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miércoles

19-06-2019 Puerto de Ammouliani


Al inicio de la península de Athos, hay una isla que rodeada de playas es un centro de vacaciones muy apreciado por los griegos.Hay una magnífica previsión de tiempo y nos vamos allá con intención de fondear, pasar el día y mañana hacer un poco de navegación por las costas de Athos a fotografiar algunos monasterios.


Pero para nuestra sorpresa y tras pasar la costa norte, nos encontramos con un pequeño puerto en el que parece que hay sitio libre.

No aparece en ninguna de nuestras cartas y entramos con mucho cuidado con el calado. Al frente hay atracados algunos ferrys pero hay un muelle sorprendentemente vacio, con calado siempre de mas de tres metros, soltamos el ancla y nos colocamos junto al último barco, una golondrina de las que hace la ruta de la playa.


El pueblecito, muy pintoresco, no es precisamente pequeño, pero como de costumbre ningún mastodóntico edificio rompe el paisaje, hay cerca una playa donde Drako corre a sus anchas y se baña una y cien veces, para revolcarse en la arena y vuelta a empezar.


En lo alto de una pequeña muralla hay un mirador de madera, regentado por un barecillo, donde nos sirven un par de cervezas muy, muy frias. Todo es a escala, todo está a pocos pasos, recorremos algunas calles comerciales donde se venden las mismas cosas que en cualquier otra isla, excepto, unas piezas que varian de un sitio a otro. Las siluetas de la isla con un nombre de la misma, de las que vamos haciendo una colección sobre la puerta de la nevera de nuestra casa en Málaga.


Volvemos al barco, comemos y dormimos una buena siesta, pero al ir a salir a la calle, aparece un ferry y nos pide que nos desplacemos un poco  para atracar ellos. Yo me preocupo de que ese monstruo nos valla a echar la cadena encima de la nuestra, pero el sistema que tienen de atracar es que apoyan unos tacos de goma, que tienen en la popa , contra el muelle, y que luego tensan a rabiar.

Poco después llega otro ferry aún mayor, como el de la foto y se coloca junto al anterior.

 Son los barcos que hacen la ruta paralela a los conventos ortodoxos de la península de Athos.

Me comentan que mañana va a haber mucha calima y que no se van a poder hacer buenas fotos..

Con el teleobjetivo saco una foto de la torre medieval del puerto de Orianopolus y quentgenia muchas ganas de ver de cerca. Otra vez será.




martes

17 y 18 de 06-19 Ormos Panagía


A poco mas de cuatro millas de nuestro fondeo, se encuentra Panagía, una ensenada múltiple donde se encuentran dos puertos en los que abastecerse en caso de pasar varios días en estas aguas.

El que se encuentra mas al este se trata de una marina o club náutico con pantalanes flotantes, de muy dificil posibilidad de utilización, salvo negociación " discreta" con el vigilante del puerto, un sujeto desagradable y fofo que no se mueve de su atalaya, resolviendo todo a gritos, como cuando nos expulsa de los pantalanes, donde hay varios sitios vacios y nos dirige al muelle de hormigón donde amarramos por fuera y daremos algunos saltos mas de la cuenta con los vientos del norte.

El otro puerto es un puerto pesquero, dentro de una ciudad de vacaciones, con problemas de calado y de sitio, al estar invadido por las goletas y golondrinas que hacen el recorrido turístico de la península religiosa de Athos.



La distancia por tierra es de mas de dos kilómetros, y en la auxiliar se llega en pocos minutos.

Trato de alquilar un automovil en una de las oficinas de Rent a Car y después de esperar casi una hora y media, llega un sujeto de la vecina ciudad de Nikiti, un centro turístico situado al otro lado de la península.

Al ver mi licencia de conducir del Reino de España (Nunca me había dado cuenta de ese detalle) comienza a venderme la moto de que ese permiso da muchos problemas con el seguro y que me tiene que hacer un seguro complementario.

Viniendo de donde vengo y con la carrera hecha en el rastro de Madrid, detecto inmediatamente la trampa para "cazar al guiri", Le dejo que escriba todo lo que quiera, le pregunto sobre ¿Y aquí que dice? hasta donde llega su paciencia. Cuando por fin me presenta las hojas para firmar y me pide la tarjeta de crédito para hacer el cargo, recojo los papeles y me voy a la oficina, donde les digo que lo he pensado mejor y que volveré mañana con un permiso que no requiera seguro, ¿que seguro?, El que me quiere hacer este individuo que piensa que por viejo soy tonto. La señora se cabrea y empiezan una discusión, en griego, que yo aprovecho para hacer mutis por el foro y a tirar los contratos a una papelera .

