domingo

03-07-2011 ORMOS KERI A KATAKOLON


Despues de la parrafada anterior quiero hacer llegar en este blog un recuerdo a alguien que se va haciendo casi imprescindible. Nuestro comentarista Ramiro, que firma con muchos nombres como "Psilicosis".

Pero para seguir leyendo comenzar por disparar la música de fondo.


Ramiro, marinero involuntario de altos vuelos, que nos acompañó el año pasado en nuestra aventura de pérdidad de helice en aguas de Evia, es todo un descubrimiento.

Durante años publicó una revista, la que le da el nombre. Psilicosis, de la que me ha hecho llegar una coleción completa. ¡¡Todo un tesoro!! y que debería estar entre lo mejor del Fancine.

Ramiro escribe, Ramiro dibuja, Ramiro pinta y sin su permiso voy a deleitaros con una de sus pinturas, precisamente la que está inspirada en la música que estais escuchando.



Ramiro ha comenzado su propio blog que podeis ver en :
Que como podeis ver es subrrealista hasta en el nombre, con ese guiño irónico a los punto com.

Ramiro y su familia son grandes conocedores de Grecia. Desde hace años, cada verano, salen de su Asturias de mi alma y pasan sus vacaciones en cualquier pueblecito de Grecia escogido por el sentimiento de que al verlo algo te dice "este está bién". 

Y en ese momento empieza su vida. Algo que para mi ahora vuelve a suceder, en que solo me siento vivo cuando suelto las amarras cada año para iniciar nuestro viaje.

Hoy estamos amarrados a uno de los puertecitos mas bellos que he visto en mi vida, en la costa Este del peloponeso, sesenta millas al sur de Navplion. Ya os lo contaré, pues no quiero perder el orden cronológico en que voy escribiendo el blog.

Pero voy encontrando tantas sensaciones que se me amontona el trabajo.

Punto y a la linea.

La travesía desde Zakintos a Katacolón, la hacemos a vela con vientos de la popa de poco mas de diez nudos, relajadamente y con las velas en orejas de burro con el génova atangonado.

A la llegada al puerto, nada es como dicen las cartas. Los pantalanes se los ha llevado un temporal y a nuestra llamada responden indicandonos un sitio en un muelle en ese momento completamente vacío. Hay por estribor nuestro otro muelle con algunos barcos, pocos amarrados, pero el sitio que nos inican está mejor para el viento que hay ahora. Agua, electricidad y unas duchas impecables y un marinero que ha trabajado en un barco en Marbella y que inmediatamente se vuelca con nosotros y en sus recuerdos, cuando trabajaba en el yate de  Stavros.

El pueblo es pequeñito, pero tiene un encanto un tanto artificial pues es paso obligado a los cruceristas que van a ver el Yacimiento de Olimpia, así que al poco rato aparecen los grandes hoteles flotantes que descargan no demasiados clientes ¿Crisis?

Un paseo por la ciudad nos hace descubrir que hay un pequeño museo de las técnicas antiguas griegas, y que tiene muy buena pinta. Así que unas cervezas Mythos a la sombra se hacen parada obligada
Y mañana será otro día, con Olimpia en perspectiva

1 comentario:

  1. Esto no es sólo un Capi ¡es una madraza!, le decía a una amiga, gracias mil/ desde mi exilio/ cocinil, y te lo repito a ti, que eres mi padre, mi abuela y la cuñada que no tuve. Abrazos a los dos y buena mar, argonautas.
    Ramiro.

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