jueves

08 y 09-09-2010 Crotone a Palermo


Despues de dejar pasar la tormenta, nos hacemos a la mar bastante temprano, con la idea e que la corriente en el estrecho de Mesina nos pille a favor. Utilizamos ara ello las indicaciones de la Guia Imray que hace el cálculo en función de las mareas en el Estrecho de Gibraltar, y que según mi experiencia es mas fiable que las mareas propias de la zona que llevo en las cartas de Navionic.

Navegamos hacia el estrecho con mar algo confusa pero a motor y vela, haciendo un promedio adwecuado sin necesidad de forzar, que no nos serviría para nada.

Al acercarnos a Mesina, comienzan a aparecer las tormentas, hay relampagos por todos lados, y con el radar a 16 millas podemos ver como llueve lo suficiente para que el radr lo detecte, pero conseguimos pasar entre ellas y entramos en Mesina justo en el momento de máximo empuje de corriente, casi cinco nudos.

Nada mas pasar nios cae encima el primer chuvasco de los muchos que vamos a pasar las próximas 24 horas.
Se vecrecer la torre de las nubes, como se nos viene encima y como el viento pasa de 7 / 8 nudos a 35 en menos de un minuto. Descarga un chaparrón de agua que casi no deja ver la proa  y el radar es inutil pues solo detecta el agua que nos cae encima . Y así una y otra vez
Vmoa a dar la palabra a Jordi.

 
"Salimos de Crotone con el objetivo de cruzar el estrecho de Messina. Tenia muchas ganas de verlo ya que el Capitán me había comentado que estaba siempre lleno de barcos y con unas corrientes increíbles.



Partimos al mismo tiempo que el sol, hacia poco viento pero había un poco de olas de fondo. El siroco habia soplado fuerte incluso en el puerto estos días, así que ya estaba acostumbrado a escorar y al vaivén del velero. Navegamos, comimos y cuando empezaba a oscurecer se vislumbró nubes de tormenta en el horizonte. Tenia dudas ya había navegado con lluvia en la etapa de Kefalónica a Corfu, pero esta vez era distinto había un montón de rayos. Ya le había preguntado al Capitán por navegar entre rayos y que pasaba si caía uno encima del barco, me dijo que no conocía a nadie. Empezamos las guardias con los rayos de fondo. Había rayos en la proa y a estribor pero aun estaban muy lejos. Pasaron las guardias y la borrasca nos paso por el medio, fue raro ver como los rayos caían a babor y a estribor a lo lejos. Eso no nos libro de algún chaparrón ocasional. Ya de madrugada llegamos al estrecho de Messina, el Capitán me aviso sobre los ferrys que cruzan. También había de tener un ojo en el AIS y otro oteando el horizonte en busca de barcos. Seguíamos con las guardias y poco a poco íbamos cruzando el estrecho. Ya en la parte final me toco a mi hacer la guardia, el Capitán me dijo en una hora me despiertas pero ninguno de los dos estábamos preparados para lo que paso. Cogimos la corriente a favor, llegamos a una velocidad de 10 nudos. Estaba aluciando, sin vientos fuertes solo con motor y la corriente! Nunca he ido a esta velocidad, ni creo que vuelva a ir. Cuando el Capitán despertó ya casi habíamos salido del estrecho, me felicito por otra gran logro en pocos días."


