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domingo

LA VUELTA A CASA DEL 2011.-2º

A la hora convenida, muy de madrugada casi de noche, recibo una llamada de teléfono de mis visitantes que se han encontrado en el aeropuerto y han venido juntos hasta el Pireo en el autobús pero que se han despistado al llegar a la marina, así que salgo a su encuentro. A mi me resulta fácil reconocerlos desde lejos. Son los únicos transeuntes cargados con sendas bolsa de viaje.

El mas joven, llamémoslo "Tripu A", cuadra con la imagen que me había forjado, pero el segundo, --llamémoslo "Tripu Z", es una imagen preocupante. De aspecto muy envejecido, para ser mas joven que yo casi siete años, renqueando por el peso del equipaje y boqueando asfisiado por el esfuerzo de haber caminado unos cuatrocientos metros

Pero la mala impresión inicial se suma un detalle descorazonador. Observo que  "Tripu A"  se dirige a  "Tripu Z"  en un tono muy elevado, hasta que me aclara el propio  "Tripu Z"  que está sordo como una tapia y que el sonotone que lleva le funciona a veces si y a veces no y que suele llevarlo apagado porque le hace daño un zumbido que tiene.

"Tripu Z" hace todos los esfuerzos por ser agradable y comienza por enseñarme el arsenal de cosas que se ha traido de su barco. Colgados del cuello, el aparato auditivo, del tamaño de una radio, una navaja, unas gafas, una linterna, un pito y un teléfono. Y de la bolsa de viaje saca Emisora, anemómetro, compás de demoras, Gps portátil... Creo recordar que llevaba hasta un pequeño lanzador de bengalas.

Les doy una somera indicación del funcionamiento de agua y el WC y de donde están las cosas y los dejo descansar un rato, cada uno en su camarote, donde les he preparado su cama con sábanas limpias. Les indico que tienen un armario para guardar todas las cosas, incluso el chaleco inflable con arnés que les suministro y que  "Tripu Z"  me dice que no utiliza casi nunca, salvo tempestad. Yo insisto que en mi barco lo llevarán toda la noche como mínimo y yo decidiré cuando se lo ponen y que esto no es negociable.

Me voy a comprar pan y desayunar en la calle y meditar un poco. Estoy muy decepcionado con el aspecto del navegante  "Tripu Z" . Por preguntas que me ha hecho, verlo moverse en el barco y demás indicios , ya se que su experiencia se limita a navegar entre Denia y Alicante y una vez, hace años, que bajó de Barcelona a Valencia. Y pienso seriamente en dejarlo en tierra. Pero el pensar que al menos me puede hacer guardias y dejarme descansar un poco. El problema añadido es que al no oirse a si mismo entona mal y es difícil entender lo que dice.

Sobre las nueve de la mañana salimos en demanda del Canal de Corinto para hacer nuestra primera singladura.

Ver La vuelta del 2011 Etapa I en un mapa más grande
Me olvido de cruzar directamente desde Kefalónica hasta Sicilia (Unas trescientas millas) y apuesto por ir costeando y dejar los saltos reducidos a los dos de Sicilia a Cerdeña y de Cerdeña a Baleares.

"Tripu Z" intenta que charlemos sobre diferentes temas y discusiones vigentes en los foros y aunque discrepamos bastante a mi me gusta el debate por el debate, pero estamos dejando a  "Tripu A"  un poco al margen, ya que no conoce nada de ese mundillo.

El paso de Corinto siempre es un espectáculo y lo disfrutan. Somos tres bichos raros pero podemos entendernos.Con una idea de hacerles el viaje mas agradable elimino de nuestro plan de ruta la parada en la isla de Trizonia a la que llegariamos casi de noche y como el mar está como un plato seguir avanzando y parar por alguna de las islas del Jónico de las que conozco infinitas calas. Vanos alternando sueño, lectura y conversación y cocino para ellos algunas de mis especialidades.

"Tripu Z" se declara ardiente seguidor de la dieta Dunkan y comedor compulsivo de carne, lo que contradice el tipo de alimentación que se hace en el Capitán Teach, con muchísima variedad y no demasiada proteína,  "Tripu Z"  defiende su sistema de alimentación, pero yo observo con placer que no solo come sus raciones sino que rebaña con pan los fondos de cazuelas y fuentes.

Es todo un personaje, pero desde luego no es una mala persona. Pero a mi me está haciendo pensar y muy seriamente en algo que tendré que plantearme algún día. La edad lleva consigo una pérdida de capacidades motoras y psíquicas y, llegado un determinado momento, hay que abandonar determinadas cosas, pues se ha pasado el tiempo para ellas. "Tripu Z"  es un espejo en el que me miro y me veo a mi mismo dentro de algún tiempo. Y me asusta, pues sé que por mucho que me rebele no podré evitarlo.

Cruzamos bajo el puente de Rianon empujados por el viento y entramos en el Jónico, donde el viento calma y queda una noche estrellada y de mucha visibilidad.

