómetro del barco salió por los aires dejando un record de 90 nudos ( unos 176 km/h) en la pantalla.


Estábamos, afortunadamente, atracados en una marina de altos vuelos. quizás la mas cara de Grecia, la marina de Porto Carras, amarrados a un finger por la banda de babor, con dos cabos por la popa a mas de medio metro del muelle y cuatro defensas por banda y "sprints" desde la cornamusa del centro hacia roa y popa.

Veíamos en la TV una película y acabábamos de cenar. serian com las 11 de la noche y el viento se mantenía sobre los 20/25 nudos, cuando de repente notamos como si algo hubiera golpeado contra el mástil y comienza el tamborileo típico de las gruesas gotas de agua. en ese momento se apagan todas las luces del puerto y salgo al exterior a ver que pasa y le digo a Lola que meta al perro en un camarote para que no salga a la cubierta.


Cuando voy subiendo la escalera una racha de viento tumba el barco casi treinta grados, afloja un poco y carga de nuevo cuando estoy en la bitácora viendo que velocidad tienen las rachas y en ese momento se desata el infierno, comienza a caer un diluvio de granizo del tamaño de aceitunas que golpea contra el toldo inicialmente hasta que se pone a entrar a unos 40 grados por babor y las piedras comienzan a golpearme, mientras el barco toma una escora tremenda que hace que la regala golpee contra el finger. Me despido del toldo y el bímini pues no creo que puedan aguantar este viento y veo horrorizado que un tornillo que sujeta la estructura de los paneles solares salta y comienza a salirse el machihembrado de los tubos superiores.

Como puedo con el,cabo de la grúa amarro las piezas y justo en ese momento se desenrosca el génova que comienza a gualdrapear sin control con casi la mitad de la vela fuera cuando consigo frenar la salida, quemándome las manos con la fricción hasta que consigo enganchar el cabo del enrollador en el Winche y comienzo a cazar cabo rogando a Dios que no se rompa el cabo y se salga toda la vela ( una génova de 145 % J).



Comienzan los relámpagos y le digo a Lola que me mira horrorizada desde la puerta que corte toda la electricidad y compruebe que todo está trincado dentro. Afuera afortunadamente la auxiliar está sobre cubierta y con todas sus trincas colocadas.

Los relámpagos me dejan ver que en el barco de al lado luchan con el toldo y la funda de la mayor y tratan de impedir que una motora que navega a la deriva boca abajo nos golpee. Me sale sangre de una herida que supongo que me ha abierto el hielo en la cabeza, o  me he golpeado con la estructura, o algún palo de los que vienen volando.


Sigo recogiendo vela y en uno de los golpes de escora de una racha, el viento se va al través y la vela se engancha en algún herraje de la motora que tengo al otro lado del finger y.. se produce un desgarro del tejido que con los gualdrapazos rompe en muchas tiras la vela, que queda enroscada gracias al refuerzo que supone la protección ultravioleta compruebo amarras, nudos escotas y todos los pianos y se me acaban las ideas de que mas puedo hacer.


El viento se calma casi de repente y deja de caer el granizo. Estoy molido a golpes y muerto de frío, pues me ha pillado  con solo un pantalón de deportes y tiemblo por mas que Lola trate de revivirme frotándome con una toalla.

Pasado un tiempo prudencial y comprobado que la calma no es el ojo de la tormenta, me meto dentro del barco a entrar en calor y es solo entonces cuando soy consciente del peligro al que hemos estado sometidos.



Pero es en plena resaca, cuando amanece y vemos lo que tenemos alrededor cuando nos damos cuenta del alcance de la tormenta que nos ha pasado por encima,

Lo que mas nos impresiona es que ha desaparecido el bosquecillo que había entre el puerto y la playa. Ahora vemos el mar y los dos edificios aplastados por los árboles, barcos hundidos, palos partidos. Hay incluso un finger que ha volado y caído sobre un barco. a otro le ha dado la vuelta. El parque donde había un juego de niños y un pequeño cine al aire libre, está arrasado. barcos que estaban varados han caído de sus cunas.