"Al poco rato de dejar el estrecho empezó a caer un chaparrón, el viento empezó a soplar fuerte muy fuerte. Estaba agotado por la larga travesía que habíamos hecho pero esto me despertó de golpe y me puso en tensión. Estuvimos luchando contra el temporal largo rato, suerte que empezó a amanecer y se veía mejor porque de noche eso era un infierno. Hacia las siete – ocho el temporal paró y decidimos coger fuerzas para poner rumbo hacia Cefalú. El día acompañaba pero teníamos la corriente en contra. Aprovechamos para ir descansando un poco, íbamos muy lentos y nosotros lo achacamos a la corriente en contra pero ya cuando faltaba poco para Corfu el Capitán noto que algo no iba bien. El motor no se revolucionaba como tenia que hacerlo, avanzábamos muy lento. Cuando ya oscurecía y cerca de Corfu el motor se paro. Me acojone como nunca, porque no sabia que pasaba. El temporal volvio a amenazar, el cielo estaba tapado y se veía lluvia a lo lejos. Teníamos dos opciones, pasar la noche a la deriva esperando o ir hacia Palermo tirando del viento ya que el motor arrancaba pero no tenia casi fuerza para mover el barco. Decidimos que seria mucho mejor ir hacia Palermo ya que así de paso estaríamos mas cerca de Sardeña. Desplegamos las velas y pusimos rumbo hacia Palermo. Creo que no estaba preparado para lo que vino, estuvimos navegando toda la noche, con un viento muy fuerte y lluvia por todos lados. Estaba bastante acojonado. Íbamos haciendo guardias de una hora para estar lo mas frescos posibles. Mientras la noche pasaba íbamos avanzando, cada vez cogia mas confianza en el Bavaria.

Cuando ya era de mañana tuvimos que ir haciendo bordos para llegar a Palermo. Estaba agotado y me faltaba poco para dormirme incluso de pie. A todo esto seguíamos sin saber como estaba el motor, el Capitán cuando estábamos en la bahía de Palermo lo probo de arrancar y funcionaba, seguía sin potencia pero funcionaba! Me alegre por dentro ya que esto quería decir que no tendrían que venirnos a buscar para entrar a puerto. Cuando íbamos a desplegar la mayor otra sorpresa, el cabo se rompió.

Aquí yo ya no sabia que pensar, no se puede tener tanta mala suerte!. Con la trinqueta izada y sin mayor nos acercamos lentamente al puerto. Recogimos la trinqueta, el capitán arranco el motor y entramos a puerto. Por suerte amarramos sin complicaciones y me alegre como nunca al pisar el suelo de la gasolinera. Respiramos aliviados. Aprovechamos y me sumergí en el agua para revisar la hélice pero estaba todo perfecto. No había ningún cabo cogido ni ningún problema. Mientras yo me quede dormido en el sofá el Capitán aprovecho para revisar un poco el motor, poner gasoil y hablar con el mecánico. No podía mas después de una larguisima noche. Comimos y a las ocho de la tarde ya estábamos durmiendo.

Nos esperaba la ultima etapa, Sicilia – Sardeña y no era corta precisamente."
Al intentar meter el motor en las cercanias de Cefalú, donde hay gasoil y fondeo y un pequeño puerto, el motor comienza a fallar hasta que se para. Consigo arrancarlo pero sigue sin poder coger vueltas. Todo parece indicar que hemos cogido un plástico en la helice y no es el sitio ni el momento de parar y mucho menos arriesgarse a entrar en puerto con la maiobra restringida, de noche y con chubasco tras chuvascos.

Me paro a pensar y decido seguir navegando toda la noche hasta Palermo a vela. Vamos con trinqueta y dos rizos para llevar la vela adecuada a los chuvascos , que siguen entrando por la proa pero es insuficiente en las zonas de calma, por lo que avanzamos despacio.

Aparte se ha roto el cabo sin fin de la mayor y hay que ir a hacer maniobras al palo, así que lo dejo todo ddel lado de la seguridad. Además así entraremos en Palermo de día.

Por suerte la bahia está n absoluta calma y llegamos a la gasolinera a las 13:00 y nos dejan estar allí hasta el día siguiente. Es sabado y no hay forma de encontrar mecánico.

Quedarse en Palermo es fatal. Jordi tiene villete de avión para el 14 desde cágliari y Agustín, su relevo llegará a Cagliari el ía 13.

Trasteo con el motor hasta donde mis conocimientos llegan y lanzo una llamada de auxilio al foro de la Taberna del Puerto, contando el problema, que no es un plásticco, ya que la hélice está limpia. Todo indica agua o aire en el Gasoil.

Consigo sacar el aire del circuito siguiendo inicaciones, pero el motor , que ahora coge mas vueltas sigue sin potencia.

Decidimos salir temprano a probar a ver como anda. La alternativa es volver a Palermo y enfrentarse a una reparación gorda, solo y a 90 Euros diarios de atraque.

