jueves

20 de Agosto de 2015 La otra forma de ver las cosas

Como cada año al iniciar la vuelta a casa hago una invitación a un par de aprendices de navegantes, para que hagan la vuelta con nosotros. Son nuestros invitados por la ayuda que nos prestan y así devuelvo un poco de lo mucho que tanta gente me ha dado y enseñado, que me permite llegar a donde llego. Y como cada año les cedo la palabra a ellos para que cuenten su versión Y esta es la de Jordi, que navegó conmigo hace años y que ya tiene su propio barco.Un encanto de persona de los que me llevaría al fin del mundo.( Siempre que aprenda a cocinar, aunque sea algo. Eso si. se infló a fregar platos). 

"Esta es mi crónica de la travesía que he realizado este verano de 2015 con Alberto y Lola, en su velero el Capitan Teach.

A Alberto ya lo conocía de mi otra travesía cinco años atrás, pero a Lola no. Han resultado una excelente pareja y unos grandes amigos, a veces parecían mis padres marítimos ;). Pero vamos a lo que nos toca, la travesía.



Llegue después de un mini-tour por Grecia a Zákinthos. Donde conocí a Lola, y a su vez a otra pareja Pedro y Lola. Desde aquí un saludo para ellos. La llegada fue un poco accidentada ya que al rato de llegar empezó a llover mucho. Me dijeron que eso es normal en esa zona y se montan unas tormentas de cuidado. Vi en primera persona la picaresca de los griegos, mas concretamente con el tema de la tarificación eléctrica. Cenamos una cena deliciosa, a partir de ese día gracias a Lola he comido como un autentico gourmet y eso se nota en la barriga que he adquirido. Pero como dicen sarna con gusto no pica. Después de cenar nos fuimos a dormir pronto ya que la mañana siguiente nos esperaba una buena travesía.


Nos levantamos pronto rumbo a Kefalonica, de camino a estribor pudimos ver las cuevas de Zákinthos. Antes de llegar Alberto vio la oportunidad de dar el salto directo a la punta de Italia, asi que no nos lo pensamos y pusimos rumbo a ello. Aquí es donde sacamos la foto con el pez que tanto cachondeo provoco en el Facebook. El principio fue muy bien pero la cosa se puso un poco agitada, teníamos olas de través de 1,5 – 2 m. Yo que aun estoy muy verde en esto de la navegación de altura me maree bastante. Así que muy a mi pesar no fui de mucha utilidad para Alberto y Lola. Estuvimos dos días de travesía con las velas a unos perfectos 7 nudos de velocidad. Un poco antes del atardecer del segundo día llegábamos al faro de Spartivento. Fondeamos, comimos y nos relajamos mientras esperábamos a que llegasen Pedro y Lola con el “Marpirao”.

A la mañana siguiente nos despedimos del Marpirao rumbo al estrecho de Messina, entramos con la marea muerta para un poco más tarde aprovechar toda la marea a favor. Estábamos pendientes de todos los barcos tanto oteando el horizonte como por la información que nos daba el AIS. Saliendo ya del estrecho pude ver un par de remolinos enormes provocados por la acción de las corrientes. También para mi asombro vi un atunero faenando, me impacto mucho ver a los hombres que suben al palo como al que hay en la proa. Pusimos rumbo a Palermo, con buen viento y un mar en relativa calma. En Palermo nos dio el tiempo justo para ir al mercado comprar víveres, canolis, desayunar poner gasoil y poner rumbo hacia Cerdeña.

La travesía de Palermo a Cerdeña fue bastante tranquila, la mayor parte íbamos a motor sin poder usar el Génova, por la noche se puso un poco más peligrosa ya que había bastantes barcos que hacían la travesía al revés e iban sin AIS. Un día después llegamos a Teulada, donde fondeamos en un paraje precioso con un agua cristalina.  Cenamos, no me cansare de felicitar a Lola por su excelente cocina, y dormimos como marmotas.

La mañana siguiente pusimos rumbo hacia Carloforte. Era cuestión de tiempo que después de tantos días de buenas travesías se torcieran un poco las cosas. Así que Neptuno nos obsequio con corriente en contra y ola por la popa. Avanzábamos como una tortuguita, lentos y dando algún planchazo. Esta travesía nos ocupó casi todo el día, pero al final conseguimos llegar a Carloforte. Más concretamente a Marina Sifredi. Donde nos resguardaremos dos días esperando las condiciones meteorológicas para dar el salto a Baleares. Durante nuestra estancia recorremos la cuidad,  conocemos a los tripulantes del Sarganta y nos vamos a cenar todos juntos.

