domingo

Fin de Año.en el estrecho de Gibraltar.-Dias 01 y 02 de Enero


El día uno pasa despacio y encerrados en el barco. La agradable cena con la pareja del "Rapaz" se ha prolongado y aunque el vino y el cava han sido mas de la cuenta, nuestros hígados, entrenados para la alta competición de nuestras juventudes, lo han resistido sin mayores problemas. Llueve sin parar toda la mañana y no invita a demasiadas aventuras fuera del barco.Esta vez el concierto de año nuevo lo escuchamos en pijama y amarrados en el puerto, hasta que sale el sol y queda un día radiante y salimos a dar una vuelta metiéndonos por calles que nunca habíamos visitado. No hay nadie. Es una sensación muy curiosa ver esta bulliciosa ciudad vacía de sus ciudadanos. Resulta curioso pararse a pensar en la historia y el presente de Ceuta. Su historia es la de un reducto militar, situada en un entorno complicado y con una fuerte presencia militar en el pasado.
Hoy apenas se ven militares y por sus calles circulan varias etnias fácilmente reconoscibles. Europeos, mauritanos, aafricanos, indues, judaicos, asiáticos...Nada anormal hoy por hoy en muchos sitios del planeta, pero lo que caracteriza a Ceuta, según mi forma de verlo, es ese grupo de jóvenes riendo juntos en que se puede distinguir a un judío con su gorrito, a una musulmana con su pañuelo sobre la cabeza, a una indú con su medio "shari" y todos con los mismos pantalones baqueros de la cintura para abajo.

Pasamos ante el edificio de la calle Real diseñado por "ese famoso arquitecto" y que sigue sin terminarse después de muchos años y deteriorándose a marchas forzadas.

Aprovechamos para llenar los tanques de Gas-Oil aprovechando el precio mas favorable de 0.95 Euros el litro y pagar los 25 Euros diarios de Atraque, calculados por el procedimiento que entiendo mas justo. Eslora por manga y a tanto el metro cuadrado y no la fórmula de escalonamiento que tanto nos perjudica a nosotros al tener que pagar por un barco de 15 metros teniendo solo un poco mas de 12.

Y en la gasolinera, un amable Guardia Civil nos comenta el cabreo que tienen en el cuerpo con una de las últimas disposiciones para la marina deportiva. Al parecer las embarcaciones de menos de 12 metros quedan exentas de llevar la matrícula y el nombre del barco en las amuras. Esto va a dificultar enormemente su trabajo de identificación, si tenemos en cuenta que mas del 90 por ciento de las embarcaciones no pasan de esa eslora.

En el decreto hay una buena noticia. La eslora de las auxiliares aumenta hasta 4 metros, separándose de esa absurda medida de 2,50 que regía hasta ahora. Eso si limitada la potencia del motor a 8 caballos.

El día siguiente amanece radiante y con previsión de vientos portantes rolando a vientos de NW que se prometen delicioso para la travesía de vuelta a casa.

La espera para ver el paso de los barcos de la regata de vuelta al mundo a dos que salió de Barcelona el día 31, no ha sido fructífera. Pasarán de noche y muy desperdigados. La meteorología del Mediterraneo ha hecho de las suyas.

Navegamos a vela impulsados, además, por casi dos nudos de corriente (la proa apuntando a Estepona y el rumbo real hacia Málaga) y alcanzando fácilmente los 8 nudos hasta que tropezamos, literalmente, contra el viento de tierra, pero insuficiente para hacer avanzar el barco por mucho tiempo, hastaque quedamos en calma total.

El resto del día es a motor hasta casa.

Desde la popa contemplamos una puesta de sol en una atmósfera limpia, que dura inusualmente muchos minutos.



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