Caigo rendido y la preocupación no me impide dormir varias hjoras seguidas

 

lunes

06-09-2010 De Otthonoi a Crotone

 Con viento del norte nosotros hacemos el trayecto con un través que nos hace cubrir esta distancia de 116 millas de una forma bastante tranquila, sobre todo al salir del canal del Adriatico. Esto nos permite llegar sobre la una o dos de la mañana a nuesgtro destino, saliendo de aguas Griegas y entrando en aguas Italianas, con el consiguiente cambio de banderas de cortesía.

Y para seguir con la misma tónica aquí translado el relato de Jordi


Nos levantamos a primera hora, recogimos todo y pusimos rumbo a Crotone. El mar estuvo en calma todo el viaje y el viento iba y venía con rachas de hasta diez nudos. El capitán aprovechó para darme una clase maestra de pesca al curricán. Tenía la esperanza de pescar algún pez, dicho sea de paso un Atún de no menos de 35 quilos pero la realidad es otra cosa y lo único que pesque fue un trozo de plástico que se había liado con la rapala….
Por el camino vimos una vaca ahogada, nunca pensé que vería algo así en el mar. Estaba siendo una travesía muy agradable ya que el viento y el mar acompañaron en todo momento. Volvimos a hacer guardias y de madrugada llegamos a Crotone por el camino tuvimos un pequeño encontronazo con la guardia costera, que según supimos mas adelante estaban buscando veleros que entraban inmigrantes ilegales.
Amarramos al lado de la gasolinera, nuevamente me costo un poco ayudar en el amarre debido al cansancio acumulado. Después dormí como un tronco. A la mañana siguiente pusimos gasolina y nos amarramos en un amarre de la Liga Naval, esta vez si que lo hice bien.

El parte meteorológico anunciaba mucho temporal así que decidimos pasar el día en Crotone. Aprovechamos para hacer la compra, el Capitán me había comentado que según el derrotero Crotone era famoso por la belleza de sus mujeres. Pero no vi a casi ninguna chica espectacular, eso si todas tenían los ojos muy claros y bonitos. Compramos provisiones en el mercado y una tarjeta de Vodafone para internet que nos dio un montón de problemas. También hicimos una visita por el casco histórico.
Aparte había previsión de viento del sur fuerte así que no pudimos salir y pasamos otro día mas en Crotone. Un poco de relax después de tantas millas nunca viene mal, miramos pelis, holgazaneamos, lavamos el barco, comimos unas langostas que preparo el capitán. Me vino bien para desconectar un poco y coger fuerzas para la siguiente etapa.

El incidente al que hace referencia Jordi fué de la siguiente forma.
Noche cerrada sin luna y navegando con el pilóto automático y atentos a las luces de las plataformas de extracción que rodean Crotone y a los múltiples pesquerillos que no llevan AIS. Cuando de repente una potente luz surge a nuestra popa y veo la proa de una embarcación a menos de cinco metros de nosotros.
Asustado, suelto el timón y lo meto todo primero a estribor y luego a la banda contraria, pero la proa del barco perseguidor sigue en mi estela. Al fin recibo una llamada por el canal 16 y se identifican como guardia costera. Como no se si "Caproni" significa lo que yo pienso, me abstengo de comentarios, salvo hacerle repetir cada pregunta varias veces y en inglés
.
Nos piden todo tipo de datos, incluso creo que la marca del desodorante (numero de póliza del seguro).De repente sin mas, aceleran y se pierden en la noche. Casi no dejan señal en el radar y por descontado no llevan emisor de AIS.

Al parecer se está haciendo entrada de ilegales en barcos de vela y motoras , a 2000 € el viaje, incluso han detenido un velero de 11 metros ¡¡con 15 personas dentro!!

Dormimos amarrados al muelle de la gasolinera desde las dos hasta las ocho, en que aparecen dos individuos pretendiendo cobrar 80 euros por pasar la noche. El chico que atiende la gasolinera, al preguntarle por su padre, que siempre nos atiende, y su salud les dice a los cobradores que acabamos de entrar . Que el otro se les ha escapado.