La vida transcurre tranquila en Carloforte pero es la hora de partir, salimos con viento a favor hacia Mallorca. La travesía coincide con la noche de las efemérides, quitamos el toldo y podemos disfrutar de un cielo estrellado con montón de estrellas fugaces. Nunca había visto una noche así, y creo que tardare mucho en volver a ver algo parecido. Por la mañana divisamos Mallorca, ponemos rumbo hacia la Colonia Sant Jordi. Llegamos casi de noche, fondeamos y cenamos. El mar de fondo no nos deja dormir mucho así que a las cuatro de la mañana levantamos el fondeo rumbo a Ibiza.

Como si el cansancio no fuera suficiente tenemos que lidiar con las olas de proa, poco a poco nos vamos turnando para poder dormir y reponer fuerzas. La travesía transcurre sin mayores problemas. Llegamos al puerto de Ibiza donde repostamos Gasoil y ponemos rumbo hacia la Cala Port Roig. Cuando llegamos alucine con la cantidad de embarcaciones fondeadas, hasta este momento todos los fondeos habían sido en sitios con más o menos barcos. Pero no como en esa cala. El tiempo es perfecto, cenamos tranquilamente y nos disponemos a dormir. Pasada la medianoche empieza a llover, y también empieza el castigo de Zeus. Digo esto porque en un momento se nos hecha una tormenta encima con vientos de más de 70 nudos. Los barcos que están anclados empiezan a garrear descontroladamente ya que el fondo es de posidonia. Alberto y Lola salen a cubierta disparados  para controlar que no se nos eche nadie encima. Una motora enorme casi lo consigue, pero al final su ocupante consigue controlarla y alejarse de nosotros. Caen rayos en la misma cala, por suerte el temporal no dura mucho y el sol empieza a salir. Los primeros rayos de luz nos muestran un panorama caótico, algunos barcos abarloados a otros, otros con los fondeos enganchados. Recogemos deprisa y nos vamos antes de que vuelvan otras tormentas. Todo parece estar en orden hasta que nos damos cuenta que el piloto automático no funciona.


En nuestra escapada del temporal de las baleares decidimos ir a Alicante, allí Alberto puede diagnosticar el problema y encontrar recambios para el piloto. Nada mas salir vemos rayos en la costa valenciana, así como unos nubarrones que nos pasan por encima dejándonos algo de lluvia dirección Baleares.  Tenemos suerte al evitar las zonas de rayos, esta vez Zeus y Neptuno nos sonríen. Vamos turnándonos el timón, la cosa parece mejorar pero a mitad de travesía la hélice coge algo, no podemos parar en medio del mar a mirarlo ya que aparte de ser muy peligroso hay unas olas considerables, lo bueno es que nos vienen por la popa y nos empujan hacia nuestro objetivo. Alicante queda demasiado lejos a la velocidad que vamos. Hemos pasado de 7 nudos a 5, ponemos rumbo hacia el Cabo de la Nao, mas concretamente hacia Moraira. Al llegar estamos agotados el tener a alguien en el timón reduce la tripulación de 3 a 2 personas. En un principio nos dicen que está lleno pero al contarles el problema que tenemos nos hacen un hueco. Nada mas atracar Alberto se tira al agua y saca el maldito plástico que nos ha hecho cambiar todos los planes para la travesía. También mira el piloto pero la avería parece mas complicada de lo que en un principio pensábamos. Después de tanto jalo nos merecemos una buena cena y no hacer nada, así que salimos a comer fuera. Nos relajamos, charlamos y vamos a dormir para estar frescos.

Por la mañana ponemos rumbo a Cartagena, con la esperanza de una vez allí poder reparar el piloto.  La previsión meteorológica es favorable, ponemos velas y nos volvemos a turnar el timón. Al principio me cuesta bastante ya que yo siempre he usado caña, pero al final con los consejos de Alberto le voy cogiendo el truco. Vemos las tormentas que asolan las tierras valencianas, nos cae algo de llovizna pero conseguimos evitar las tormentas gordas. Pasamos por las hormigas y al final llegamos a Cartagena. Ha sido duro pero ya estamos atracados, Alberto y Lola llevan días hablándome de un sitio de tapas así que no dudamos en bajar e ir a probarlo. La mañana siguiente mientras Alberto se queda de reparaciones Lola y yo nos vamos a por víveres.  Cuando volvemos Alberto ha reparado el piloto, pero hemos perdido la sonda y el anemómetro. También nos vienen a saludar Ramón “el piloto” y Rafa del barco “corfu” desde aquí un saludo para ellos. A mediodía decidimos poner rumbo hacia Águilas, para recuperar un poco del tiempo perdido con este contratiempo.


