LAS PAGINAS DE MI BLOG

viernes

26-04-2013 Preparando la partida

Después de un invierno muy alejado de las tareas de remodelación del barco de otros años, unos días antes de la salida le toca el turno de ir al varadero, cosa que hago de mala gana por razones que van desde la necesidad de encargar el trabajo a un tercero, ante la imposibilidad administrativa de hacer el trabajo yo mismo y la factura que me espera al final.
Estudio la posibilidad de dejarlo sin sacar este año y darle un retoque en el agua con las botellas, pero al final el barco sale del agua.



CASCO.-

Utilizo como patente una matriz dura de Hempell, Hard Racing, en tonos azules a los que cada año cambio la tonalidad para tener un control de lo que se re-pinta y el desgaste. Este tipo de patente permite a media campaña darle un retoque bajo el agua y puede durar casi dos años, aparte de que me resulta más económica en los 5,5 kilos necesarios para dar dos manos.

El casco sale bastante bien sin apenas algún escaramujo y solo una pequeña película de “verdín” que hubiera salido con un limpiado con una “expontex”.

HELICE.-

La hélice, una Brounton con la que estoy mas que contento (mientras escribo esto navegamos a  7,5 nudos a 1800 vueltas en un motor que hace 3000/3250, con lo que supone de ruidos, consumos, etc.) ha sido pintada el año pasado con una patente que el fabricante, italiano, nos regaló como prueba de su producto, VELOX PLUX.

Después de un año en el agua, tal como se puede ver en la fotografía, ha salido  muy limpia sin apenas incrustaciones y sin que se le haya desprendido la pintura. Creo que es la primera vez que consigo este resultado en una hélice.

El proceso de repintado es lento, pues hay que eliminar por seguridad toda la pintura vieja, incluida la imprimación, después hay que dar de nuevo una capa de imprimación y tres capas de patente con intervalos mínimos de doce horas entre capas. El resultado es una hélice casi blanca lista para hacer otras miles de millas este año.


Gracias VELOX el regalo es muy de agradecer teniendo en cuenta que además aún me queda pintura para una tercera temporada del juego de latas que me regalaron.




HORZA.-
Al sacar el barco la sensación era de que la patente había funcionado perfectamente en todo el casco, pero… Tras una hora fuera del agua,a la horza, de acero fundido, comenzaron a salirle ampollas del tamaño de un euro y al pasar la limpiadora de agua a presión tanto la patente como el tratamiento se imprimación que se le había dado el año pasado quedó en el suelo.


Afortunadamente, mi amigo Pepe, de “Acastillaje” Benalmádena, se hizo cargo del problema y a su cargo ha vuelto a hacer el tratamiento de imprimación y base previo a la patente. Tras de unas consultas a un “comercial” de la casa “Internacional” se ha aplicado según sus indicaciones un nuevo tratamiento, aunque yo discrepo de los tiempos de secado entre materiales y repintado de capas, en mi opinión demasiado cortos. Espero no estar en las mismas circunstancias en las próximas varadas.



TOPE DEL PALO.-

La última aventura ha sido subir a ver que pasaba con la antena de la VHF que oscilaba de un lado a otro.
Para ello hay que subir a la perilla del palo y este que escribe aquí a eso le tiene una aversión que bien se puede definir como “Miedo Cerval”. La única vez que lo intenté quedé abrazado al palo, gritando aterrado y mentalmente bloqueado, hasta que me soltaron los dedos a golpes para poderme bajar. Mis pies estaban unos 15 cm por encima de la botavara. Sé que es algo psíquico y raro en alguien que ha escalado el Naranco de Bulnes y revisado forjados de edificios de 15 plantas, pero no me subo al palo ni por todo el oro del mundo.

Así que tras consultar a los “profesionales” la cosa va de 50 a 60 Euros la hora (mínimo una hora)  llegando incluso a un “presupuesto cerrado” de 300 euros.







Así que no queda otra que convencer a ese amigo joven y deseoso de aventura a ser izado a lo que simplemente era apretar la tuerca de fijación de la antena. ¡Gracias Carlos!
Así que solo queda estibar comida y equipaje y … salir a la mar





martes

01-01-2013 Regreso a casa

Han pasado ya muchos días desde que volvimos de Ceuta, pero no quiero dejar este viaje sin comentar para cerrar el año de navegación, donde gracias a la gran voluntad que Lola está poniendo en su recuperación, hemos podido navegar muchas millas.

