jueves

21-06-2012 GENOVESES-----ALICANTE

 A las seis de la mañana del que es el día mas largo del año, es de día y un buen momento de levantar el fondeo y continuar viaje.

Ahora vemos que hemos fondeado muy separados de la playa y que había espacio mucho mas dentro y protegidos. Pero el ancla, visto los trazos del ploter, ni se ha movido de su sitio y yo me siento descansado tras casi seis horas seguidas de sueño.

Nada mas salir del fondeo nos recibe el sol naciente y una señal en el AIS de que nuestro amigo Carlos, de la embarcación Cayo Graco, de transporte hacia Menorca donde le espera su familia.
 Como veréis hablo mucho de AIS como ayuda a la navegación y es que se trata de el mejor regalo que nos ha hecho la tecnología a los navegantes. Pero lleno de mitos y desconocimiento.

Por ejemplo es típico que alguien que utiliza un programa de "localizadores" desde su ordenador y te llame alarmado diciéndote que no apareces en el LOCALIZATODO o en el MARINETRAFIC.

Es necesario aclarar que todos estos programas de ordenador lo que hacen es centralizar los datos que le mandan algunos voluntarios repetidos por la costa y que quedan limitados al alcance de la recepción de sus antenas y al alcance de emisión de la antena del barco.

Por eso en la zona de Cabo de Gata no aparecen los barcos ya que nadie envía los datos.

Habitualmente los barcos deportivos llevan un emisor de categoría "B", con un alcance de emisión de 10/15 millas, con lo que superada esta distancia dejan de "verse"

Este es el caso de lo que me sucede con Cayo Graco, que ha salido de Benalmádena unas horas después de nosotros y que solo cuando se ha acercado hemos comenzado a verlo en la pantalla, donde también vemos a otros barcos, mercantes con equipos de categoría "A" a mas de 150 millas.

Todo es un problema de emisión y recepción. Cayo Graco, a pesar de que ha sustituido su inoperante AIS comprado a ... bueno a unos impresentables (los mismos impresentables que me vendieron el mio de respeto) y sustituido por uno nuevo, tiene el límite del alcance de su emisor y antena. Y encima la antena no es nada del otro jueves, así que total 15 millas.

Pero Cayo Graco decide hacer un rumbo muy por fuera de nosotros que hemos arrumbado a Cartagena y pronto lo perdemos en el AIS y no responde a llamadas por emisora y el teléfono no tiene cobertura.


Sobre las cuatro de la tarde llegamos a Cartagena y hacemos el largo recorrido a la gasolinera automática donde volvemos a llenar los tanques (solo sesenta y cinco litros) y seguimos viaje.

La gasolinera de Cartagena la hemos escogido porque dispone de un sistema de pago y autoservicio que no suele fallar y después de haber calculado que no llegaríamos a horario normal de las gasolineras.

Creo que ya he comentado en anteriores ocasiones la disparidad de horarios de oficinas de puerto, capitanías y gasolineras y los horarios de las navegaciones, llegada a puertos y salida de los mismos.

Navegamos con el motor a ralentí y las velas en un incómoda orejas de burro con el viento entrando por la popa redonda y así cae la noche cuando cruzamos cerca de las islas hormigas.
Nuestra rutina de viajes largos es la misma de siempre. Guardias cada dos horas, chaleco salvavidas, y arnés enganchado, aparte de nuestra baliza personal de seguimiento en caso de M.O.B. (Hombre al agua<->men over boat).

Lola solo se limita a ir observando el Radart, el AIX y las luces de los pesqueros. es una zona concurrida con dispositivo de separación de tráfico.

Al hacer el relevo de las 2 de la mañana y mientras intento contactar con Cayo Graco, que ahora aparece a seis millas por mi aleta, se dispara la alarma del motor y comienza a salir humo por la bitácora.

La temperatura marca mas de 120 grados y apago el motor, llamo a Lola y la digo que salga inmediatamente del barco. Me temo que sea un incendio y preparo un extintor para aplicar a un agujero que tiene la tapa previsto a tal efecto, ya que bajo ningún concepto se debe abrir la tapa del motor si este está ardiendo.

Pero el olor no es de fuego, y el ruido es mas de agua hirviendo, así que con mucha precaución miro por una tapa lateral y no hay fuego. Mas tranquilo hago un análisis y queda claro que me he quedado sin líquido refrigerante (¿?) a pesar de haberlo revisado en Cartagena. La bomba de agua de mar funciona a tope.

Relleno el circuito y la temperatura baja bastante, pero a los diez minutos de comenzar a rodar el motor comienza a subir de nuevo y hay que volver a parar. El quitar el termostato tampoco ayuda en nada.

