lunes

06-08-2012.- El gorrión se hizo un Albatros

Puede que a los que esteis leyendo no os quede en la memoria un par de relatos que dediqué a mis encuentros con Ricardo Cantero y su barco "el Sibrum". Primero en una entrada de Mayo del año 2008, cuando lo conocimos y luego en otra del uno de Diciembre de 2010 que lo encontramos en Benalmádena camino del Caribe.

Posteriormente su padre se puso en contacto conmigo pues había perdido contacto con "Ricri" y pedimos ayuda al "foro de la taberna del puerto" para localizarlo hasta que apareció por Azores.

Pues este gorrioncillo ya esta de vuelta pero ha crecido y ahora es un Albatros con mas millas y mas experiencia de los que quisimos ser sus maestros y como es alguien bien nacido me escribe para agradecer nuestra intervención.

"Agradecer y recordar el compañerismo y la camaradería de la gente de mar que he encontrado en todas partes, gente que me cuidaron y me enseñaron, que fueron mi familia en un momento dado, que nos despedimos apelando un reencuentro provocado por el azar, en alguna cala, o en algún puerto, entre ellos Alberto y Lola del "Capitan Teach.

A los cofrades de la taberna del puerto esta ronda la pago yo, muchas gracias! "


Y me manda un escrito un poco mas extenso que quiero compartir con vosotros.






"Alberto!
Ya estoy en casa, el Sibrum amarrado en Barcelona con cicatrices pero muy contento....

Muy agradecido por tu voluntad de ayudar a este padre mio que tanto sufre por su hijo, la verdad que me ha enseñado los comentarios en la taberna del puerto y me emocioné....muchas gracias.

Tardé 35 dias de jamaica a azores, como ya sabras fui solo, no radio blu, no telefono satelite, y no sabía (me di cuenta en azores)que mi radio vhf no emitía mi voz, solo podía escuchar... Maurizio el italiano me acompañó hasta Canarias, ahí se volvio con su novieta, y después pasaron muchas cosas, muchas y la mayoría agradables. Visité algunas islas de las pequeñas antillas, martinica, san vincent...luego isla margarita en venezuela, colombia, panamá....

He llevado a gente que encontré por el camino y he tenido la gran suerte de que todos los tripulantes fueron gente de enorme calidad humana. La gente ha sido sin duda el tesoro de este viaje. No sufri robos ni ataques ni violencia de ningún tipo, ni siquiera en Colón, ciudad panameña con un indice de violencia por las nubes.

 No rompí nada, porque no me lo podía permitir, y exceptuando dos o tres días donde lo pasé realmente mal, el resto fue pura vida!

Crucé el atlantico de vuelta con cien litros de gasoil, y me sobraron sesenta que son con los que llegue a barcelona, desde velez malaga, donde paré porque se me partió una muela comiendo maices. Seis dias de la caleta de velez a barcelona en este mediterraneo que me seduce más que cualquier mar exótico por lejano que esté....el mediterraneo hizo posible reconciliarme con el mar, pues en algún momento crítico en la latitud 39, juré no volver a navegar en mi puta vida....

Hay mil cosas que contar, días de mucho mar y mucho viento sólo tres....sí, soy un tipo con suerte y aunque ateo, también supersticioso, por eso en mi cartera no falta la estampita de la virgen del carmen con quien suelo intimar cuando el viento pasa de castaña a oscura....te mando un texto que escribí entre bermuda y azores.

Gracias mil, Alberto....besos para Lola."

Y tambien incluye un relato de su encuentro en sueños con la ciguatera


Esta vez las constelaciones eran de sangre.

La muerte aparece en cualquier rincón con un psedónimo pop, "destino".

La matanza fue brutal y dos fueron los que murieron. Los últimos estertores de los reos sorprendieron al matador que en ese momento, estaba ya limpiando las manchas de sangre de las paredes, seguro de haber puesto fin al sufrimiento de las victimas. Los 360 grados alrededor de la muerte salpicado de sangre, era como si algo hubiese estallado en los cuerpos de aquellos desgraciados, proyectando su sangre como último arrebato de protesta, tiñendo todos los pétalos de la rosa de los vientos.