Empiezan a llegar noticias y se habla de varios muertos y multitud de heridos. El viento ha tirado abajo varias torres del servicio de alta tensión y no hay electricidad en toda la península. El supermercado está cerrado toda la marinería está tratando de despejar la zona de arboleda que ha caído sobre la carretera de acceso.



Tenemos varias roturas en la madera que cubre el trancanil, han reventado dos defensas, han desaparecido las cazoletas del anemómetro y el indicador de viento, se ha arrancado un perfil de protección de acero de la regala, que afortunadamente encuentro sobre el finger. Los tirones sobre las cornamusas de popa han hecho que los soportes tengan holgura. El toldo de la auxiliar ha desaparecido y la vela ha quedado completamente destrozada.

Pero lo pero es nuestro estado de ánimo. Es la primera vez que sobre el barco pienso en que todo se puede acabar al minuto siguiente. He pasado miedo. No cuando estaba tratando de salvar los muebles sino después, mientras Lola trataba de hacerme entrar en calor.



Os dejo algunos enlaces a los artículos que sobre el tornado publico la prensa mundial. No puedo pensar en otra cosa que en lo afortunados que hemos sido.

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miércoles

09-julio-2019 Culo Inquieto


Hay un aviso de que el tiempo va a empeorar y debemos buscar un sitio donde estar amarrados seguros y que además nos permita celebrar mi próximo cumpleaños.


Como primera alternativa pensamos que Porto Corfo (abajo a la derecha en la carta) reúne buenas condiciones para pasar un par de días en los que se establece viento del Norte. Tenemos buena información de primera mano y ya hemos estado en ese puerto hace unas semanas, con lo que puede ser una buena opción.


Pero una visita al fondeadero nos deja un tanto perplejos, ya que no existe la posibilidad de amarrar en la zona donde hay fondo suficiente para nuestro barco, los dos espigones están abarrotados, incluso de dos en fondo y hay mas de veinte barcos fondeados a la gira.

En las cercanías, aparte de algún fondeo bastante expuesto, solo hay una Marina y un puerto, de los cuales apenas tengo información ni cartografía, con lo que tengo que recurrir a sacar unas imágenes de Google Heart.

Llamo a la marina de Porto Karras y me encuentro con la marina mas cara de las que conozco en Grecia- 120 € por día- y que tiene varias plazas libres. Fuera de nuestra idea el pagar tanto por lo que serán dos noches mínimo de estancia.


Pero en las fotos de Google aparece un puerto, llamado Neo Marmaris, que pùdiera ser un buen sitio. y nos dirigimos hacia allá.

El puerto es amplio pero está también abarrotado. Hay dos pantalanes flotantes, pero solo se puede utilizar la parte exterior de uno de ellos estando reservados los otros fondeos para barcos de charter de día locales, golondrinas y ski acuatico y sus variantes. Solo queda un semi-sitio al extremo del pantalán, sin apenas sitio para poner las amarras. Hacemos la maniobra tres veces y conseguimos medio abarloarnos a un pequeño velero francés.

A eso de las cuatro de la tarde hay una racha muy fuerte de viento que nos suelta el ancla, mal enganchada en un fondo de algas y rocas, con lo que a pesar de tener mas de sesenta metros en el agua, cuando hace firme de nuevo solo quedan treinta y además henos caido bastante  y estamos casi en medio del puerto, por lo que presentamos la amura de estribor al viento... y a la ola, pues resulta que el espigón exterior esta partido y movido de su sitio.


Se que no vamos a estar tranquilos y tomo la decisión de desatracar y marcharnos a la marina de Porto Carras. El instinto me va a salvar de lo que pudo ser una situación muy peligrosa. El viento está arreciando y perdemos en la maniobra un bichero y las cadenas que había puesto en torno a la estructura del pantalán para poder amarrar. Le pido al francés que se haga cargo de ellas , que volveremos al día siguiente a por ellas.

