sábado

25 de mayo de 2019 Palaio Trikeri


Desde Oreio vamos a subir hasta Volos, pero antes queremos pasar por algunos lugares de los que tenemos un grato recuerdo de la vez anterior en la que navegamos por las islas Esporades. Asi que nos desviamos de la ruta directa para acercarnos a sacar fotos de una de las calas muy concurridas de la zona, 

Se trata de la pequeña población de Palaio Triqueri, La antigua Triqueri, donde según se cuenta se construyó la nave Argos, que utilizaron los argonautas en su periplo tras el vellocino de oro.


Al llegar a la ensenada, y tras de girar en torno al barco tanque, aparece el pequeño espigón de este pueblecillo de cincuenta habitantes. No hay nadie atracado seguramente por ser sábado, día de cambio de tripulaciones de las flotillas de charter.

Es la oportunidad de oro de parar aquí y no lo dudamos ni un minuto y nos amarramos al muelle entrando de popa y con casi la mitad del barco sobresaliendo por delante, ya que nos pide el dueño del restaurante que le dejemos sitio para que puedan atracar los Taxi-Boat.


Llegamos a ser tres barcos en la cabecera del muelle y otros cuatro en el muelle junto al barco tanque.

Drako, nuestro perro entra y sale por la puerta lateral una y otra vez hasta que en una de esas veces cae al agua donde nada que sepamos por primera vez en donde le cubre. Para sacarlo afortunadamente lleva puesto un arnés con asa que enganchamos con un bichero. Nos dá un buen susto

Lola se lo lleva a una playa y ahí juega con su pelota una y otra... y otra vez. Es autentica obsesión lo que tiene por esa pelota vieja, rota, cosida y recosida.

Tomamos una cerveza y unas tapas (la taramosalata, riquísima) y nos vamos a dormir la siesta.

Por la tarde un largo paseo por la isla, donde no se vé ningún coche nos permite tener vistas increibles de la zona.

Terminamos el día con una cena donde la anunciada langosta está ausente pero es sustituida por unos espaguetis de cigalas (12 € el plato), bicho que al parecer abunda por la zona.


Os dejo un video realizado con el Drón, pidiendo las oportunas disculpas de antemano por mi visoñez con la cámara.


jueves

23y 24 de mayo de 2019 Oreio

Desde Loutra nos dirigimos a un puerto situado en el norte de la isla, Oreio, con un gran muelle, base de alguna flotilla de barcos de charter y con un varadero cercano.

Pero antes de ir a Oreio, vamos a dar un vistazo a dos puertos que nos ha comentado el austriaco del catamarán y que están situados en la costa sur de  esta parte del continente a pocas millas de Evia. Su nombre es Raches y hay noticias de que algunos barcos pasan a flote el invierno en este puerto, incluso amarrados a boyas en el exterior.

No encuentro información fiable ni en la guía Imray ni en el derrotero francés de sea seek, que mas parece para piraguistas, pues está lleno de puertos y ensenadas con menos de 1.5 metros de calado, con lo que mas que una ayuda se puede convertir en un una trampa si no se complementa la información.


El puerto en cuestión,  con capacidad para bastantes barcos para lo que es habitual, está hasta los topes de veleros sin velas, con pinta de estar descansando hasta la vuelta de sus propietarios. El único atraque disponible es abarloados a un buque tanque por fuera de la bocana. Desistimos de parar, aunque tomamos nota de su existencia y la añadimos a nuestra particular base de datos.

El siguiente es poco mas que un espigón, aunque parece un buen y protegido fondeo para el norte.

Llegamos a Oreio y encontramos un puerto limpio, tranquilo, una panadería con un propietario que habla español al estar casado con una gallega, una pescadería donde compramos pez San Pedro a 10 €. Hay una lavandería ( un poco cara) y sobre todo una playa junto al muelle donde Drako pueda bañarse y correr por la arena tras su pelota preferida


De nuevo coincidimos con los tres barcos mencionados y nos enteramos que el catamarán a roto el motor del molinete del ancla y tiene que abarloarse al muelle de los charter, pero casi de inmediato contacta con un mecánico del cercano varadero que se lo va a reparar.

