miércoles

20-07-2017 El Lidl de Salamina


Finalizadas las instalaciones mecánicas, le toca el turno a reponer las despensas del Capitan Teach, cosa que habitualmente hacíamos en un Carrefour que había junto a Marina Cea, pero que ha cerrado y ahora es un supermercado de una cadena griega.

Nos falta esa referencia que nos dála leche UHT (poco habitual en grecia) de Milvona o el te verde a que estamos acostumbrados y del que hacemos uso mas bien abusivo o unas cervezas Argus  y vinos baratos. 

Conseguir un supermercado Lidl  no es algo fácil en Grecia, donde su implantación ha tenido bastantes dificultades por su procedencia alemana y la tirria que los griegos tienen a todo lo que sea alemán, y que estosa se ganaron a pulso con sus actuaciones primero en las guerras mundiales y despues en las negociaciones con la comunidad europea.

Hemos visto como desaparecen algunas instalaciones, como las que había enfrente de Poros, en Methana y llama la atención que las instalaciones están siempre casi vacias de compradores, en comparación con cadenas de tipo local que, mas incómodas, mas caras, y con peor calidad en muchos productos están abarrotadas.

Para un absoluto defensor de las economías globales esta situación de boicot no me entran en la cabeza, y no creo que sea cierto el mito urbano griego de que es un castigo a las condiciones laborales a que someten a los empleados los gestores de la cadena.

Pero a lo que vamos.

La isla de Salamina, la mas al norte del Argosarónico está fuera de los circuitos habituales de los navegantes y sin embargo está plagada de ensenadas preciosas, amplias playas y es lugar de vacaciones de muchos atenienses. Además es una isla cargada de historia y con una ensenada preciosa para fondear casi en cualquier sitio.

Y  la existencia de un supermercado Lidl a pié de playa, pues un pequeño embarcadero a unos cincuenta metros de su aparcamiento, te permite trasladar la compra del carro a la auxiliar con una facilidad dificil de encontrar en otros lugares. Así que este se ha transformado en nuestro centro de abastecimiento para las Grandes compras.


Luego hemos pasado la noche fondeados en las inmediaciones del puerto de Salamina, dentro de la bahía que rodea la isla. No hemos entrado en la parte norte, pues al parecer se trata de una zona muy industrializada, sucia y ruidosa, donde muchas de las instalaciones son militares y con amplias zonas de prohibición de fondeo y amarre.


El puerto tiene un espigón dedicado a los barcos de pesca locales.


Y otro espigón para barcos deportivos en tránsito, un poco alejado de la ciudad, que sin embrafgo es de momento la mas barata de todas las que hemos pisado en Grecia.



domingo

18-07-2017 De Kea a Marina Cea en el Pireo

La subida desde la isla de Kea a Marina Cea en el Pireo-Athenas se vuelve dura, tan dura que no sacamos ni una sola fotografía.

El meltemi tan temido salta por la mañana temprano y el cruce desde Kea hasta el cabo Sunion, la punta mas al sur de la península del Atica, la hacemos a vela.

Media mayor y trinqueta a un descuartelar, con olas de unos dos metros y rachas de viento de cerca de 35 nudos. El barco navega a mas de siete nudos y toma bien las olas que vienen del través.

Hay niebla y el los chubascos perdemos casi la visibilidad. Radar y Ais y a correr. la previsión es de que por la tarde el viento arreciará hasta fuerza 8.

Todo cambia al llegar a Cabo Sunion, del que recupero una foto antigua del templo de Zeus que lo corona en el ocaso.

La ensenada bajo el cabo está abarrotada de barcos fondeados. Hoy es domingo y dia de comienzo de los alquileres de los charter. ¡¡ Menudo principio !! Hoy caerán muchas incipientes aficiones y en los días por venir muchos de los nuevos patrones, con su título de nuevo cuño, echarán de menos sus salidas en piragua al lado de casa.


El ascenso de la costa hasta Atenas es con el motor a tope tratando de que la mayor sirva de apoyo en ese viento del norte. Pero la ola y la intensidad han remitido y a medio día estamos en la  Marina Cea, que suele ser nuestro centro de operaciones en Atenas.


A poco menos de un kilometro a pié del puerto del Pireo, con varias tiendas de náutica en las cercanias es el sitio ideal para encontrar un nuevo cargador de baterias.

Previamente me he confeccionado un mapa por Internet y tras de casi siete kilómetros de paseo y mas de diez tiendas vuelvo al barco con un flamante Cargador de la casa francesa Dolfin, con tres salidas independientes y que he comprado en el importador, con un descuento del 15 %.

Una hora de trabajo mas y queda conectado y funcionando. Guardo mi antiguo Sterling por si puedo repararlo y llevarlo de repuesto