El atraque en la marina, ya con viento formado es sencilla. Una zodiak con dos marineros vienen a amarrarnos en la parte del interior del "finguer", sin nadie a estribor y solo una motora al otro lado del "finguer".

Parece que hay que dar una vuelta muy grande para llegar a la supuesta "civilización", pero un paseo nos deja sumamente decepcionados. solo un pequeñisimo supermercado y dos tiendecillas de recuerdos y un hotel que solo dispone del "bufet" para los huespedes del hotel.

Cenamos en el barco y ponemos una película. Todo parece en calma, el viento como suele ser habitual ha decrecido mucho con la llegada de la noche. Una noche mas hasta que ... Pero eso es otra historia


lunes

08-Julio-2019 de Kavala a Sykya


Hemos descartado el salir del norte por la ruta de las Esporadas cercanas a Turquía, ya que se avecina la época de los meltemis y en esa zona pega bastante fuerte. Así que vamos a realizar la etapa mas larga de este verano, unas 70 millas, rodeando la península de Athos, para dirigirnos al pequeño puerto que encontramos en el viaje de ida en la bahía de Sykya, en la península central, Sithonia.



Como ya he comentado la península de Athos está bajo la de jurisdicción de los monjes de la religión ortodoxa y tiene la entrada muy restringida, pues aparte de a los catalanes tampoco dejan entrar a los perros, a la mujeres y está prohibido navegar a menos de 500 metros de sus costas, cosa que vigilan con unas potentisimas "gomonas".
Los diferentes conventos pertenecen a las diferentes ramas de la religión ortodoxa. no solo de grecia, es mas, tampoco es la mas importante, con solo 10 millones de seguidores, siendo la mas numerosa la ortodoxa rusa con 150 millones de fieles.
Su sistema administrativo es un tanto complicado ya que existen 14 iglesias "autocefalas" y un gran número de iglesias autónomas, y repartidas por todo el mundo, existiendo iglesias incluso  en china y japón y corea. Es curioso acercarse a la información de la Wikipedia en -> esta dirección
Aunque se consideran todos "primus inter pares" existe una cabeza visible que es el patriarca de Constantinopla. y cada iglesia ha tratado de estar presente en este lugar, existiendo en la actualidad un total de veinte monasterios, algunos de los cuales hemos podido fotografiar desde lejos.


Hemos salido a las seis de la mañana y llegamos a nuestro destino sobre las cinco de la tarde y hay bastante sitio en el muelle, pero intentamos la maniobra de fondear el ancla y dar atrás hasta dejar la popa en el muelle, pero no conseguimos completar la maniobra por culpa del viento que ha subido bastante. Al ir a recoger el ancla hemos enganchado unas estachas de mas de una pulgada de grueso , que están tiradas en el fondo.


Han bastado unos pocos dias desde nuestra anterior visita, para que los barcos locales hayan tomado posesión del muelle, y hay que reconocer que con todo el derecho por mucho que nos pueda molestar a los visitantes. Lo que si me deja sorprendido es el auténtico lío de cabos, muertos, guías y amarras que tienen organizado.


No nos queda otra que atracar abarloados al muelle, ocupando el sitio que podía ser ocupado por al menos tres o cuatro barcos. Un poco mas tarde llega un barco de pasear turistas, que es el que ocupa, abarloado casi la totalidad del muelle. En la punta del espigón hay amarrados dos yates de motor de mas de veinte metros, así que se coloca en el lado norte del muelle, donde dá bastantes saltos por la ola que está entrando.

Lo que hace unos días era un pequeño paraíso y que veníamos buscando para permanecer algunos días y celebrar mi cumpleaños en un restaurante muy apañado y con una buena cetárea de marisco, se ha transformado en uno de esos sitios que apenas dá para pasar una noche.