En Ceuta nos quedamos "enganchados" a la red de telefonía de Marruecos y no nos atrevimos a hacer experimentos con Internet, así que nos dedicamos a vaguear, ver películas en la televisión y dejarnos arrastrar por los programas de lo mejor de ...  
 Afortunadamente hicimos la compra el sábado por la mañana, desde las angulas, este año un poco mas caras ( a 100 € el kilo) Gallo Pedros, mero, camarones y los centollos de nuestro ya amigo Hamed, con los cuales hemos preparado unos bloques de Changurro congelado para varias veces.

 
 Y digo que afortunadamente porque el día 31 el mercado estaba bastante desabastecido y mucho del género era del sábado anterior.

De todas formas la celebración por haber llegado al final de este año se hizo con todos lo honores.



El día 31 hicimos 310 litros de gasóleo  para aprovechar el precio favorable de Ceuta y evitar la subida de impuestos y precio previstas para el nuevo año, recibimos la visita de unos viejos amigos y nos mantuvimos pendientes de de nuestros amigos del "Rapaz" con los que pensábamos haber pasado algunos días de esta travesía y que volvían hacia casa con el motor averiado.

Son los que el año pasado en una situación a la inversa estuvieron pendientes de nosotros y por tanto como es de ser bien nacido el ser agradecido, estuvimos en contacto con ellos por radio hasta que los supimos seguros en Marina Bay al otro lado del estrecho, quedando que el día 1 saldrían en dirección a Estepona desde allí y nosotros desde Ceuta.

La previsión de la meteorología indicaba que se avecinaba un temporal fuerte de Levante que recalaría en tres días con mucha fuerza.


De nuevo recurrí a la información que había colgado en este blog sobre las corrientes del estrecho y...Nada salió de acuerdo a lo estimado.

En los gráficos que había colgado (Los he retirado para no inducir a nadie a errores) no se tenían en cuanta las modificaciones de estas corrientes como consecuencia de las direcciones del viento ni las condiciones tan adversas de mar que pueden llegar a formarse cuando chocan corriente y viento. Los famosos y temibles hileros o isleros que de las dos formas lo he visto escrito.

Al poco de salir de Ceuta comenzó a soplar un levante (Viento del Este) de unos 25 a 30 nudos y con la previsión de máxima corriente en dirección contraria  ( del Oeste). Así que en una franja de unos cincuenta metros, que se mueve como si fuera un látigo, chocan ambas corrientes y las olas se ponen de pié.

Afortunadamente el viento nos va de través y nos permite hacer toda el cruce con la mayor recogida un 40 % y la trinqueta desplegada entera, pero los constantes choques con las olas por la amura hacen que el rumbo se mantenga mal y es muy curioso ver que aunque nuestra proa a punta hacia Sotogrande, el rumbo que realmente hacemos sobre el fondo nos lleva a Algeciras. Nuestras previsiones no han servido de nada y solo hoy después de haber encontrado un maravilloso libro me atrevo a pensar que se como funcionó la cosa.

Afortunadamente me he acostumbrado a llevar el barco en solitario y Lola pudo hacer la travesía tumbada entre cojines protegiendo su espalda y evitando movimientos que la causan dolores muy fuertes.

En algún momento perdimos la antena del AIS (tenemos una seria duda de que nos la hayan robado, pues no aparece ningún deterioro del soporte y el conector está intacto) así que todo el cruce con los mercantes he tenido que hacerlo a "ojo de buen cubero" y un carguero que buscaba fondeo en aguas de Gibraltar me ha tenido en jaque un buen rato.

También comentar que mi maniobra de dejar siempre la prioridad a los mercantes haciendo una maniobra de evasión muy exagerada para que la vean desde el puente del carguero, me ha valido una llamada de agradecimiento de un barco Liberiano con oficial español.

Por cierto quede claro a todos los lectores que el estrecho tiene un sistema de separador de tráfico en el eje Este-Oeste que hace que los que navegan en la direccion de cruzar de continente no tengan ninguna prioridad. Así que "cuidadin, cuidadín"

Una cena en Estepona con la pareja del "Rapaz" y una singladura a motor al día siguiente hasta Benalmádena dieron fin a esta navegación que se está transformando en tradicional para nosotros, aunque este año sin la cita de los delfines a escuchar el concierto de año nuevo desde Viena.