Milagros de las Diaporos. En circunstancias normales, le hubiera mandado directamente a celebrar la fiesta del Orgullo Gay, pero el estado de relax en el que me encuentro ha sacado "el coñon" que como asturiano llevo dentro.

Claro que ahora tengo que andar casi un kilómetro con la carretilla a cuestas hasta llegar a la gasolinera donde me vendan gasolina llenar el depósito para la auxiliar.

El paseo es interesante, pues siguiendo la tradición de este país, en medio de la carretera o de la nada, van surgiendo magníficas tiendas, desde una carnicería a una frutería, pasando por una Αρτοποιία o mejor dicho Bakery en ingles, que si yo pronuncio lo que creo que pone en griego me puedo meter en un lio.

Pero lo mas interesante de este recorrido es encontrar justo al lado de la gasolinera una tienda de especialidades gurmet.

Sorprendido de encontrar el mítico queso de cabrales en la surtida variedad de quesos, entablo conversación con el dueño.


Al enterarse de que soy español, me enseña la joya de su corona, un enlonchado de Jamón 5J, en total 80 gramos, que tienen un precio igual a los ocho kilos del jamón de Trévelez que hemos traído este año en la maleta.


Nos volvemos a encontrar con Michel, que sale en dirección a Athos y que me llama por la tarde para decirme que está tirado con el motor que no arranca y viene a vela. Llega sin problemas y con un motor dando estornudos consigue amarrarse al muelle.
Lo de siempre, agua de condensación en el gasoil y algas que crecen hasta cerrar los conductos y filtros. Le toca vaciar tanques, limpiar afondo el depósito y luego rellenar con gasoleo nuevo.

Proponen hacer una cena en su barco, una paella, ya que son residentes en Alicante. Así que me acerco con la auxiliar hasta las pescaderías del puerto comercial y compro unos langostinos que están saltando y preparo un buen plato de jamón (con menos jotas que el de la foto). Pero la cena se suspende alegando cansancio, normal. Así que nos vemos obligados a dar cuenta de lo que era nuestra contribución. No podemos, así que mañana será otro día.

Por la mañana grabo un poco con el dron antes de soltar amarras para la siguiente singladura.

Esro es Panagía a vista de pájaro:


viernes

14-06-19 De Porto Koufo a Islas Diaporos


Imaginád que:

La costa del el Mar Menor estuviera cubierta de pinos, en vez de edificios mastodónticos.
A sus aguas no se vertieran todos los venenos de los pesticidas y detergentes que arrastran sus arroyos.
La circulación del agua estuviera garantizada por dos grandes aperturas al mar.
Las aguas fueran de un color turquesa como las de Formentera.
Las ensenadas donde fondear están protegidas de cualquier viento
Y además no hubiera mas de una docena de barcos

Pues ese sueño existe y está situado en la peninsula central de Halkidiki y lo forman la costa y las islas Diaporos


La navegación desde Porto Koufo siguiendo la costa nos hace pasar por delante de varios posibles fondeos protegidos del viento del norte, siguiendo una costa llena de pequeñas playas y completamente invadida por las autocaravanas, que instaladas de una forma casi permanente ocupan cualquier espacio entre la carretera y la playa.



La entrada sur es complicada y muy mal reflejada en la cartografía, siendo la que mas se aproxima la que incoprpora el Navionic de nuestro teléfono. con sondas de 4 a 5 metros se entra en la ensenada por el sitio que menos parece el adecuado, y que no es el que marcan las cartas Cmap o Navionic Gold.

Pero una vez dentro fondeamos por primera vez  en cuatro metros de agua a mas de trescientos metros de la costa, bajamos la Zodiac y sacamos al perro que disfruta de poder corre por la playa y entrar en el agua sin perder pié, ya que lo de nadar aún no se atreve a repetirlo, supongo que tras la experiencia de Volos.


Después de comer cambiamos el fondeo y nos dirigimos a una pequeña ensenada donde hay otro barco con bandera francesa.

De él salen una voces " Lola, Lola, Capitan Teach". No los conocemos de nada, pero me acerco con la auxiliar y son  Carolina y Michel,  amigos de Ivana y Carlos, que han navegado con nosotros y ahora preparan su barco para venir a Grecia el año que viene. 