Salimos con el mar tranquilo y ponemos la mayor, es todo un placer ver como el piloto automático nos ahorra la tarea de tener que estar pendientes del timón. Reponemos fuerzas, hablamos, disfrutamos del buen tiempo, devoramos la comida de Lola y hacia el final de la tarde llegamos a Juan Montiel. El puerto es nuevo, pero nos da problemas primero con las amarras y luego con el mar que entra en el puerto que nos hace movernos bastante. Cenamos y yo aprovecho para darme ver el paseo marítimo y tomarme un granizado de limón con una chispita de cerveza.

Salimos con el sol, no ponemos velas ya que el mar esta muy tranquilo y no sopla casi viento. Vamos viendo el parque natural del Cabo de Gata, también veo a lo lejos unos delfines. Al mediodía ponemos la mayor ya que se levanta un poco de Mar, pero nada que nos de problema alguno. Volvemos otra vez a contemplar paisajes, conversas sobre la vida y a disfrutar de la comida de Lola. El paisaje de Cabo de Gata me parece de otro planeta, es increíble. Pasado el cabo de gata sopla un poco de poniente que nos dificulta la navegación. Hacia la noche llegamos a Almerimar donde disfrutamos de una cena en compañía de Alfredo y Senda, del Matira  Nos despedimos y a dormir.

Nuevamente partimos con el Sol, es la ultima travesía ya y parece que Neptuno nos obsequia con un mar en calma, todo el rato vamos a motor poniendo el Génova alguna vez. Pero lo mas increíble de esta travesía es que al poco de salir una manada de delfines se ponen a jugar con la proa del barco. Me voy a la proa y me quedo embobado con ellos, es increíble!. Hacia las 7 llegamos a Málaga, donde muy a mi pesar y para alegría de Alberto y Lola termina esta travesía. Para celebrarlo vamos a comer pescado fresco,  que esta riquísimo.

Quiero agradecer nuevamente a Alberto y Lola la oportunidad de realizar una travesía de Altura como esta, yo soy un grumete novato y todo lo que aprendo con ellos no se puede cuantificar. Me llevo otro gran recuerdo y una gran amistad que espero que sea para siempre, aunque Cataluña llegue a ser otro País cosa con la que Alberto se sube por las paredes

También me llevo como he dicho antes un par de Quilos de mas,  y reservas de Omega 3 para parar un tren.

Jordi, Agosto 2015-08-20"













30 de julio 2015.- LA ENCRUCIJADA

Al comenzar a teclear esta entrada me invade una sensación de hastío. No se si llegaré a darle al botón de publicar al pensar que no se transmitir por escrito mis pensamientos, de que a nadie le importa un "salao rábano" lo que yo siento.

Y es que, esta vez, el tema que quiero abordar, que me obsesiona, camina en un difícil equilibrio de no perder la perspectiva y caer en extremismos, siendo el tema de extremos, de no caer en exageraciones siendo el tema exagerado.

Las fotos están extraídas al azar de Internet

Todo empieza con una narración.

Un día de navegación de altura, en el Jónico, y al caer la tarde y a mas de cincuenta millas de la costa, una señal en el radar nos marca un par de objetos a menos de cinco millas en nuestra derrota.

Prismáticos y lo que en principio parece una zodiac de buen tamaño, se va perfilando como una lo que parece una patera de inmigrantes clandestinos que nos hace señas.

Y aunque el primer instinto es el de acercarnos a prestar ayuda, vienen a mi mente todas las precauciones que siempre se dice que hay que tomar. Son casi 20 personas y nosotros solo 2

Así que me mantengo separado y una llamada de "Securité" por el canal 16 dando la posición, a lo que me responde un carguero que está a 30 millas que a su vez dice haber contactado con las autoridades costeras para comunicarles el avistamiento.

La recomendación es que ni se me ocurra acercarme, que si me es posible, permanezca en las cercanías pero que ni los remolque ni que bajo ningún concepto permita que se me acerquen.

Escucho las voces, los gritos de los que solo entiendo las palabras "Help" y "Water" Ayuda y Agua.

Mas ayuda no debo prestarles que su localización, y agua, aunque hay a bordo mas de 300 litros, no llevo botellas pues el barco lleva una depuradora y utilizamos la de los depósitos. Tan solo tres botellas de dos litros, cuatro "brics" de zumo de frutas .