Si se pudiera comer sin tener que matar....Pensaba yo mientras decapitaba los peces...pero como no está mal visto matar para comer, puedo seguir viviendo sin remordimientos, ahora bien, ¿en que se basan los baremos que le dan importancia a los animales? ¿En el numero?, ¿en el tamaño?...¿Porqué no es lo mismo matar una sardina que un atún? ¿cual de lo dos vale más y porqué? un cerdo o una gallina, ¿porqué cuanto más grande es el animal hay mas reparo en matar?...Ese era el runrún en mi cabeza y de fondo sonaba pink floyd. Luego empecé a salivar al imaginarme el atracón de pescado que me esperaba y en lo racional se hizo un fundido en negro, el animal a los controles y no tiembla la mano que empuña el cuchillo.

Después de todo solo soy otro ladrillo más en el muro, another brick in the wall.

Navegaba de ceñida con un rizo, cinco nudos marcaba la corredera, había simpatizado con las medusas y en ese momento saludé a una que aparecía en la estela del Sibrum...gajo de mandarina transparente, fragil pero fuerte, solitaria, urticante y elegante, muy elegante.

Uno de los peces (bonitos de vientre rayado) estaba completamente infestado de larvas y gusanos, al agua, el otro tenía un par de cosillas blancas y decido trocearlo y herbirlo.

La cocina hace lo que puede, bascula, pone de su parte pero ahí estan las olas, hola ¿que tal?, bien y ¿vos? El agua se sale un par de veces del cazo y apaga el fuego, lo vuelvo a encender se apaga el fuego lo vuelvo a encender.

Un japonés se atiborra de sushi ajeno a todo esto en la ciudad de tokyo, en un restaurante caro y moderno, con música en vivo. Es una banda de jazz y el trompetista lleva puesta una camisa de flores, le suena de algo pero no sabe de qué.

El fuego se apaga porque el agua se derrama, debería utilizar otro cazo, o una olla....pero ya ha herbido....por lo menos tres minutos, y a pocos metros una ballena resopló, pero no fue vista por nadie. Aún así existe y forma parte de la realidad, como los sueños.

Pruebo el pescado degustando a conciencia su sabor. Está de película y tiendo a embalarme, que bueno! pero me controlo y dejo de comer, espero...

El japonés, aficionado al suicido, con su catálogo de razones para despreciar la vida, había decidido, antes de ahorcarse en el cuarto de baño del edificio de oficinas, disfrutar por última vez del placer de una buena mesa, pero de golpe recordó de qué conocía al trompetista de camisa floreada.

El marinero, y sin embargo solitario notó leves contracciones en su estómago, mareos y fatiga. Se tumbó en su litera y pensó que también sería su velatorio, con su velas, la mayor y el génova. Mierda de pez! Empezó a tener calor y se quedó en cueros, y se quedó dormido y durmió y soñó que estaba en un restaurante, atiborrándose de pescado con salsas y condimentos extasiantes, las mesas estaban llenas de gente con rasgos orientales y parecían temerosos de parecer simpáticos. Había un escenario y unos músicos habian acabado de tocar, estaban devolviendo sus instrumento a sus fundas y estuches, el del violonchelo parecía un sarcófago...El trompetista que tenía una camisa floreada fue felicitado por un tipo que le conocía de la infancia. Le había estado escuchando mientras comía, dijo, y parecían muy felices de reencontrarse y se recordaron sus motes entre risas. Cuanto tiempo! Anisakis....esto hay que celebrarlo Godzilla, vámonos pachanga!

Que hoy no se muera nadie, dijo alguien que encendía una vela a la virgen..

Desperté en una escora que pedía a gritos menos trapo y mientras rizaba la mayor volví a sentirme bien, ya pasó, ya pasó...




Amigo, espero que se crucen nuestras derrotas una vez mas y me sacies con tus relatos


2 comentarios:

  1. Saludos a dos grandes marinos Alberto y Ricardo, me ha gustado mucho el relato. Buenos vientos para ambos y un beso para Lola.

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