Nos vamos a quedar aquí fondeados varios dias

Os añado algunas secuencias rodadas con el dron del amanecer en este fondeo.

miércoles

12-06-2019 Scopelos a Porto Koufo


Hemos tenido que permanecer en Scopelos unos días mas de los que pensábamos, ya que nuestro perro , Drako, se ha clavado una punta de espiga entre los dedos de la pata delantera izquierda, y ha estado cojeando  y lamiéndose la pata sin cesar. Afortunadamente una veterinaria se la ha extraído y  ya vuelve a corre contento por el pantalán.


Eso nos ha permitido hacer contacto con una pareja de otro barco español, el Ventolera, con el que hemos iniciado una muy buena relación y con otra tripulación de residentes en España, con la que todo parecía ir en la misma dirección, pero que se fue al traste, al encontrarnos de golpe y porrazo atendiendo a una lista de arengas y soflamas de corte secta religiosa. Ya hace muchos años que no atiendo a testigos de Jeová y similares. Es una pérdida de tiempo. Y mira que me encanta un buen debate, de los que se aprende siempre algo. Pero han de estar presididos por la verdad, la razón y la buena voluntad.


Por ese camino puedo entender lo que siente y piensa un Hare Krishna vestido de azafrán o un independentista con lazos de colores. Pero por el de la irracionalidad, la letanía como método de arraigo cognitivo. Me recuerdan aquella jaculatoria de las monjas ursulinas de Oviedo "Hombre- Pecado, Hombre -Pecado".

Pérdida de tiempo por su parte, que imaginan que una mente abierta es un fácil lugar para los bárbaros "okupas" mentales de la actualidad. Si se puede tener la mente abierta es gracias a la cantidad de recursos almacenados para evitar esos atropellos. Aunque la proliferación de todo este ejercito de energúmenos en todos los niveles del pensamiento, hace que sienta un cierto vértigo sobre el mundo que dejamos a nuestros descendientes.

Pero volvamos al mar.


Nuestro destino es un refugio natural al oeste del segundo de los dedos de Khalkidhiki, La bahía, casi el fiordo de Porto Koufo y la bahía que hay al fondo Ormos Kouforas.

Una navegación a vela con viento de un descuartelar nos lleva a una media cercana a los siete nudos desde Skopelos hasta la embocadura de la ensenada con lo que hacemos las 52 millas de la travesía en poco menos de ocho horas.


Hay un par de muelles  de pesqueros y un un muelle donde solo vemos barcos de poco porte, pero un navegante Italiano nos hace señas indicando que hay un punto de atraque en el que puede caber nuestro timón y allí amarramos nuestro barco. Poco a poco van llegando mas barcos que fondean en esta super-protegida ensenada. Una playa de aguas esmeraldas, una pequeña población, un supermercado suficientemente surtido y varios restaurantes con el indicativo de Wopotaberna o Taberna de pescados, aunque justo encima de nuestro barco encontramos una pizzería que nos trae una muy buena pizza hasta el barco. No hay, como es habitual en Grecia ni agua ni electricidad en el muelle, pero a nada que se investiga descubrimos la correspondiente manguera y enchufe clandestinos.


Nos quedaremos dos dias en los que paseamos con nuestro perro, nos bañamos ( el agua está increiblemente limpia y caliente) y me dá tiempo de volar el dron para enseñaros este peculiar lugar desde el aire.




sábado

08-09 de junio 2019 Alonisos puerto Kititiri- Scopelos


Quiero hacer algunas consideraciones al viaje que hacemos con Mabel hasta Alonisos, isla toda ella parque natural y uno de los sitios paradisiacos de Grecia. 
Primero de todo deciros que conseguimos atracar en el muelle NE de Kititiri, su puerto principal por tres razones. 


La primera es que estamos aún a principios del mes de Junio y aún no ha empezado la aglomeración del verano.
La segunda es que hemos aprendido a movernos a "contra Charter", procurando no coincidir con los recorridos de las flotillas en fechas, así que nos hemos acercado el sábado, cuando las flotillas y los charter hacen el cambio de tripulaciones ( en Volos, Skiatos o Oreio)
La tercera es que hemos llegado a las 12 de la mañana.
Así que esta casi todo a nuestra disposición, aunque se llena hacia las seis de la tarde y empiezan los lamentos y las maldiciones de los que tienen que fondear o abarloarse donde pueden.

