sábado

Del 12 al 16-08.- NOS VAMOS DE “KDD” A DRAGONERA

En fornells a soplado norte fuerte durante tres días y como siempre los nervios y las carreras entre los barcos fondeados no han cesado. El problema empieza siempre por la noche y comienzan las voces, las alarmas y las bocinas de señales. El fondo es poseidonea y como el ancla no este bien clavada, llega un momento en que el roce de la cadena es insuficiente y… a correr. Anclas inadecuadas y poca cadena largada suele ser el motivo. Lo curioso es que los barcos que garrean son los que tienen el aspecto de ser los mas navegados, barcos antiguos muy lejanos del aspecto del “charter” donde es mas esperable patrones sin experiencia de fondeo.


De nuevo nuestra ancla aguanta bien, pero uno de los barcos que “pasean” nos engancha la cadena y cuando nos suelta, aunque firmes estamos demasiado cerca de otro barco y si cambia el viento podemos golpearnos. Así que tenemos que volver a fondear. Tengo amigos franceses y espero que me perdonen por todo lo que salió por mi boca para los ancestros de los navegantes gabachos, que dios confunda.


Hemos contactado con los “Ensaimada Boys” que tanto nos ayudaron en el viaje de ida. Llevo reservada una ventresca para hacer un marmitako para ellos. Me comentan que hay una “quedada” (reunión de asiduos a un foro de internet para tener trato directo ), en las aguas de Dragonera.


Hago la reserva de la boya y salimos hacia Mallorca. En Pollensa nos paramos en el puerto a saludar a algunos amigos, pero todos están con gastroenteritis vírica. El viento y la mar nos aconsejan quedarnos otro día mas viendo después de tres meses la TV española. Me pongo “ciego” de ver Olimpiadas, aunque en deportes tan poco olímpicos como el tenis o el basket.


Salimos a las cinco de la mañana con idea de llegar a las boyas al medio día. Cuando llegamos no hay nadie. La llamada por el canal 77 a Lima-Tango-Papa es respondida por “Icordoba” que va de travesía a Valencia y que se ha detenido para estar en la KDD.


Nos fondeamos en quince metros en una cala mas al norte y pasamos un buen rato de charla hasta que cae la tarde e “Icordoba” salta hacia Columbretes y nosotros nos vamos a la boya reservada


No aparece nadie.


A eso de las dos de la mañana al cambiar el viento, el barco se quiere atravesar a la mar y en los balanceos la pequeña boya del amarre golpea contra el casco y no nos deja dormir. La solución es la de siempre. Motor atrás al ralentí hasta que el barco se aproa al mar, ancla de la zodiac (plegable de uñas) lanzada por popa lo mas lejos posible. Apagar motor y a dormir.


A las ocho de la mañana salimos hacia Ibiza. Mallorca no era un objetivo este año y ya le dimos mucho de nuestro tiempo a la ida. Lamentamos no haber podido estar con “Guerret” “Butxeta” “Embat” y tantos otros, atesorando vivencias para el invierno.

domingo

10 y 11-08.- DE CARLOFORTE A FORNELLS.

Hemos tenido que pasar dos días amarrados en Carloforte. El viento ha pegado fuerte y el puerto está a reventar de barcos. Contactamos con un barco español, gemelo del nuestro, alicantino, y con un nombre que significa “rociones” y que termina en “X” que viene del Peloponeso. Salida a las seis de la mañana y contacto via UHF canal 77 .

Al Levantarnos encontramos una nota que han decidido salir a las ocho, con lo que salimos solos, tomando la opción de la ruta norte entre la isla Piana y San Carlo. Esta ruta está desaconsejada por el derrotero cuando hay viento del norte y hemos visto el porqué.

Hay que hacer una ese entre piedras donde saltan las olas contra los escollos y con un mar muy levantado. Sin apenas viento y como recuerdo de lo que ha soplado estos días, hay unas olas que llegan a los cuatro metros, y que al rebotar en la costa de San Carlo, hacen un mar confuso y peligroso. No quiero imaginarlo en pleno temporal.

Como de costumbre se presenta una travesía a motor.

Supuesto que el “rocioneX” haya cumplido su palabra de salir a las ocho y tomado la derrota sur de la isla, nos pueden separar unas 12 millas. Sin embargo solo escucho, cuando me llaman un ruido infernal de fondo y no conseguimos el contacto. Puede ser su emisora o la mía. Aunque yo recibo claro las conversaciones de los pesqueros de Argel o la meteo de Italia, no estoy seguro de que todo vaya bién. Es algo que tengo que comprobar a la llegada. Es nuestro único contacto en caso de problemas en estas travesías, y no valen fallos e 12 millas.

Un gran pesquero trae rumbo de colisión por estribor con nosotros que vamos con las velas izadas. Acelero el motor y el otro barco cambia su rumbo contra nosotros. Cambio el bordo y trato de salirme de su derrota. Lo llamo por el 16, no me contestan. ¿Será la emisora?

El pesquero cambia de nuevo su rumbo y enfila hacia nosotros. Nuevo cambio de rumbo por mi parte seguido al poco por el otro. El típico “cabrón” que quiere asustar al señorito.

Apunto directo a su proa y se la aguanto hasta que está a unos doscientos metros, caigo a estribor y ya no puede rectificar su rumbo y nos pasa a menos de cincuenta metros, para que vea bien mis cortes de manga. Un marinero mantiene en la popa la bandera plegada contra el puerto para que no la identifique. Ya tienen algo que contar en el bar del puerto.

Seguimos ruta y aprovecho el largo recorrido para leer un libro que me ha encantado. Es de Alvaro Mutis y se llama “Empresas y tribulaciones de Maqrol el Gaviero”. Recomiendo su lectura. Hay algo en él muy cercano.

Pescamos el Atún de siempre en este viaje, que ya tenemos embasado y congelado.

A las 4 de la tarde estábamos fondeando en Fornells, donde ya está entrando de nuevo el viento del NW. Hemos aprovechado la ventana de la meteo.