sábado

22 a 25 junio Por el Norte del Jónico

       En Corfú hemos comprado una tarjeta de datos para el modem del barco y comprado algunos bombones que tanto nos gustan. Ya caminamos por el dédalo de callejuelas que unen el centro de la ciudad con el Puerto Comercial como si estuviéramos en nuestra propia ciudad. estamos en zona conocida pero como siempre encontramos nuevas cosas que se nos habían pasado por alto en anteriores ocasiones.

      Lo mismo podemos decir del recorrido de esta zona que llamo del norte del Jónico y que va desde Corfú a Meganisi, cogiendo las islas de Pasos, Antipasos, Lefcada y Meganisi y en la costa varias ciudades como Parga y Prevezza.

      En el mapa adjunto tengo marcados cada uno de los puntos donde hemos fondeado alguna vez. En alguna entrada anterior del blog hay un enlace para descargar los Way Poins.


      Esta vez vamos directos a una de nuestras últimas adquisiciones, un fondeo al sur de Preveza, en el continente que se llama algo así como "la ensenada de los tres islotes", un sitio muy bello y que es poco visitado por los charteristas en sus alocados itinerarios. No hay pueblo, no hay bares, apenas tres o cuatro barcos, cada uno a lo suyo. Aquí empieza de verdad nuestro descanso. Por fin puedo dedicarme a leer y me doy un primer baño de la temporada, comprobando que aún soy capaz de descender a los seis siete metros de fondo a ver como ha quedado el ancla.

      Paso un buen rato de tiempo observando los vuelos de un "Dron" que manejan desde un catamarán fondeado en el otro extremo de la ensenada. Me quedo sorprendido de la precisión con la que hacen moverse el artilugio para hacerse los mas espectaculares "Selfies" desde el aire. Lo apunto para pedirselo a los reyes magos.

     Al día siguiente, tras una noche espectacular de estrellas sin nada de luz alrededor y tan solo la música muy dulce de alguien que toca una flauta, seguimos descendiendo hasta la ciudad de Prevezza junto a la que se encuentra el que creo es el mayor varadero del mediterraneo "Marina Cleopatra" con mas de 4.000 barcos en su explanada.

     A Prevezza siempre hacemos promesa de no volver y siempre la incumplimos. ¿El motivo? Hemos encontrado una pastelería que hace unos bombones de chocolate ( son muy típico de toda grecia y se suelen presentar envueltos en papel metalizado de colores). Autentica Dinamita para nuestra tendencia a coger kilos y kilos, Pero nuestra voluntad es débil y volvemos a darnos un nuevo festival de chocolates.

      En Prevezza solemos atracar abarloados al muelle y varias veces nos ha pasado algo muy curioso que os voy a narrar.

      A la caida de la tarde observamos como empiezan a llegar personas de todo tipo al muelle y todos miran hacia el agua.

      En un determinado momento se produce una especie de hervor y a lo largo de todo el muelle empiezan a saltar sardinas, si, sardinas al muelle. Seguramente vienen huyendo de algún depredador que las arrincona en este punto. saltan miles de ellas.



      El público expectante se divide en dos bandos. Los que llevan una bolsa de plástico y se afana por llenarla con las saltarinas sardinas y los que se afanan en devolver las criaturas al seno del mar para que sigan viviendo.

      Resulta muy curioso y motiva mis reflexiones unas posturas tan encontradas ante un mismo hecho. La del "recolector" que con este regalo quizás surta esta noche su mesa y la del ecologista afanandose en preservar la comida para que acabe en las fauces del depredador que aguarda en las aguas.

      Hay rasgos que caracterizan a cada grupo, Unos llevan ropas sencillas y hablan en griego y los otros son a todas luces de origen germano, mejor vestidos y de idioma mas "internacional".

      Unas cuarenta sardinas han caido en la "Chupette" del barco y decido devolverlas al mar, excepto una docena de ellas que devoraré previo paso por la barbacoa. Y es que no tengo nada claro mi postura ante casi nada. No podía ser menos de un lector de Descartes y que ha hecho de la duda su manera de acercarse a las verdades.


       A la mañana siguiente hemos de cruzar el puente de Lefkada y nos encontramos un paisaje desconocido. Ha desaparcido el puente y es sustituido por un ferry que se atraviesao se separa para que los coches pasen a través de su cubierta.

      El viento es muy fuerte , con rachas de mas de treinta nudos, que hacen escorar el barco s¡n velas. No nos atrevemos a fondear por que no sabemos que tipode fondo hay y si nos daría tiempo a levantar el ancla cuando suene la señal de que podemos pasar.


      En varias ocasiones he tenido que forzar mucho, mucho las vueltas del motor, muy por encima de las 1500/1600 r.p.m. habituales, pero es que mantenerse en la zona nos cuesta mucho trabajo. Esta paliza a nuestro viejo motor va a tener consecuencias nefastas como ya os contaré mas adelante.

 Tras varios intentos, entradas y salidas a la dársena conseguimos pasar y nos dirigimos a "nuestra casa" el fondeo que mas amamos de toda esta zona, pero eso merece toda una entrada




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