No es  este puerto algo que me guste en particular. El pueblo no es bonito, los restaurantes son cutres y suele ser un sitio ruidoso. Claro que desde la óptica de quien solo conoce los veranos de las Baleares se le puede aparecer como una visión del paraíso soñado.

Hay torretas de electricidad con tarjeta que se compra junto a la escuela de buceo en el centro del puerto.


Cenamos en un Giro Pita que le recomiendan a Mabel tras sus consultas en griego, que me refuerzan en mi desgana de aprender un poco de Griego.

La escena transcurre así:

Mabel se acerca a alguien con pinta de pertenecer a la población autóctona y tras el oportuno "παρακαλώ" le hace la pregunta en su académico griego, que la persona escucha con gran atención, educación y cortesía, y contesta tras darse cuenta de que habla con un turista hace el esfuerzo de hacerse entender y propone una contestación en ese "asimilinglis" con el que nos entendemos casi toda la humanidad (excepto los ingleses)

Mabel, que ya empieza a estar harta de que siempre le pase lo mismo, pide que la hablen en griego "Μίλα στα ελληνικά, μαλάκα" que parece que es una forma de cortesía. Bueno, el caso es que todo termina en inglés con las consabidas preguntas sobre Barcelona y Madrid. Pero no se alarme nadie. Lo del "proces" les importa un pito y lo que les interesa de ese dúo dinámico que martillea nuestros medios, es solo si un tal Leo Mesi va a fichar por tal o cual equipo de futbol.


Al día siguiente nos acercamos a Votsi, una cala que es el fondeo alternativo ( y a la desesperada) si falla Kititiri. Han ampliado el espigón que cierra al oeste y está plagado de boyas, lo que me hace temer que sea bastante problemático también aquí el fondeo, salvo dando lineas largas a popa contra las piedras del este.


Aprovecho para hacer el bautismo de zodiac a Drako, ya que nos esperan muchos dias de fondeos en los que dependeremos de este medio para que haga sus necesidades.


Lo cierto es que le cuesta saltar la primera vez, y va un poco inquieto, hasta que llegamos a la playa, su pasión, entones salta , corre, se baña, se reboza en la arena y... trata de morderle los pies a todo el que se le cruza en su camino, manía que no sabemos como quitarle. Se pone delante, gruñe, se tumba, ladra y salta hacia delante intentando mordisquear los zapatos o sandalias. El problema está en que no a todo el mundo le gustan las "monerias" de un cachorro por muy bonito que sea y además cuando muerde no sabe controlar la medida de su "caricia" y puede hacer daño.


La vuelta al barco es fácil, pero ha aprendido que la auxiliar es la puerta a sus juegos y trata de escaparse saltando a la auxiliar a la menor oportunidad.





viernes

07-06-2019 Mabel

Para entender esta entrada hay que remontarse a julio de 2010, cuando recogimos a unos Asturianos que esperaban un ferry en Skyros para ir a Alonnisos, y la aventura en que nos metió la pérdida de una Hélice ( como no, GORIT)

Lo narra con su genial maestría Ramiro en esta página del blog <-Enlace a la página ->

El paso del tiempo hizo que se estableciera un lazo muy fuerte de amistad entre nuestras familias y hemos hecho todo lo posible por permanecer en contacto

Y a pesar de que Ramiro ya ha llegado al último puerto de su viaje, hemos tenido la gran suerte de poder llevar a Mabel  hasta Alonisos, esta vez sin incidentes.

Mabel profesora en Asturias ha vuelto cada año a Grecia, y este año sin sus hijos por fin se ha animado  a acompañarnos por unos días.

Como es habitual dejo que sean sus palabras las que narren su historia.


A media tarde, con esa luz reflejada por las paredes blancas recién encaladas y arrastrando la maletina por el espigón, veo a Alberto que me saluda a lo lejos, a Lola y a Drako.  Por fin, después de varios años intentando coincidir, allí estaba, muy contenta pero algo intranquila ante la segunda experiencia en el Capitán Teach. La primera, el 26 de julio de 2010, no fue precisamente una travesía placentera, fue una peripecia más bien. En este blog y en la entrada correspondiente a esa fecha y a la siguiente, está descrita con detalle y mejor estilo. Además en esta ocasión Ramiro, mi compañero, ya no está con nosotros y nuestros hijos, Bruno y Taso, se han hecho mayores y tienen sus obligaciones. Con estos recuerdos la tristeza se acerca pero no me invade. Τι να κάνουμε! ¡Qué se va a hacer! que dicen los griegos.