Ponemos todo en bolsa de plástico y  añadimos toda la fruta que nos queda en el barco. Lo atamos todo a una defensa y al extremo de una linea de pesca de atunes. 

Descolgamos el artilugio por la popa y soltamos mas de cien metros de cabo y hacemos un giro de 360 grados en torno a la patera, hasta que vemos que el paquete llega a su destino en cuyo momento notamos que tiran desesperadamente del hilo tratando de acercarse. Cortamos el hilo y nos separamos a mas de una milla, pero esto nos lleva hasta un segundo punto en el radar que no identificamos.

Es casi de noche y la luna está tapada  por unos nubarrones bastante negros, típicos de las tormentas de Agosto.

Nos separamos a mas distancia . No se ve otra señal en casi 16 millas, solo una mancha que indica que ha comenzado a llover y la lluvia viene en nuestra dirección. Se ven algunos relámpagos.

Poco después estamos metidos en un fregado de vientos de mas de treinta nudos, gotas de agua helada de gran tamaño. una bajada de temperatura de casi 10 grados de golpe y falta total de visibilidad. Nuestros trajes de agua oceánicos son apenas suficientes para protegernos de la sensación de frío. La tormenta dura como una hora y ha casi llenado de agua la auxiliar que va en la proa del barco.

Cuando comienza a amanecer damos vueltas por la posición donde estábamos dando vueltas al inicio de la noche sin encontrar ningún rastro, ni señal en el radar. Hago conjeturas sobre donde han podido derivar durante la tormenta y busco por ese lado. No hay señales en la pantalla ni nadie responde a nuestra llamada por la emisora.

Agotados tras mas de doce horas de tensión seguimos nuestra ruta. Nos saltan las lágrimas, no nos salen las palabras. Que diferente es todo viviéndolo en directo.


Cientos de miles de personas, quizas sean ya varios millones,  están tratando desesperadamente de entrar en los denominados países ricos. No es ya solo un humano deseo de mejorar sus condiciones de vida, como hicieron muchos de nuestros antepasados, sino que son personas que huyen de una existencia donde la vida no tiene ningún valor, por hambrunas, guerras o persecuciones. donde el color de la piel, la religión o la forma de pensar se utiliza como escusa para desatar todo tipo de tropelías.

Y ya no son "pobrecitos negritos de pelo rizado" como en aquellas huchas del DOMUN para los que se daba limosnas, sino que se trata de ciudadanos de países con niveles de cultura altos y muy altos. Médicos, Ingenieros, Arquitectos, profesionales de todo tipo, que hasta hace poco vivían como nosotros.

Ha comenzado el éxodo y el problema está a nuestras puertas. Se barajan cifras y soluciones. Darles acogida o negársela. Pero se oculta entrar en el fondo de la cuestión. Cualquier solución, tanto de tratar de integrar en nuestro sistema la inmigración, como apostar por el crecimiento de los paises de origen tiene un costo económico muy elevado, un costo que si está calculado los políticos no quieren transmitir a la ciudadanía.

Y ese costo ha de salir de nuestros bolsillos, con la consiguiente pérdida de nuestro actual estatus de bienestar, de la reducción de nuestras prestaciones de salud, educación, infraestructuras, etc. Se intuye que el costo es superior a aplicar un segundo IVA a todo, con lo que una se provocará una caída del consumo, deterioro de las economías y todo ello en una espiral difícilmente parable.

Al menos una generación por las buenas o por las malas ha de asumir el re-establecer el equilibrio.

La otra alternativa es disparar a matar a todo el que trate de acercarse a la frontera de nuestro "idilico paraiso".

El autor del relato ha apretado el gatillo

Y nosotros que haremos?




viernes

24 de julio 2015.- UN DIA EN EL ARGO-SARONICO

Después de la frustrarte quedada de Nomembasia, hemos estado navegando sin rumbo fijo y nuestra proa se ha puesto en direcciones muy diversas. Vagueando, pocas millas cada día y recorriendo lugares conocidos.

Muchas veces me preguntan que cual es nuestra vida diaria esos dias y se me ocurre que os voy a contar un día hipotético por las aguas del Sarónico. Los asiduos de la zona reconoceréis las fotos y los lugares y sabéis que es imposible los que cuento, pero es un compendio para llenar esos días. Permitirme la licencia.

Nos despertamos, amarrados a un pequeño puerto, con la luz de la madrugada. Son sobre las seis siete de la mañana y aprovechamos un par de horas para mirar correo, leer noticias o adelantar el trabajo en curso, hasta que la vida vuelve al pueblo y podemos salir a hacer algo de compra de productos frescos y pan.


