viernes

20-07-2012 Cruce del canal de Cerdeña

¿Que contar de casi dos días completos a motor con el mar como un plato y unas noches negras como boca de lobo, sin luna ni estrellas y donde el barco que mas cerca pasó lo hizo a mas de cinco millas y fueron muy pocos por nuestra zona?

Leer, dormir, cocinar y quedarse en blanco mirando el horizonte. Una rutina que conocemos y a la que hemos añadido un nuevo ingrediente.

En cuanto se ponía el sol comenzábamos nuestros turnos de guardia y relevo cada dos horas. Pero esta vez he cargado películas en el ordenador de la mesa de cartas y las hemos ido viendo sentados enfrente de las pantallas de radar, con alarmas a tres millas y del ordenador en el que se reproducía la película pero con una pequeña ventana donde se ven las alarmas de AIS.

Unos auriculares de cascos amplios amortiguaban el ruido del motor y dejaban dormir al que le tocaba.

También hemos pescado un par de túnidos de unos 15 kilos cada uno que convenientemente embotados y congelados suponen una reserva de proteínas suficiente para muchos meses. 


Quizás lo mas significativo de lo poco estresante que ha sido este cruce sea la decisión tomada a las siete de la tarde del segundo día ( tras de 32 horas de navegación) de no parar en Carloforte o Calasetta y llegar directamente a Cágliari, con toda una noche de navegación costera por delante.

En Cágliari, nada mas entrar hemos cargado Gasoleo (a 1,86 euros litro) y nos hemos dirigido a la "Marina di Sole", escogiendo entre los 150 euros diarios de" Marina San Telmo" o los 45 de la "di Sole".

Es curioso ver que la Marina San Telmo está casi abarrotada y que en la di Sole quedaban bastantes plazas, lo que indica que en esto del mar hay mas gente que necesita duchas, policía de seguridad, tarjetas magnéticas de control y un marinero con una zodiac mas dos en el muelle para atracar, que los que nos conformamos con la solidaridad de los vecinos de pantalán, aunque luego los servicios sean una porquería, cosa que nos da igual, pues hace muchos barcos que nosotros utilizamos los nuestros del barco.

Desde luego el ambiente de uno y otro puerto no tienen nada que ver. En di Sole se respira la sal, de los barcos salen los olores mas diversos a la hora de las cenas. En el muelle hay hoy una barbacóa de los barcos alemanes. Los españoles, Lola y yo, como tantas veces, hemos cenado "ventresca asada a la papillot".

Y ahora a esperar una ventana que nos permita saltar a Sicilia. La cosa está muy mal pues se suceden los temporales de norte uno detrás de otro y hay olas de 2,80 metros y vientos de 35 nudos en el canal de Sicilia.

Permaneceremos en Cágliari varios dias.

2 comentarios:

  1. Y yo que ya pensaba que os quedábais por las Baleares, especulando, especulando por el..., ése, me van dando, ¡ay!: Cagliari 1, Oviedo 0.
    ¿O sea, que es posible que todavía nos podamos ver? Aquí enfrió el Jónico, no sé, no sé...
    En cualquier caso ¡buena mar!
    Salud y besos.

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  2. Alberto estoy viendo estas hecho un lobo de mar si aprobechas el viento suelta trapo y buena navegacion saludos carlos

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