Besos y abrazos, los reencuentros siempre animan. Drako me recibe de maravilla. Ni un ladrido. Se acurruca a mis pies o junto a mi barriga para echar una siesta o recibir su ración de mimos. Amigos para siempre.
Esta vez el barco me parece más luminoso y el camarote mucho más grande. Primer té y paseo por el pueblo construido sobre  una empinada ladera que termina hacia el mar en un promontorio ocupado por una iglesia muy particular, espero que Alberto inserte alguna foto. Rampas, escaleras y  flores  que destacan entre los muros blancos y las puertas y ventanas de todos los colores. Terminamos en el “cafenío”, único establecimiento del puerto que digamos está tal cual, “sin arreglar”, ocupado por los mayores del pueblo que se toman un café griego, una cerveza o un ουζο mientras ven pasar la tarde. Nosotros nos apuntamos al ουζο με μεζέ, es decir, con tapina.
Vuelta al Capitán Teach y cena, preparada por Lola. Cómo se agradece una comida casera después de días de restaurante y pita. Luego, Alberto se retiró y Lola y yo quedamos charlando un buen rato, disfrutando de una tranquila noche de verano. No sé por qué yo casi no dormí esa noche.
Cuando nos levantamos al día siguiente, Alberto ya tenía preparado el plan del día: Alónnisos. Después de uno de esos inolvidables desayunos con los que Lola nos alegra las mañanas, nos hacíamos a la mar, como aquella otra vez y con el mismo destino. Superada ya del todo mi intranquilidad y después de hora y media de navegación, atracamos sin ningún problema en Patitiri. Este puerto es algo más feo que el anterior, pero sorprende el verdor de la isla y el azul del mar. Los pinos o las sabinas llegan hasta la orilla y el agua es absolutamente transparente, muy limpia.
Esta isla junto a otras seis más pequeñas y 22 islotes deshabitados forma parte del Parque Marino de Alónnisos en las Esporadas Septentrionales, creado en 1992 para proteger un ecosistema con especies en vías de extinción como la tortuga caretta, el halcón de Eleonor, la gaviota Audouin o las focas monje. Es  una reserva de aproximadamente 2.200 kilómetros cuadrados de extensión. La caliza domina la superficie de las islas. Las laderas empinadas cubiertas de vegetación y las cuevas subaéreas y submarinas son sus principales características. Los fondos marinos han de ser espectaculares.
En el primer paseo, gracias a Drako, nos encontramos a una chica de Santander que acababa de llegar para trabajar como monitora o acompañante en actividades  de buceo.
Al día siguiente Alberto nos llevó a la cercana bahía de Votsi, según las guías “una de las más hermosas de la isla”, para fondear  e iniciarnos a Drako y a mí en el uso de la zodiac. Con Drako lo consiguió y los dos disfrutaron del viaje y de la preciosa playa. Yo me arrugué, estaba tan a gusto en mitad de la bahía comentando con Lola la maravilla del momento… Después me arrepentí bañándome en la playa del pueblo, ni punto de comparación.
Decidimos volver a Skópelos para facilitar mi vuelta a Atenas al día siguiente. Espectacular el salmorejo con el que Lola nos obsequió a la llegada, tan bueno como el que nos había preparado en Kimi hace casi diez años.
No quiero terminar sin referirme a la interpretación de la nieta de Alberto  de  una de las Gimnopédies de Erik Satie. Verdaderamente espectacular para una niña tan pequeña. Sin duda la aplaudiremos en alguna sala de conciertos dentro de unos años. Además la composición parece estar inspirada en una danza griega para niños. Qué más se puede pedir.
En una noche de orbayu, en la sala de mi casa, donde vosotros estuvisteis no hace mucho, recuerdo la luz de Grecia, los desayunos y los vinos de media mañana con vosotros, la tranquilidad que se disfruta en el mar al navegar de una isla a otra con un inmejorable capitán, las comidas que hicimos fuera del barco  y por la noche, esos  momentos que pasé con Lola hablando de nuestras cosas, con Drako durmiendo a pierna suelta. Inolvidables. A ver, casi  todo fueron luces, pero también hubo alguna sombra. Por ejemplo el mal rato que pasé cuando creí estropear el mecanismo del retrete o el respeto que me imponía la escala cada vez que pasaba. Como veis, el saldo abrumadoramente positivo.
Quiero agradeceros además de vuestra hospitalidad y el cariño con el que me tratasteis, la posibilidad de conocer esas dos islas, Skópelos y Alónnisos, la 23 y la 24 para mí. Me supo a poco, creo que se me merecen otra visita, esta vez con coche o “dando la patuca”.
Vosotros seguís vuestro viaje hacia el norte y llegaréis a Limnos, nuestra isla del alma. Allí pasábamos más de un mes cada verano cuando los niños eran pequeños, viajábamos con cuna, silla, calientabiberones, pañales, en fin el ajuar completo. Incluso un verano llegamos tres y volvimos cuatro. También algunos de aquellos amigos ya no están, pero otros sí. Avisadme cuando lleguéis a Mírina. Nombre de hija de rey. Salud y buenos vientos.

