martes

21-07-2009 Atenas Poros

Desde Atenas, donde un agradecido marinero se ha quedado con nuestra auxiliar vieja, llena de recuerdos.

La tuvimos que comprar con el último dinero que nos quedaba en el verano del 2000, apunto de salir para la Expo de Lisboa.

Un "amigo" de los de toda la vida, nos había vendido de segunda mano su auxiliar y un motor, que compramos sin siquiera mirar, pues eso. Era mi amigo.

Sin embargo al inflarla salto un parche mal pegado que ocultaba una raja de mas de 15 centímetros. Telefono y nada, móvil y nada... Le dejamos la auxiliar empaquetada en su tienda a su jefe de personal y compramos la Quiq Silver.

Al volver del viaje, llamada de teléfono y la contestación resumida fue "Te jodes, Haber mirado primero" La auxiliar que yo le había llevado ¡¡ la había tirado al cubo de la basura !!

A veces lo veia venir por la acera y se cruzaba a la de enfrente. Ultimamente no lo veo. Seguramente le ha vendido otra auxiliar a alguien de la acera de enfrente.

La travesía hasta Poros es deliciosa y a vela con portantes y terminando en ceñida.

Recibimos una llamada del Alea, que ya cargado con su nueva tripulación charterista, nos ha visto y va también a Poros. Nos veremos en puerto

La ensenada de Poros es grande y está`plagada de pequeños rincones donde fondear, pero su mayor atractivo es el larguísimo muelle que recorre todo el frente del pueblo y donde es raro no encontrar un sitio.

El aspecto de los pueblos ha cambiado mucho con relación al Jónico, son mas "mediterraneos" aunque no llegan aún a las fotos de las agencias de viajes.

El esquema, el mismo. Un muelle y una primera linea de casas donde se encuentran las tabernas, las tiendas de comestibles y las tiendas de recuerdos.

Por las calles traseras, todo es paz y tranquilidad. No hay permeabilidad de este flujo turístico a partir de la segunda calle paralela. La primera es una auténtica pocilga, donde van a parar los olores y calores de cocinas y aires acondicionados de los locales, que acumulan las mercancías y los desperdicios sin orden ni concierto.

Conocemos a los nuevos "inquilinos" del Alea y probamos el "Mini" con agua.

Lola asegura que le costo mucho trabajo llevarme al barco vía pasarelas ante mi empeño en hacer el trayecto volando.

Incluso creo que hacia " Pio...Pio...Pio" mientras agitaba los brazos. ¡¡¡Que mala lengua tienen!!!






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