 Soltamos amarras y nos dirrigimos a alguna cala, de preferencias, no muy concurrida, a sotavento de los vientos reinantes. Hoy vamos a hacer una visita especial. Nos vamos a ver a nuestro amigo Georges Dascas, conocido por todos nosotros como "Papa George" y que regenta su Stavedo Restaurant (www.stavedo-korfos.com).


Papa George lleva toda la vida en este negocio, que abrió en 1968, ha prosperado pero sigue siendo igual de amable que cuando era "uno mas". Trabajador, imaginativo y con un gran conocimiento intuitivo de las cosas, sería el mejor interlocutor para preguntarle por la actual Grecia, pero no quiere hablar de ello. Solo se le escapa un suspiro cuando comenta ¿Por que Alemania nos trata tan mal? Nosotros no odiamos a los alemanes.


Papa George está pescando cuando llegamos a su restaurante, tan a pié de mar que ha preparado amarres para que se pueda llegar directamente con el barco hasta su local, donde además te suministra una conexión de electricidad y agua si lo necesitas, a cambio de que utilices su restaurante para cenar.


Nosotros preferimos fondear en las cercanías, mas tranquilo y fresco que amontonados en un muelle como en los puertos, así que llegamos con la auxiliar, nos enseña la pesca que ha hecho y le comprometemos a que nos haga esa sopa de pescado que solo el sabe hacer. Acepta y quedamos en volver por la noche.


 Con la auxiliar buscamos un rincón tranquilo para darnos un baño y encontramos un rincón que como un pequeño milagro tiene una playa de arena, cosa bastante rarar en Grecia. El agua está por encima de los treinta grados y es un lujazo poder estar sentados a la sombra de los pinos con el agua al cuello. El día es particularmente caluroso.


Al poco aparecen otros de los asiduos de estos mares, una apareja de franceses de mas o menos nuestra edad y que han conseguido unas cuantas docenas de erizos de mar, de las que daremos buena cuenta sobre tostadas con mantequilla y acompañados de unos "culines" de sidra asturiana de la que nuestro barco siempre lleva un buen surtido.


Una buena siesta y un baño en la popa del barco mientras cae la tarde en este mar privilegiado para las vacaciones náuticas. Se puede fondear bajo el templo de Zeus, o cerca del teatro de Epidauros, donde tenía su escuela Hipocrates, en la playadonde escondía sus naves La Boubulina, una corsaria del somienzo de la actual Grecia, famosa por pasarse por la piedra a sus enemigos capturados.


 Y un Gin Tonic con Xoringuer, como le gusta a Fernando, patrón del Ralip V que nos enseño muchos de estos sitios contemplamos la puesta de sol.


Ducha y vestidos un poco menos informales volvemos con la auxiliar al restaurante de Georges, que nos tiene preparada su maravillosa sopa, con los pescados del día, de los que solo conocemos uno de ellos.


La sopa tiene un sabor especial, exquisito, no es una caldereta, no es una bullabesa, es...bueno, mejor os pasáis y la probáis.


domingo

12 de julio 2015 la bahia de Gerakas


Mi cumpleaños lo he pasado en la bahía de Gerakas. Un sitio de lo mas bello, tranquilo y protegido de toda la costa del Peloponeso en su tercer dedo, ya casi en el Sarónico.

 Con una entrada casi invisible desde el mar y tras de una "ese" entre acantilados se llega a un embarcadero de ferry, que se utiliza por los yates y un muelle de pescadores frente a los restaurantes, con poco fondo en la popa y que dificulta el atraque.


El tenedero del fondo es complicado, pues hay una laja de piedra casi plana donde no engancha ningún ancla. También se puede fondear en el centro de la ria, pero siempre con atención al calado.


Una carretera bordea el canal y la posterior laguna y hay varias tabernas, en especial la última de la entrada donde es el primer sitio en que nos ponen unos "GABROS" (Sardinas) sin achicharrar a los que han añadido un aliño de sabor muy especial.


Bordeando el camino se llega a la laguna, a al que tambien se accede con la auxiliar y encontramos unas indicaciones de que había un sendero de "treking" señalado que llevaba hasta lo alto del montículo de entrada y a un "Castro" de la época de la antigua Esparta y hacia allí nos fuimos.

El recorrido, perfectamente señalizado por unas marcas de pintura sobre las piedras nos conduce a los restos de una muralla megalitica desde donde se domina toda la laguna y la entrada desde el mar.