Gracias Mabel por estar con nosotros

jueves

06 de Junio de 2019 Puerto de Skopelos



Nos movemos lentamente hasta Skopelos recorriendo la costa que hemos visitado con mucho mas detenimiento en años anteriores y que sigue como si el tiempo no hubiera pasado  por ellos. Vamos dejando atrás fondeos inmejorables, incluso algún pequeño espigón. 

Se suceden, Panormos, Limonari, Agnotas, Velanio. Cualquiera de ellas merece una visita y una estancia. Pero debemos llegar a Skopelos, donde recogeremos a Mabel.


El muelle de amarre de Scopelos es grande y suele haber sitio casi siempre. Lo que es mas difícil es poder tener agua y electricidad y además muy cara. En verano Scopelos no se auto abastece y necesita de los buques tanque. Así que rellenar unos 250 litros de un depósito nos cuesta casi cuatro euros, a 16 euros el metro cúbico.

Las dos torretas que quedan en pié, suministran los servicios a todo el muelle. Cuando nosotros llegamos tengo que utilizar los tres cables de electricidad empalmados (150 metros) La figura del aguador ha desaparecido y el agua se toma de las torretas mediante el uso de llaves electrónicas que se compran en un kiosko en el muelle al NW. La información me la suministra una pareja a bordo de un pequeño velero con una bandera catalana en la cruceta de babor, y con bandera belga como nosotros.


El resto son casi todo turcos de una flotilla y varios rusos en barcos griegos. Hemos llegado a áreas turístico-charteristas.

Skopelos no ha cambiado, nos damos una vuelta por sus callejuelas y las fotos que saco son casi idénticas a las sacadas hace 10 años, así que edito el vídeo en baja resolución que permitía antes Internet y lo sustituyo por este un poco mas actualizado y que creo que merece la pena ver en alta resolución pulsando sobre el enlace a YouTube.


lunes

03-06-2019 Neo Klima en Skopelos


Un vecino de atraque, argentino radicado en Italia, nos comenta que hay un nuevo puerto en la cara oeste de Skopelos. Neo Klima.  El puerto se ha construido tras del derrumbe por un terremoto del puerto base de la isla, el de  Loutraki, a los pies de Glossa, la capital de la isla, a unas pocas millas mas al norte.

Y agotados después de una noche de ruidos, cohetes, bocinazos y saltos por culpa del ferry, nos dirigimos a darle un vistazo.

La sorpresa no puede ser mas agradable. Un amplio muelle, ocupado por dos barcos, limpio y cuidado, con una playa a menos de veinte metros de la popa. Un pueblecito de vacaciones, donde encontramos, Supermercado, panadería , carnicería y pescadería, con un surtido mas que suficiente para salir del paso.

La llave de agua y electricidad se compra en el primer restaurante que se encuentra caminando por el muelle y que forma parte de un grupo de ellos ( de los cuales este, a pesar de lo amables que son los dueños, no es el mejor, mas bien al contrario).


Se nota que el enclave se prepara para la avalancha del verano y por todos lados hay operaciones de limpieza, pintura y desbrozado de maleza.


Nuestro perro corre, salta y se mete en el agua. Quiere jugar con todo y con todos. Sobre todo una pelota de tenis, su pelota, es para él como una obsesión. Cometemos el error de tirársela al agua, y al cogerla traga agua y eso le causa descomposiciones, así que tratamos de separarlo del agua salada, pero en cuanto se siente un poco caluroso, se mete en el agua y se tumba, luego se reboza por todos lados de arena, se acerca a nosotros y se sacude con ganas. Así que volvemos al barco todos rebozados como croquetas.