Largos paseos por el pueblo, donde apenas hay nada que ver, pero que encontramos esa sensación tan agradable de estar fuera de los circuitos turísticos, de encontrarse a gusto con el "dolce far niente"


El tiempo aún sigue fresco y constantemente se cubre el cielo de nubes, pero no hace frio. A la tarde noche los griegos se vuelcan a la calle y la calle que separa los bares y restaurantes de sus terrazas, se cierra al tráfico y un enjambre de niños juega mientras los padres charlan en las terrazas delos bares y tabernas.

Me doy cuenta con un cierto asombro  que apenas veo a nadie consultando un teléfono. Nosotros tampoco lo hacemos. Es la primera vez en muchos años que no sigo la campaña electoral o leo los programas electorales. Y no es porque resulta casi imposible ejercer el voto en nuestras circunstancias, sino que también hay un timbre interno de alarma, de una alarma con un sonido de infinita tristeza relacionado con todo lo que somos como sociedad y clama "Algo hemos hecho mal"

No me extraña  que la gente prefiera refugiarse en la TV o en el Móvil. A mi me cuesta concentrarme en ninguna linea de pensamiento, pues llego a callejones dolorosos, de soluciones imposibles, de futuros devastadores, de pasos no dados. Me aterra llegar siempre a esa evidencia científica, de la que nadie quiere hablar de que en 2050 la humanidad habrá desaparecido. De que mis hijos y mis nietos, no tienen esperanza ninguna. 

Veo el ocaso y la correlación es inmediata y se me llenan los ojos de chiribitas. Trato de echarle la culpa a las cataratas, pero yo se que no.


martes

21 y 22 de mayo 2019 Loutra Aidipsou (Terma)


Nuestra siguiente singladura, junto con el Hanse alemán y el catamarán autriaco, mas un keche italiano que estaba cuando llegamos, llena el espacio previsto en este puerto para los visitantes, ya que el muelle norte está ocupado por los pesqueros.

La funcionaria, que se ha parapetado tras un coche mientras hacíamos la maniobra, la viva imagen de Ada Colau y que seguramente habrá conseguido el cargo gracias a pertenecer a SYRIZA, nos insta a que inmediatamente vallamos a "su oficina" a pagar los dias que vallamos a estar en Loutra y todo lo que debemos.

Nos reclaman los tres ( cuatro con el de llegada) de Limni mas tres dias por los dos que vamos a estar en Loutra y al Catamarán además le reclama tres días del año pasado en Oreoi.



Lo tienen bien controlado y eso está bien. Pero el tono...

Nuestro castigo es, a pesar de que nos entendemos entre los tres en Inglés o en Francés, es preguntarle en Alemán Austriaco y Español las cosas mas disparatadas. Ha usado el teléfono en varias ocasiones pidiendo ayuda, pero incluso la port police, que ha pasado por delante no ha debido ver ninguna amenaza de tres viejecitos vestidos en calzoncillos de manga corta y barriga cervecera.



Loutra es un balneario muy popular entre los griegos y al final del paseo marítimo hay unas rocas donde vierten los restos de los manantiales a varias temperaturas de aguas cargadas de minerales y en las que es un placer estar sumergido. Hay varias charcas y de varios tamaños y temperaturas y se llenan por las tardes de los que van a "tomar las aguas" de forma gratuita.

Nosotros tenemos suerte y tenemos la zona casi para nuestra disposición. ( en voz baja os diré que hasta hemos metido al perro un ratito, con gran deleite por su parte, aunque no pongo fotos para que nadie piense que este blog es un anuncio de morcillas, que de toda la ropa del verano pasado solo me sirve el abanico)

Claro que, no sea que nos haya sentado demasiado bien, hemos compensado con un buen plato de "moros y cristianos" , receta que es tradicional de mi familia que la trajo de Cuba hace tres generaciones. Son frijoles negros, cocinados con mucho, mucho orégano, con arroz blanco, cebolla picada y aliñada con aceite AOVE y Vinagre de manzana.