sábado

27-06-2009 Lakka en Nisos Paxoi



Para ello salimos de entre las islas que cierran Mortus a través de un canal con dos metros de agua. Muy, muy despacio y con vigía a proa que va marcando el camino entre las piedras. En todas las calas hay barcos fondeados. Nos preocupa que va a pasar cuando llegue julio y agosto.

Cruzamos del continente hasta la isla de Paxos (Nisos Paxoi) montados en un través de diez nudos y por fin un cielo despejado de nubarrones.

De nuevo el AIS nos presta ayuda, pues nada mas encenderlo, un mercante cambia su rumbo para pasarnos a media milla. Lo siento, suelo ser yo quien modifique el rumbo. Al fin y al cabo yo voy navegando sin prisas y a ellos les persigue un armador y sus compromisos.


La bahía de Lakka es una delicia. una ensenada de aguas color turquesa y un pequeño pueblo al fondo con un pequeño embarcadero, donde encontramos sitio, al coincidir nuestra entrada con la salida de un barco. El fondeo bastante lleno pero tolerable.

Aprovechamos que hemos reparado la auxiliar para dar una vuelta por las cercanías, viendo piedras y formaciones geológicas mas de cerca

Varias grutas y acantilados denotan el origen volcánico de estas islas. El fondo marino de momento parece bastante muerto, aunque el agua esta transparente


En el puerto asistimos a los intentos de una pareja de saltar a tierra. Han colocado el barco de proa al muelle y como estos están a unos 20 cm de la superficie del agua, la altura es muy grande. Prueban varias opciones, incluso les ofrecemos un taburete que llevamos para estos casos. Colocan una zodiac tumbada para disminuir la altura. La señora salta sobre la zodiac y... sale despedida como si fuera un trampolín. Afortunadamente se interpone un paseante entre ella y el suelo. Prueban con la escala ... No los vimos por tierra.



Hemos salido a cenar a una taberna típica que nos dio buenas vibraciones. Musaka y una lasaña excepcionalmente buena de primero y sardinas y "pargos rojos"( algo muy similar a los salmonetes) de segundo plato.


Nos habían advertido de que el pescado lo achicharran. Esa primera vez y les dejamos hacer. Las sardinas originalmente tenían sobre 20 cm de largo y cuatro de ancho. Pero las colocaron entre unos alambres y las colocaron a la brasa. Allí permanecieron mientras comíamos el primer plato, no menos de 20 minutos, con lo que llegó a la mesa parecían boquerones pequeños, retorcidos por las marcas del asador. Sin embargo el sabor es bueno, aunque lo de quitarles la piel ni intentarlo.



El pargo rojo es muy sabroso. Recuerda al salmonete, pero puestos uno al lado del otro se nota que no son el mismo pescado.

Un yougour griego ( El camarero la va a buscar al supermercado de al lado) y 50 euros y a dormir la mona de un litro de vino del país, que se me ha clavado en el cerebelo y amenaza con una buena borrasca en la cama, aunque tranquilos, no le voy a dar opciones de cogerme la vez.

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