No queda mas remedio que dirigirnos a puerto y lo mas adecuado me parece Alicante, que es donde mejor nos lleva el viento y una ciudad grande con dos puertos.

En cuanto tengo cobertura lanzo una demanda de ayuda al foro de "La Taberna del Puerto"  en demanda de atraque y mecánico y como es habitual responde inmediatamente. Me apuntan mecánicos y escojo por instinto uno de ellos y me consiguen atraque en el RCRA (!!Gracias, cofrades tabernarios¡¡) lo que va a suponer un ahorro importante con relación a "La Marina" que curiosamente siempre suele tener un solo atraque libre pero para una eslora superior a la tuya, si estás dispuesto a pagar.

Entro a vela lo mas que puedo, pero los roles y la necesidad de ceñir en la dársena, me aconsejan dar la vuelta y recargar agua en el circuito, quitar todas las puertas del motor para que refrigere y rezar para que el motor dure arrancado hasta el atraque.

Al final estamos amarrados y esperando al mecánico.

¿como nos apañamos para meterme en todos los lios posibles y que esto nos siga gustando y motivando?

miércoles

20-06-2012 NOS PONEMOS EN MARCHA


A las 06:30 del día 20 de junio, 50 días después de lo que se había transformado en una costumbre para nosotros, soltamos amarras para comenzar nuestra andadura de este verano de 2012.

 Es básico que Lola pueda soportar los movimientos del barco en su aún muy débil espalda y que yo pueda hacerme cargo de todas las maniobras que supongan esfuerzo físico, osea… de todas. El día se presenta muy despejado y con previsión de vientos de poniente de fuerza 3/4 que saltaran hacia mediodía. Para minimizar los golpes y sacudidas a Lola hemos incorporado algunos elementos al barco, de los que el más útil, con creces, ha sido un asiento que compramos por su bajo precio en el Lid, hace años y que apenas habíamos utilizado. Ocupa mucho sitio en la bañera y es “peligrosísimo” para hacer guardias nocturnas.

 A los dos nos ha empezado a cambiar la cara y pasamos horas mirando el mar y sintiendo el ritmo de las olas. El barco ha entrado en zona de vientos y caminamos a mas de ocho nudos, y hacemos puntas de casi once.

 A la hora de comer sacamos de la nevera cocochas de bacalao, que no han podido entrar en el congelador y que sería una pena se estropearan. Y cuando me dispongo a cocinarlas aparece en nuestro horizonte lo que debería de ser un motivo de tranquilidad pero se ha transformado en preocupación.

 Una embarcación con los colores de un anuncio del Corte Inglés y con una bandera española cruzando su costado navega con claro rumbo de encuentro hacia nosotros. Lo hace con mucha parsimonia esperando que nosotros nos acerquemos. No da ningún tipo de señalización AIS y sí un rebote de radar muy bajo. Y ahora a esperar y pensar en el tiempo que vamos a perder. Hay olas de algo mas de un metro y viento real de 20 nudos.

 No me preocupa en exceso la legalidad de mi barco, pues llevo todos los papeles en orden y todo el material comprobado, homologado y con las fechas de caducidad en regla. Pero las historias que últimamente circulan por los pantalanes de los `puertos sobre el afán recaudatorio del colectivo dejan un punto de duda.

 Cuando los tengo a menos de 100 metros por el través de babor salen “escopetados” y me cruzan la proa a menos de dos esloras y se pierden en altamar. La maniobra dice muy poco sobre el patrón de esa barco, que nos ha dejado dando botes y descompuesto nuestro ajuste de las velas en orejas de burro. Supongo que como en todos los grupos humanos hay de todo y la actitud de estos contrarresta la amabilidad y profesionalidad de los compañeros que me atendieron y guiaron durante el accidente de Lola, que ha sido para sobresaliente.

 El caso es que una hora más tarde podemos ponernos morados de unas suculentas cocochas embadurnadas de una espesa salsa al pill pill que las mantiene pegadas a la cazuela.

 El viento es constante y decidimos no parar este año en Roquetas, a pesar de que hemos contactado con algún amigo al que es siempre un placer ver, pero en nada estaremos de vuelta y … Cabo de Gata lo pasamos de noche y a las 12 estamos preparándonos para fondear en la ensenada de los Genoveses. 

La maniobra la tenemos que hacer en la más absoluta oscuridad y entre otros barcos que están fondeados en toda la bahía. Soplan sus buenos 20 nudos pero el agua está como un plato. Nuestra nueva Rodna se clava a la primera y con fondo de 9 metros y cuarenta metros de cadena nos vamos a dormir nuestra primera noche de fondeo de este año.