viernes

05-05-17 LA PRIMERA EN LA FRENTE


Con el barco en el agua pasamos la primera noche amarrados al varadero y poniendo un poco en orden el interior del barco y reparando algunas costuras de la auxiliar, que está en las últimas.

Por la mañana nos ponemos en contacto con nuestro amigo Fernando del RalipV que está navegando por la zona y quedamos en una cala al este de Porto Heli, que nos pilla a mitad de camino a ambos.


En el varadero nos piden que nos apartemos un momento pues tienen que sacar al agua un enorme catamarán, con lo que nos separamos de tierra y soltamos el ancla en este lago de aguas tranquilas y fondo de limo.

Al subir el ancla lo hago desde la bitácora y no me doy cuenta de que sigo apretando el botón a pesar de que la cadena está recogida,l con el resultado de que quemo el relé del molinete y del que no tengo repuesto.

Hasta que lo consiga tendremos que mover el ancla a mano.


Salimos de la ensenada y nos dirigimos a comer fondeados en Korakas una especial bahía protegida por una isla que se separa por una lengua de arena, lo que da unos tonos esmeralda al mar. pero al llegar el viento se ha puesto en contra nuestro y pensando en que la maniobra es a mano desistimos de este fondeo y nos dirigimos al punto de cita, La ensenada de Repouli, frente a Spetsai, El viento ha subido y es del este, con lo que lo llevamos por la proa y vamos a motor.


Al llegar nos encontramos con que no hay nadie. llamada telefónica y no dicen que han estado llamando por la emisora, ¡¡que yo llevaba apagada desde septiembre!! Se han movido a otro fondeo porque la bahía estaba muy desagradable, con lo que se han ido a otro fondeo al socaire de Spetsai, La playa de Zogiorgia. Unas cinco millas atrás. Así que media vuelta y por fin divisamos a nuestros amigos, soltando la cadena a pocos metros de ellos. El mar está como un plato, hay unos 9 metros de fondo y hemos dejado caer unos 30 metros. pruebo con el motor y parece que estamos bien fondeados.


Lanzamos la auxiliar al agua y pasamos la tarde-noche en el barco de Fernando, poniéndonos al día, haciendo planes de futuro. Es una cena agradable después de una puesta de sol fantástica con toda una flotilla en el horizonte.


Pero de golpe el viento cambia al Noroeste y entra de frente en la ensenada, Se empieza a levantar ola y el barco de Fernando comienza a garrear, con lo que levantamos el fondeo, lo volvemos a soltar a proa del Capitán Teach con lo que la vuelta en el chinchorro es solo dejarse llevar por el viento, Hacerlo a remo hubiera sido casi imposible.


Estamos muy preocupados pues si nuestra ancla garrea vamos a tener muy difícil levantarla a mano con este viento y este mar. Además tenemos a popa las rocas a menos de 100 metros. Pasamos una noche de caballo, Durmiendo malamente  por turnos, con olas que ya pasan de un metro controlando en todo momento que el barco se mantiene fondeado.

Al amanecer y agotados comenzamos a levantar el fondeo. Con un cabo dirigido al winche de la bañera, podemos recoger 8 metros y luego otros ocho sin que nuestra increíble ancla Rodna se desprenda. Luego otros ocho, siempre apoyados por el motor del barco avante hasta que notamos que hemos perdido el fondeo y estamos sueltos. Ahora los botes son muy fuertes y casi no se puede estar en la proa,  por lo que despacio y con la cadena colgando y rezando para que no se enganche en nada salimos a mar abierto, donde ya es posible meter el ancla a bordo sin mayores problemas.

Quiero resaltar que durante toda la noche, Fernando ha permanecido fondeado, y garreando incluso a nuestro lado por si necesitábamos ayuda, cuando lo tenía muy sencillo de haberse ido a fondear a la otra parte de la cala que estaba protegida del viento. Gracias amigo.


Como siempre la colaboración de Lola ha sido imprescindible para salir de esta situación y no deja de maravillarme la compenetración que tenemos en los momentos de crisis. Y pensar que casi la cambio por siete camellos ( pero esa es otra historia)

1 comentario:

  1. Mon Capitain... nuestro amigo Murphy y sus jodidas leyes... aquello que se escachiforcia es justo el repuesto que no llevamos encima, y para colmo el mas difícil de encontrar... ¡en fin!. ¡Siete camellos sin ser rubia!... pues si que debe de valer la pena la jefa; a mi pelirroja de aquellas épocas me la pretendieron cambiar por cuatro cabras y un pollino -claro que fue en el Rif-. Por cierto, sin secuelas de aquel malhadado accidente, por lo que puede verse ¿no?.
    Saludos y buena proa.

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