Cambiamos el recorrido y caminamos con el por las amplias y tranquilas zonas verdes, recién podadas y nuestra inexperiencia de urbanícolas nos hace descubrir que entre la maleza hay unas semillas, que se enredan entre las lanas de Drako, sobre todo en la lana de cachorro que está perdiendo para sustituirla por su manto de adulto, mas fuerte. Sacamos cientos y cientos de entre su pelos, pero una de ellas se le queda en la articulación de una pata delantera y le produce una herida considerable.

Así que no podemos darle excesiva libertad, pues además a adquirido la costumbre de querer jugar con todos los pies de cualquier viandante, En particular le llaman la atención mucho los dedos gordos que asoman por las sandalias. La mayoría de las personas reacciona respondiendo al juego del cachorro, pero también hay personas que se asustan o simplemente que les molesta y tenemos que estar siempre atentos.


Los barcos vienen y van en los días que permanecemos amarrados, Incluso llegan flotillas enteras, pero siempre queda sitio.

Lo cierto es que este año aún no hemos fondeado ni una sola vez y hemos encontrado sitio sin problemas mayores en todos los puertos. Está siendo un año atípico para nosotros, pero la travesía está resultando muy agradable hecha en esta forma.


domingo

30-05/02-06-2019 de Volos a Skiatos en las Esporadas


Despues de los dos dias de viaje en coche, por carreteras difíciles y lentas, casi nos parece que el barco camina desbocado. En pocas horas y sin una sola gota de viento nos dirigimos a Oreio por segunda vez. La anterior nos hemos marchado sin pagar, pero con la promesa de que volvíamos en unos dias y hemos de ser  fieles a nuestra palabra, aunque a muchos les suene esa actitud a chino.
Pero cuando vienes de una historia cultural donde un simple apretón de manos es mas fuerte contrato que el firmado ante un notario y si quieres denunciar con rigor la falta de compromiso de nuestros gobernantes con la palabra empeñada, debes de actuar de acorde a este principio. Yo reconozco que si tengo éxito profesional, abandonaré Vallecas y me iré a vivir a Galapagar. ¿Por que no? Si podemos, podemos.

Trataremos también de resolver un enigma, y es la existencia de un tal Jorgos, que habla español y que es conocedor de un vino rosado bueno que incluso te trae en garrafas al barco a 10 euros la de 5 litros, pero no damos con él. Solo habla un poco de español el dueño de la panadería, casado con una gallega.

Lo que si nos llegan son muy buenas referencias de todos los que tienen el barco varado en seco aquí en Oreio, y que será uno de nuestros sitios de referencia por estas aguas.



El día 2 de junio salimos hacia las esporadas del Oeste, en concreto hacia Skiatos, del que no tenemos en particular un grato recuerdo, aunque vamos con la esperanza de que con el paso del tiempo haya mejorado.

Vana esperanza. Para empezar el muelle formado por unos pantalanes flotantes, se ha roto y es hasta peligroso intentar amarrar en él. Los charter y sobre todo los barcos de escursiones diarias han acaparado los puestos de atraque del dique principal. Las torretas de servicios están destruidas en su mayoría. Las pocas que quedan en pié sobre utilizadas. La figura del aguador inexistente.

Conseguimos amarrar aprovechando que un barco salía justo en ese momento delante nuestra tomando la delantera a varios barcos ( mas de diez) que andaban al acecho.


Estamos muy cerca del muelle del ferry y cada vez que uno hace maniobra, saltamos como cabras locas.

Vuelvo a reflexionar sobre como ha ido cambiando la sociedad a lo largo de mi vida.

Cuando con 15 años, pescando Palometas en el Cantábrico, vi mi primer velero navegando me dije a mi mismo "algún día" y hoy sesenta años después mi deseo se ha cumplido. Mi deseo y el de otros muchos en muchas cosas y muy dispares. No ha sido fácil en absoluto, pero lo he conseguido en gran medida y sin hacer mal ni explotar a nadie. Y cuando el feliz navegante se acercaba a nuestro puerto, nos volcábamos en atenciones hacia él. Lo tratábamos de la forma que esperábamos ser tratados.


Pero la llegada del "Low Cost" a propiciado que cientos de miles de personas puedan llegar a miles de sitios y el viaje turístico a derivado a otra cosa.