Luego nos recomienda atracar en el muelle de transeuntes del la Liga Naval, mucho mas barato (35 Euros) y mas cerca del centro de la Ciudad. Haremos compra de verdes y pasearemos por la ciudad vieja, dejando que se calme el viento en nuestro camino. Una oferta de bogavantes vivos a 17 Euros hacen la delicia de Jordi en un plato de Caldereta al Calvados. Es la forma de agradecer su compañia, que está resultando muy amena a pesar de los cuarenta años de diferencia

domingo

05-09-2010 de Korfú a Othonoi

La previsión es saltar a Italia a Santa Maria de Leuca, en la punta del tacón de la bota italiana, así que dejamos Corfú de madrugada despues de dormir lacidamente amarrados y sin que nadie nos haya venido a reclamar pago alguno.
Hoy está prevista una navegada cómoda, no hay nubes y las previsiones de ayer son que encontraremos pco viento y de través.

Pero al llegar a las últimas islas Griegas al norte de Corfú, el viento ha subido basante y una última conexión a Internet Grecia, da vientos muy fuertes de proa, que es Oeste, y supondrá dificultades si sigue para entrar en Leuca, con la vocana medio cerrada y sin posibilidad de fondear en el antepuerto por el oleaje.
Además comenzamos a escuchar los artes del canal 68 de la radio italiana y sus "Aviso di Burrasca"
Así que como no llevamos prisa decido para en la ensenada frente al puertecito de Othonoi, muy resguardado de los vientos del Oeste y el Norte.
Ahí encontramos un espigón en construcción muy avanzada al que nos amarramos , llegando a ser un total de 8 barcos los que buscábamos refugio.
Jordi nos da su particular visión de los hechos
"Al día siguiente salimos en dirección a Santa María de Leuca  en Italia. Todo iba muy bien, el mar en calma, poco viento, hasta aprovechamos para leer tranquilamente en la cubierta. Corfú estaba ya a bastantes millas cuando el viento empezó a soplar con fuerza y el mar le siguió con un fuerte oleaje. Nuevamente me acojone un poco. Decidimos entonces pasar el día en Isla Noselnombre.

Cuando llegábamos a la Isla el Capitán me dijo que me pusiera en la proa para decirle las posibles rocas que viera, otra cosa más que no había hecho en mi vida. Amarramos con la ayuda de un italiano, el puerto era muy chulo pero en obras. El Capitán me comento que en Grecia pasa muy a menudo que las obras las dejen a medio terminar. Al poco rato empezó a solar un viento fuerte, habíamos tomado la decisión correcta!

Mientras el Capitán miraba una cosa yo aproveche para hacer una primera exploración del puerto y la ciudad donde estábamos. Parecía que estuviera atrapada en el tiempo. No había casi casas en el pueblo, tres o cuatro bares restaurantes y muy poca gente. Me encanto, no me pensaba poder encontrar algo así en el Mediterráneo donde todo esta tan masificado.

Me volví, comimos y tocaba siesta. Dormí poco ya que quería hacer una excursión por la isla, me gusta bastante caminar y en el barco te quedas un poco agarrotado. Subí hacia un pueblecito a la montaña desde donde se divisaba la isla. Si el pueblo de la costa era pequeño, este era diminuto. Me recordaba a los pueblos que hay perdidos por el Pirineo.

Al bajar volví al barco y salí con el Capitán a cenar. Acabamos en un restaurante donde teníamos que apartar cada dos por tres a un ejército de gatos que querían comerse nuestra cena. Disfrutamos de unas cervezas y a dormir que mañana tocaba irnos hacia Crotone."
Jordi se empeña en que comamos en la calle. No quiere marcharse sin probar la cocina griega. La cena resulta muy desagradable, rodeados de gatos que incluso tratan de subir a la mesa, la cerveza caliente y la comida... incomestible. Mala despida de tierras griegas.
El viento se pone de norte. Hay un fuerte temporal en el adriatico y el Bora llega hasta esta latitudes. Pero como somos el único barco que va hacia el sur, somos los únicos en soltar amarras muy de madrugada. Saltaremos hasta Crotone.