Nuestra información habla de una cueva que llega al mar, pero no dimos con ella, pues el yacimiento está dejado de la mano de Dios y se va hundiendo en una vegetación muy espesa.

El recorrido termina, después de unos 1800 metros entre las casas del poblado de la entrada a la ensenada.

Las vistas son espectaculares y el camino cómodo, aunque si se quiere visitar, mejor pantalones largos y zapatos que recojan todo el pié


En el descenso se encuentran los restos de una pequeña hermita y se sale casi encima del barco.

En el final del muelle hay una plataforma con escaleras de baño y una ducha de agua dulce que se agradecen grandemente después de la excursión.

Permanecemos un par de dias a la espera de una "macroquedada" de barcos españoles prevista en Nomembasia, unas millas mas al sur.


sábado

11 julio 2015 !!SETENTA AÑOS ¡¡



      Hoy cumplo 70 años!!SETENTA AÑOS¡¡ Solo una cifra, pero que es para mí como una barrera que pensaba que era inalcanzable.

      Con abuelos muertos todos con más de 90 años, una madre aún viva con más de 90, solo mi padre no cumplió la expectativa. Y yo siempre he deseado parecerme a mi padre.

       Llegado este punto, es un momento tan bueno como cualquier otro para hacer algunas reflexiones, un balance y proponer nuevas metas.

      Para empezar, voy a dejar de esconderme detrás de un abatar en las redes sociales. No tengo nada que esconder. De poder hacerlo no cambiaría nada transcendental de mi vida. Hubo muchas encrucijadas y tomé decisiones, tan solo he dejado de perfilar matices.

      Y es que siempre me ha costado bajar al detalle concreto. De las tres mujeres que llenaron mi corazón, Mari Luz, Herminia y Lola I. no puedo recordar apenas detalles de su fisonomía. Ni tan siquiera de Lola, mi compañera, recuerdo el color de sus ojos a pesar de que es lo primero que veo cuando me despierto.

      Siempre he sido así, incluso en mi trabajo. Y es que soy un arquitecto en el sentido que nos transmitió Víctor D´Ors de la "Archi-textura" lo que está más allá de la textura. No me interesa como se decorará un espacio sino el espacio en sí. Si tiene una puerta, no me interesa como es la puerta, sino con que conecta esa puerta.

      Esa búsqueda de que hay más allá de la primera impresión que puedan transmitir las cosas impregna todos mis actos, mis palabras y lo que escribo o me reservo en este blog.

      
      Así que nada cambia si muestro un muñeco o una foto mía. Si alguien busca como soy, tendrá que bucear dentro de mí.

      Por fuera soy un contenedor lleno de achaques, Gafas para leer y ver de lejos, sordo a no sé qué frecuencia, dos músculos en los hombros a punto de saltar rotos, hipertenso, un pulmón vago, hernia de Hiato, divertículos en el intestino, operado de cáncer de próstata y una artritis que se me va colando por todas las articulaciones, deformando mis dedos y solidificando mis rodillas. Además este año he subido alarmantemente de peso, casi diez kilos que he de transportar cada día de un lugar a otro.

      Y si hago esta relación es porque necesito esa carcasa para poner en movimiento las cosas que desea mi interior y a veces llega el conflicto. Y me frustra enormemente tener que ponerme unas botellas de buceo para recoger unas gafas caídas en 9 metros de fondo. No poder saltar un metro al pantalán a poner unas amarras.

      Esta crisis, (que ya he visto y vivido otras) me ha pillado en el momento en que más domino mi profesión, pero he seguido formándome y preparándome para seguir trabajando. Lo necesito como el aire que respiro.

      Y es que mantener todo a flote es muy costoso. Con el barco hemos intentado encontrar quien nos acompañara ayudándonos a sufragar los gastos. Y la experiencia ha sido en general buena, pero apenas ha ayudado. Para ello hay que dedicarse profesionalmente y estar dispuesto a que se suba a tu barco y entre en tu casa casi cualquier cosa. Si eres selectivo, y lo somos, encuentras pocas candidaturas aceptables. Y también personas que siempre llevarás en tu corazón. Y si a ello sumamos la situación de incertidumbre a que está sometido esta parte del mundo pues te puedes llevar un año en blanco.