Para empezar aquellas puertas abiertas que veíamos al subir las escaleras, están cerradas o han desaparecido con lo que la pregunta es ¿para que esforzarse en subirla? Hoy si aparece un barco en tu horizonte seguramente vaya acompañado de la frustrante idea de que es casi imposible el " algún día" y así miles y miles de heroicos y esforzados ciudadanos optan por pasar cinco días en un charter, para conseguir la imagen para la red social, pero no se acercarán a las sensaciones que sentimos los otros.

Y el mercado, el inhumano mercado, para el que esperanza, superación, sueños, auto-realización, no son  activos con valor ninguno, nos arrincona. Rota la escalera de superación social, sin puertas a las que asomarse, incluso habiendo desvirtuado la democracia hasta haberla convertido en un mero sufragio universal, es mas cómodo hacer números con unidades coherentes, que no se desvíen de la norma. Así que por lo que podamos suponer de subversión a sus normas, nos marginan si no nos atacan.

No me cabe duda de que esa frustración en la que vive la sociedad actual está detrás de los trompetazos, curiosamente dados con bocinas de niebla, a que nos someten todos los "tifosi" que deambulan por el muelle, solo a los barcos privados, no a los de excursiones.

A ello se suma que con la victoria de algún equipo, se disparan petardos y fuegos artificiales, que nuestro perro aguanta asustado debajo de la mesa

Una auténtica pesadilla en esta

fotogénica isla cuyo grito de guerra, robado a Skopelos es !!MAMA MIA¡¡

miércoles

martes

28-05-2019 Meteora

Estamos construyendo esta página

domingo

26 y 27 -05-2019 Volos


Subir desde Palaia Trykeri hasta Volos es un paseo por las quietas aguas de este lago que es la bahia de Volos, lo que ya no lo es tanto es conseguir un atraque decente.

Primero lo intentamos en la parte oeste del terminal del ferry, donde nos dijeron que se podía negociar sitio de algún particular ausente, pero nos negaron la entrada en ninguno de los mas de 15 sitios libres

De ahí recorrimos toda la dársena al este de la terminal, toda con bollas y mas boyas con linea a tierra, reservadas a los barcos de charter y a los barcos de salidas diarias. Todos nos mandan al espigón del Sur Este, lo que nos dejaría muy lejos del aparcamiento (en la central de Ferrys).


Y así llegamos a una zona con capacidad para tres barcos, de los que hay ocupados dos por otros barcos. Y ahí fondeamos nuestra ancla y nos amarramos a tierra frente a unos pedruscos de hormigón.

Es el lugar que marca el derrotero del Imray, Y hay un cartel diciendo que esa parte del muelle es para visitantes en tránsito (máximo tres dias). Por descontado no hay ni agua ni electricidad a la que conectarse, cosa que a nosotros no nos afecta demasiado.


Pero al llegar la noche se acerca una persona que me dice que ese es el lugar de atraque de un barco de excursiones muy especial, y que me tengo que marchar. Le contesto que lea con detenimiento el cartel, que también está en griego, que para dejar clara la situación que me acompañe hasta la port police que está a escasos cincuenta metros.

El individuo desaparece, pero yo me voy hasta la policìa, que me pregunta cuanto voy a estar, lo cual les informo y me dicen que no hay problema, que incluso ellos vigilarán mi barco mientras yo no esté, pues mi plan es ir a visitar Meteora. No Problem.


El barco que atraca en este punto ( cuando empiece la temporada de verano) es el Argos, algo que quiere parecer una réplica del original barco de los Argonautas, y que sae parece como un huevo a una castaña a la escultura que preside la plaza principal de Volos, realizada según las últimas investigaciones sobre este mítico barco, donde Jasón protegido por Athenea y en compañia de otros míticos personajes, entre los que estaba Orfeo se fueron a robarle la hija y el vellocino de oro a un pobre incauto. La hija, Medea, que es una maga se enamora de Jasón, que luego la deja tirada, E intenta obtener la venganza de Heráckles y.... Un lio, en el que también anda metido Hercules.

Si quereis pasar una tarde delirante tratar de seguir la aventura con las citas de la Wikipedia


Tras de recoger el coche y dejarlo en el cercano aparcamiento del puerto (12 euros) para poder salir temprano hacia Meteora, nos damos un paseo por el malecón con una breve pausa en los famosos “tsipurádika” de Volos (tabernas de tsípuro) para probar los únicos “mezedes”, deliciosas tapas de pescado y mariscos acompañadas siempre de un tsípuro. (seis botellitas, de las diez que pedimos fueron llenas al barco, pero la cena fue espectacular.