Piloto automático programado para ir haciendo norte dejando las islas de Oxeia y Bromonas por estribor y en dirección al estrecho entre Meganissi y Lefkada. y me voy a dormir un par de horas.

Ya es de día cuando me despiertan y  "Tripu Z"  me espeta a bocajarro:

"Menos mal que yo estaba al timón y que no me fío de las cartas de "Navionic" que llevas en el ploter ni de la del Imray que llevas en la mesa de cartas. Casi chocanos contra una isla que no está en las cartas. He tenido que virar mas de 90 grados para no chocar"


SEGUIRA....


    

sábado

LA VUELTA A CASA DEL 2011.-Iº

Hace casi cinco meses que llevo callado, con el blog sin actualizar con nuevos comentarios y con una gran reticencia a escribir esta entrada.

Pero con un firme propósito de que antes de seguir adelante tengo que contar y analizar lo sucedido en los días de finales de agosto del 2011 entre los puertos de Atenas y el puerto de Teulada en el sur de Cerdeña.

Por primera vez en una navegación perdía totalmente la serenidad que debe acompañar a cualquier navegante que se precie y la pérdida del control me llevaba a los gritos, los insultos y las amenazas. Y además, injustamente hacía partícipe de ello a una tercera persona que nada (¿nada?) tenía que ver con la serie de incidentes que desembocaban en el desembarco de la tripulación.

Es muy posible que la versión que cuenten los demás implicados sea diferente a la mía, pero mas que la cadena de incidentes en sí quisiera transmitir, pasado el tiempo, como me han afectado en lo personal, llevándome a pensar muy seriamente que quizás ha llegado el momento del fin de mis travesías.

Pero empecemos por el principio.

Como cada año, después de pasar unos días deliciosos en compañía de nuestros invitados por las aguas del argosarónico nos dirigimos a Atenas para que Lola volviera en Avión hacia Málaga a incorporarse a su trabajo y yo comenzaba a desandar las 1500 millas que hay hasta Málaga.

Como siempre la duda de dejar el barco en Grecia o traerlo a casa y que de nuevo gana la segunda opción, que no sabría que hacer esos siete meses de invierno sin tener cerca mi querido Capitán Teach.

Una ruta larga por el sur de Italia y una corta cruzando por Malta y Tunez, desaconsejada por la situación aún no clara de la nueva Tunez.

El itinerario previsto era como siempre muy abierto para adaptarlo a la información meteorológica y tanto podía ser en rumbos directos o costeando Italia parando a dormir en cada puerto.

Para este recorrido había invitado, como cada año, a que si alguien de la Taberna del Puerto, el foro del que soy asiduo, quisiera venir conmigo, lo podía hacer como mi invitado para ayudarme en la navegación en cualquiera de los tramos. En años anteriores había tenido excelentes compañeros que casi siempre son personas que quieren experimentar en que consiste una navegación de Altura de varios días antes de comenzar ellos a hacer las suyas propias.

Al mismo tiempo recibía un correo de una persona que quería venir a pasar esos días como experiencia y que no tenía ninguna idea de navegación. Preocupado por esta persona y su capacidad por aguantar "la Paliza" le hice toda una serie de preguntas y propuestas para no someterle a una tortura innecesaria. Pero era una persona que tenía asumido que era una experiencia y que como tal podía resultar no muy agradable y que en todo caso siempre se podía desembarcar y coger un avión. Su perfil era el de una persona acostumbrada a viajar y me propuse hacer de él un nuevo aficionado al mundo de los barcos y las travesias. Le propuse que solo me ayudara con los gastos de una semana y que el resto, tardáramos lo que tardáramos corría de mi cuenta, ya que normalmente en los viajes de vuelta lo que quiero es ayuda y compañia  Así conseguía no tener que depender de estar determinado día y hora en determinado sitio que es algo que agobia en exceso los viajes.

Con todo aceptado por esta persona y coordinado con el otro navegante con supuesta experiencia todo parecía sonar a música celestial, sumado a unas previsiones de meteorología anormalmente favorables.

Pero en esta alegría empezaron los errores. Simplemente no hice ninguna averiguación sobre las capacidades y conocimientos de esta segunda persona para hacer este recorrido. Lo había conocido "virtualmente" en un foro de náutica de los que participo y en sus intervenciones parecía una persona con un gran bagaje de experiencia, que incluso había comentado querer hacer Grecia con su barco, un 38 pies, Incluso se barajó la posibilidad de que viniera su compañera, habitual acompañante de sus "travesias".

Así que me concentré en los preparativos, avituallamiento, gasoleo, cambios de aceite, filtros, agua y una limpieza a fondo de los camarotes de mis tripulantes.

Y así llegó la madrugada del día 25 de agosto de 2011 en la protegida ensenada del puerto de Marina Cea cerca del Pireo.

Continuará...