      Tengo tres hijos, a los que quiero más de lo que ellos se imaginan, a los que he dado educación y alas para volar alto. Pero están sujetos al contrapeso de una madre, que tras parasitarme desde que mi hija tenía dos años (mantuvimos las formas hasta que cumplió los dieciocho antes de separarnos) y que ahora 35 años mas tarde, tras llegar a la ruina mas absoluta, pretende culminar su frustración metiéndome en la cárcel si triunfa la ley por encima de la justicia. Esto les aleja de mi, destruyendo cualquier aproximación conseguida cada vez que me reúno con ellos. De nuevo a pesar de todo lo aparente, mi corazón brinca de alegría cuando consigo hablar con ellos y me siento muy orgulloso de sus trayectorias. Hoy no ha habido suerte y su falta ha quebrado la alegría de las decenas de felicitaciones recibidas.

      Y tengo a Lola. Que deciros de ella. Como en la canción de Serrat, tío Alberto "que suerte tienes cochino, pues al final del camino..." Mi compañera, mi amiga, mi confidente, mi esposa. Lo ha dado todo por mí. Dueña de todo lo material que nos rodea, continua peleando para que se prolongue nuestra historia en común tal como la soñamos hace años.

      Un grupo selecto de amigos, muchos conocidos. Solo un enemigo, pobre diablo. 

      Y una norma para seguir adelante. Para conseguir que respeten a este "Perro Verde" tengo un profundo respeto por los gatos amarillos, las cebras a lunares, las jirafas de cuello corto o los cocodrilos colorados. Que de todo hay.



martes

07 de julio de 2015 LA CIUDAD DE MISTRA


La necesidad de hacer una compra mas seria de lo que permiten los pequeños centros del Peloponeso, nos hacen dirigirnos al Puerto de Gytheon, del que tenemos un mal recuerdo por el caos y desorden que reinaban. Sin embargo las obras en curso de ampliación del espigón han limpiado el lugar y el atraque es sencillo y además hay agua y electricidad gratuitos, unos bienes preciados por inexistentes en los puertos griegos.

Con el barco a buen recaudo nos dirigimos a la mítica Esparta y a la mas reciente Ciudad de Mistra.


Toda una lección de historia que analizada con atención deja fuera de contexto muchas de las demagógicas llamadas de los últimos días a conservar la cuna de Europa.

La Grecia actual nada tiene que ver con las grecias clásicas, su teogónia su cosmogonia, incluso su etnia apenas nada tienen de aquellas.

Es tan absurdo decir que los actuales griegos son los sucesores de aquellos griegos, como decir que los alemanes son los sucesores de los aztecas por que comen patatas.

Hay que preservar e investigar la historia, hay que extraer de ella todas las enseñanzas posibles, pero como se trata de la historia de la humanidad, nadie tiene derecho a apropiarse de ella y utilizarla demagógicamente. es tan falso hacerlo así como utilizar aquella frase de " Aprovechando que el Pîsuerga pasa por Valladolid...." para argumentar falsamente.


Mistra es una ciudad que crece sobre la desaparecida esparta y resultado de guerras y contraguerras de poderes que nada tienen que ver con la clásica grecia. Son las guerras por el dominio comercial del mediterraneo entre Francos, Venecianos y Otomanos y algún desmán de algún cruzado los que hacen aparecer esta ciudad, que junto con Nomenmbasia, Naplio, y otras muchas están en todo lo que se conserva de la edad media en este area del mundo.

Un caballero cruzado, tras saquear Constantinopla, se refugia en esta zona, tratando de impedir que le sean exigidos por la "troika" de entonces, Iglesia, Rey y Comerciantes los pagos comprometidos, cuando necesitó su ayuda para la aventura de rapiñar el mundo árabe y que ahora no quiere devolver.  y da origen a la Peninsula de Morea y aparecen las ciudades fortificadas y una de ellas es Mistra, estamos sobre el año 1200.

Y Morea prospera y es codiciada sitiada y ganada por diferentes facciones del poder a lo largo de los siglos, siendo otomana en su final hacia 1850, en pleno auge de los nacionalismos, cuando se queda con ella una naciente  Esparta nueva, que luego se unirá en ese conglomerado que toma el nombre de Grecia.


Volviendo al sitio arqueológico de Mistra, patrimonio cultural de la humanidad y protegido por la unesco se trata de un sitio muy interesante para hacerse una idea de como se vivia en aquella epoca, ya que se han cosnservado gran cantidad de edificios en muy buenas condiciones y se está haciendo una restauración inteligente.


Y es que en Mistra no solo se ven palacios, castillos o conventos. Hay casas y calles y es posible configurar mapas de lo que fué la ciudad. y además documentación en cuanto a su funcionamiento y organización.

Lo mejor conservado son las iglesias, hasta el punto de que en uno de los monasterios que visitamos nos llevamos la agradable sorpresa de oír un coro de voces femeninas cantando salmodias.

El convento sigue habitado, pocas monjas, pero "haberlas hailas". Las paredes están llenas de frescos (No seais mal pensados, de pinturas al fresco, esos otros "frescos" están en los parlamentos o esperando turno para entra en ellos)

El sitio es mágico. Exhala un  clima de paz y sosiego indescriptible
El paseo por Mistra es duro, largas y empinadas escalinatas para ir de un sitio a otro, pero en cada rincón aparece una nueva vista sorprendente, con sus mezclas de estilos y soluciones constructivas



Cúpulas, arcos, contrafuertes, algunas cerchas y los espacios. Hacia el interior el recogimiento, la sombra. hacia el exterior los grandes espacios, la luz. pasa el tiempo sin apenas darse cuenta.



Pero es que además en la historia de estas ciudades se encuentra la semilla del pensamiento que acabó con la edad media. Es en estas ciudades, en esta en concreto, donde surge la idea filosófica del Renacimiento.

Haría bien Europa en buscar aquí sus orígenes y no en escritos, que nunca fueron aceptados, de un "filósofo" sin contrastar.

Muy recomendable darse una vuelta tranquila por Mistra. Mas aún si se hace una investigación previa sobre que es  y que significa lo que estamos viendo. Hay un librito de Nikos Georgiadis, barato y esclarecedor.

Se sigue trabajando en la restauración. Ojala que se siga avanzando en ello


sábado

04 de julio de 2015 LA BARCA DE CARONTE

El Peloponeso nos tenía guardada una sorpresa que se ha transformado de momento en una de las joyas de este viaje.

Con poca información en los derroteros, contradictoria y anticuada, a menos de cinco millas de nuestra última parada aparece marcado en nuestros planos de Grecia un posible punto a visitar. Las cuevas de Diros, casi en la punta del segundo dedo y con difícil acceso por tierra  y solo en escasas ocasiones accesible por mar.

Pero el día se presenta favorable y decidimos fondear en diez metros de agua y en la que parece la única mancha de arena  de la bahía.


Casi a nivel del mar y con acceso desde un pequeño muelle al que se llega con la auxiliar, se encuentra el yacimiento arqueo-espeleológico mas impresionante que he visitado nunca.

Tan solo se muestra un "pequeño recorrido" de una milla por un rio de aguas dulces de lo que es solo menos del 10 % de lo explorado y donde se encuentran aún sin exponer al público las salas mas espectaculares y todo el yacimiento paleontológico


Está absolutamente prohibido sacar fotografias con Flax. Los móviles no captan nada y solo recurriendo a poner mi camara en 3600 Din ( de ahí el grano) y aprovechando los pocos momento en que la barca no se mueve he podido sacar algunas fotos, malas fotos, de las que comparto algunas con vosotros.


Todo tipo de leyendas envuelven a esta cavidad, desde ser la puerta del reino de Ades, la mítica laguna Estigia, a ser el habitáculo de unas anguilas gigantes que incluso se han tragado barcos enteros.

Unas barca para 8 personas es gobernada por un auténtico gigante de mas de dos metros, con un ojo cubierto con un parche y que porta un remo de poco mas de un metro y con el que se impulsa, no sumergiéndolo en el agua, sino apoyándolo por las paredes de la cueva, mientras va recitando una monodia en griego, contando historias truculentas sobre los sitios que vamos pasando.


No se deja fotografiar. es mas, amenaza con tirarnos las cámaras al agua si ve un flax. Llega a detener la embarcación ante el disparo accidental de un flax de un movil. y dice que si se repite, nos da la vuelta.

Gruñe varias veces cuando ve que mi pantalla de la cámara se activa y Lola dice que varias veces ha intentado que me diera con la cabeza contra una piedra, aunque no me he dado cuenta.


He hecho todo el trayecto como transportado a otro mundo tratando de captar cada detalle, soñando con haber sido el primero en llegar y haber visto esta maravilla antes de ser "adecuada" para las visitas, arrancando estalactitas y muchas estalagmitas, incluso abriendo galerías a base de dinamita, pues se ven los taladros de los barrenos en las paredes.

A Lola se le escapan las lágrimas de emoción. Su alma de espeleóloga se llena de recuerdos y sensaciones.

A mi se me encoge el ánimo pensando que nunca he estado físicamente tan cerca de aquellos que se me han ido de este mundo


Doblamos el segundo cabo y fondeamos en Puerto Kayo y subimos al monte, al faro. Necesitamos compensar con mucho aire libre el aire de esa maravillosa gruta que un moderno Caronte nos ha enseñado.